Autor: VARELA. 
   ¿Estamos sobre un polvorín?     
 
 El Alcázar.    23/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

la balanza

¿Estamos sobre un polvorín?

Una vez más hay que abrir la columna para felicitar a las fuerzas de Orden Público. Hoy son muchos los

ternas que se amontonan sobre la mesa a nivel político, pero ninguno, ni siquiera el desplante que hizo el

ministro de Hacienda a los informadores, negándose a hacer ningún tipo de declaración sobre el célebre

paquete económico gubernamental a los periodistas; ni siquiera la decisión del Gobierno —como era

previsible— de enviar la documentación del P.C.E. al Tribunal Supremo, puede restar importancia a ese

brillante servicio que acaba de realizar la Guardia Civil: en Madrid ha sido descubierta una fábrica de

armas clandestina, en cuyo montaje están implicados dos españoles y varios italianos de una concreta

significación política. ¿Qué ha ocurrido en nuestro país para que en el plazo de unos meses se convirtiera

en el escenario del terrorismo internacional de todos los signos? No soy adivino, pero creo sinceramente

que esta responsabilidad ha de atribuirse en gran parte al imprudente desmontaje que, en los primeros días

de su mandato, inició el actual Gobierno con las fuerzas de Orden Público. El orden.no se negocia. Y

mucho menos la seguridad del pueblo español que ha tenido que sufrir en los últimos dos siglos cruentas

guerras y largos períodos de reconstrucción nacional, con sus secuelas de hambre, injusticia y atraso.

Sobre nuestras .cabezas aún está el secuestro impune de Oriol y Villaescusa, el asesinato de los abogados

laborábalas y el asesinato de los miembros de las fuerzas de Orden Público. España no es una finca que se

pueda gobernar confiando en la "persuasión clandestina", a través de la "mass communication" o a través

de un grupo de amigos. Esta nación, a la que algunos llaman país, tiene sobre sus espaldas una larga

historia, una controvertida tradición y, sobre todo, una posición estratégica que la convierte en el bocado

apetecido de cualquier potencia o de la mística de cualquier grupo revolucionario.

Mi pregunta es ésta: ¿estamos sobre un polvorín? La respuesta ha de dárnosla el Gobierno. Pero mientras

tanto, creo sinceramente que sólo un Gobierno fuerte y representativo podrá garantizar de verdad nuestra

libertad real y llevar la seguridad a nuestros hogares. Lo otro, el decir que tenemos toda la libertad formal

del mundo, pero sometida a la primera pandilla que se presente, no es más que el cuento de la buena pipa,

una historia que encaja bien para las historietas de "Mortadelo", pero no para la defensa de un Estado. El

pueblo español se merece algo más.

VÁRELA

 

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