Dolor en Granada en el entierro del último policía asesinado  :   
 El público dio gritos y vivas por las calles al paso del feretro. 
 Hoja del Lunes.    14/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

DOLOR EN GRANADA EN EL ENTIERRO

EL PUBLICO DIO GRITOS Y VIVAS POR LAS CALLES AL PASO

DEL FÉRETRO

A la una de la tarde de ayer domingo, y en el cementerio de San José, recibieron cristiana sepultura, según

informa Cifra, los restos mortales del inspector de Policía Antonio López Salcedo, de veintiún años,

asesinado en Barcelona el pasado viernes por miembros del Partido Comunista Reconstituido.

El féretro llegó procedente de Barcelona a las cinco y cuarto de la madrugada, y fue trasladado a unas

dependencias de la Jefatura Superior de Policía, donde quedó instalada la capilla ardiente, estableciéndose

turnos de vela por parte de inspectores del Cuerpo General de Policía y miembros de la Policía Armada y

Guardia Civil, así como por los familiares del infortunado policía.

Durante la mañana de ayer fueron centenares las personas de toda condición social que desfilaron por la

capilla ardiente para testimoniar su pésame a la viuda, padres y hermanos del señor López Salcedo.

LA MEDALLA DE ORO

Acudió a la capilla el arzobispo, de Granada, doctor Benavent Escuín, quien, tras orar ante el cadáver,

testimonió también su pésame a los familiares, para quienes tuvo palabras de consuelo.

También llegó el director general de Seguridad, Mariano Nicolás García, acompañado del gobernador

civil de Granada, señor Fernández Fernández, y de otras autoridades. En la capilla ardiente, y tras mostrar

su sentimiento en nombre propio y en el del ministro de la Gobernación, y después de leerse la orden por

la que se le concede al señor López Salcedo la medalla de oro al Mérito Policial, a título postumo, el

director general colocó sobre el féretro dicha condecoración.

Seguidamente, y a hombros de miembros del Cuerpo General dé Policía, Policía Armada y Guardia Civil,

el féretro fue trasladado a la iglesia de los Santos Justo y Pastor, donde se ofició un funeral "corpore

insepulto", pre

que no habían podido encontrar sitio en el interior de la nave.

ÓBITOS Y VIVAS

Tanto a la salida del féretro de la Jefatura Superior de Policía, como á su paso por las calles del recorrido

hasta la iglesia y al término de la misa, numerosas personas cantaron, brazo en alto, el "Cara al sol"

repetidas veces, escuchándose grotos de "Franco,

Acompañaron a los restos mortales del inspector asesinado hasta el cementerio el director general de

Seguridad, el gobernador civil, el jefe superior de Policía y otras autoridades, familiares y prácticamente

la totalidad de las plantillas del Cuerpo General de Policía, Policía Armada y Guardia Civil francos de ser

sidido por las autoridades y los familiares de la victima.

El templo se encontraba abarrotado de fieles, y en la plaza de la Universidad, donde está situado, se

congregaron centenares de personas

Franco, Franco", "Justicia para las fuerzas de orden público", "Asesinos, no" y otros, que se reprodujeron

en diversas ocasiones cuando el cortejo seguía hacia la Plaza Nueva, donde se despidió el duelo.

vicio así como representaciones de Armas y Cuerpos de la guarnición, centenares de personas y amigos

de la familia del policía, constituyendo el piadoso acto una impresionante manifestación de duelo.

 

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