Autor: Semprún, Alfredo. 
 Madrid: nueve de la mañana. 
 Otro atraco y otro herido, aunque leve  :   
 Cinco desconocidos asaltan una sucursal del Banco de Espala. 
 Arriba.    28/12/1976.  Página: 31. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

OTRO ATRACO Y OTRO HERIDO, AUNQUE LEVE

Cinco desconocidos asaltan una sucursal del Banco Español de Crédito en Delicias

Pese a los esfuerzos de nuestras "POP, y muy en especial del que. indudablemente, entre tomas de

posesión y reestructuraciones, llevan a cabo los policías madrileños, los atracos a mano armada —

políticos o no políticos— continúan a ritmo acelerado, y, lo que es peor, ensangrentando ulo´S patíos» de

las sucursales bancadas de nuestra capital. Según una recopilación llevada" a cabo por la agencia Logos,

este año han sido un mínimo de setecientos los atracos cometidos en España. Una media de dos por día.

Aún suponiendo que algunos de entre ellos no hayan sido cometidos en entidades bancarias o de ahorros,

las cifras son, de por sí, elocuentes, y la estadística alarmante, si se tiene en cuenta, además, que la major

parte de los mismos, siguen aún impunes.

El hecho es que hoy, una vez más, el informador tiene que reseñar la comisión de otro atraco´á mano

armada cometido en Madrid, a plena luz del día. contra una entidad bancada por varios desconocidos

provistos de metralletas y pistolas.

En efecto, a las nueve y me-dia de la mañana —casi paralelamente al instante en que el nuevo director

general de Seguridad juraba su cargo en el Ministerio de la Gobernación— cuatro desconocidos armados

con metralleta y pistola —entre ellos, según dicen, figuraba una mujer— se introducían en la sucursal que

en el paseo de las Delicias tiene instalada^, el

Banco Español de Crédito, . y, tras herir a uno de los clientes de la misma —por fortuna, sin gravedad—

consiguieron huir en la forma habitual, llevándose consigo una suma de dinero que se aproxima a los

cinco millones de pesetas.

El relato de los hechos no merece la pena ser ampliado.

Es el mismo o muy semejante al de «nuestro atraco de cada día». La única diferencia favorable en esta

ocasión es que los atracadores se han dignado respetar la vida del «vigilante» de turno, limitándose a

llevarse su pistola, además del dinero.

El público madrileño, el barcelonés y el de otras muchas provincias españolas, empieza a preguntarse, no

sin cierta, base´ de razón, sobre ¡a iabor d>? nuestras autoridades policiales en tal sentido.

Sólo podemos responder a ello afirmando que nos consta el esfuerzo que la Policía madrileña está

llevando a cabo en busca de esos atracadores y de todos cuantos han sido en los últimos tiempos. Lo quq

ocurre es que en la puerta del Sol también se han dejado influir por aquello de que si «político» o

«común». Como si en el crimen pudiera reflejarse tal diferencia. Y mientras deciden de flué tipo son los

atracadores de turno, éstos se encuentra ya a buen recaudo "y riéndose de todos nosotros, preparan el

«golpe de mañana». Y así nos va la cosa.

Alfredo SEMPRUN

Desarmaron al vigilante e hirieron a un cliente llevándose cinco millones de pesetas

 

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