Desaparece el Instituto de Estudios Políticos. 
 Al gobierno le parece franquista     
 
 El Alcázar.    27/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Desaparece el Instituto de Estudios Políticos

AL GOBIERNO LE PARECÍA FRANQUISTA

• "Cuarenta años de prestigio internacional han quedado cortados", declara Jesús Fueyo, director del

Instituto

De nuestra Redacción.— El Instituto de Estudios Políticos y el Centro de Estudios Administrativos están

a punto de desaparecer. Es bastante probable que esta decisión quede rubricada en el próximo Consejo de

Ministros, transformándose en otro organismo híbrido que pasaría a llamarse Instituto de Estudios

Constitucionales y Administrativos.

Como viene siendo habitual en la política de Suarez, Jesús Fueyo Alvarez, director del Instituto, se ha

enterado de la decisión gubernamental poco menos que por las noticias de los periódicos.

«Los franceses —declara Jesús Fueyo a EL ALCÁZAR—, hace tres o cuatro años celebraron con orgullo

el centenario de su Instituto de Estudios Políticos. El nuestro, llevaba camino de cumplir cuarenta años,

con un prestigio internacional ya reconocido. ¿Que por qué lo cierran? ¿No le parece que era un poco

franquista? Dada la actual política gubernamental de cerrar ciertos organismos, debían haberlo hecho

hace tiempo, si la lógica rigiese en sus actuaciones. Yo, personalmente, lo he sentido, aunque desde hace

un año tenía puesto mi cargo a disposición del Gobierno. Lo malo es que tardarán otros treinta años hasta

que funcione y tome prestigio el nuevo organismo de Estudios Constitucionales que, al parecer, tienen

previsto desarrollar:

El Instituto de Estudios Políticos ha pasado por dos facetas en su historia —sigue diciendo Jesús Fueyo—

. Primero fue un centro de creación ideológica; pero también jo era de investigación científica, incluso en

el plano de la política internacional. El Instituto desarrolló la renovación del Derecho Administrativo

español. Parece que el Gobierno ha tenido en cuenta sólo el aspecto ideológico, ojvidandose de su labor

de investigación. ¿Otra solución? Sin duda, dándole un simple giro, con la participación de los partidos

políticos actuales, el Instituto podría haber salido airoso».

 

< Volver