Autor: Sáez-Angulo, Julia. 
 Definitivamente se ha quedado sin homenaje. 
 León Felipe, una isla en la poesía castellana     
 
 Arriba.    30/03/1977.  Página: 35. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Definitivamente se ha Quedado sin homenaje

LEON FELIPE, UNA ISLA EN LA POESÍA CASTELLANA

Definitivamente, el poeta español León Felipe, que murió en el exilio hace nueve años, se ha quedado sin

homenaje en Madrid. Según han informado en el Club de Amigos de la UNESCO, tras la prohibición

gubernativa, seguida de la autorización a soto unas horas antes de la función, cuando ya todos los artistas

e intervinientes se habían disuelto y hecho a ¡a ¡dea de que no podía celebrarse, es imposible volver a

reunirlos en un magno homenaje como el que se proyectó. Además, añadió el mismo portavoz del Club,

el tiempo no parece el más oportuno, pues, ya llega el período electoral. Las entradas, por tanto, podrán

entregarse en taquilla y recuperar el dinero. Ni decir tiene que las pérdidas han sido considerables, aparte

de los esfuerzos en vano.

En resumen, León Felipe se ha quedado sin homenaje y esto no es serio, porque el poeta libre,

independiente, temperamental inclasificable en un grupo —porque el era sólo León Felipe-- no se ha

merecido ese trato.

La vida de León Felipe, "León, el quinto signo del cielo giratorio. El León Felipe querido. Buenos d/as»,

que dijera Octavio Paz, se ha hecho leyenda a fuerza de circunstancias que se amasaban en su discurrir

vital e histórico como una persecución, como una maldición que no quisiera soltarle hasta la muerte, que

tuvo que ser fuera de su país.

León Felipe emerge de un mundo sórdido, valleinclanesco o goyesco —explica Pere Gimferrer—. Le

vemos en su juventud Ir a la cárcel tres años por deudas, actuar en la Compañía de Cómicos de la Legua,

terminar su primer libro en condiciones de verdadera marginación social, acogido a la hospitalidad de una

prostituta del Madrid más lúgubre, darse a conocer como poeta a la tardía edad de treinta y seis años y

dirigirse luego a Guinea para ocupar allí ej cargo de administrador de hospitales durante dos años. Le

guerra civil le sorprende en América y el poeta regresó a la Península, donde actuó denodadamente en

favor de la causa republicana y debe luego partir para un exilio que será definitivo.

Poco tuvo que ver con la generación del 27, pese a tener una edad de concomitancias. La poesía de León

Felipe es singular, como lo fue también su personalidad. Es una isla del verso en lengua castellana. Jorge

Guillen y Octavio Paz le han rendido por su cuenta profundos y emocionados homenajes. El verso libre y.

la dejación de la métrica tradicional iba con la temática fiel de su espíritu. Vida cotidiana y cosas

pequeñas fueron motivos más que suficientes para los poemas y creaciones del poeta doliente. Obsesión

castellanista de España le aproxima por otra parte a la generación del 98 —aunque la fustigó—, al igual

que por su pesimismo nacido de la situación de su patria.

El enigma del hombre, el fuerte «sustratum» bíblico de sus versos le acerca como a ningún otro poeta a

los clásicos del Siglo de Oro de nuestra literatura.

J. SAEZ-ÁNGULO

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