El señor Fernández-Miranda zarandeado por los "ultras" y recibido por el Rey     
 
 Informaciones.    21/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

El señor Fernandez-Miranda, zarandeado por los «ultras» y recibido por el Rey

MADRID, 21 (INFORMACIONES).

EL Rey recibió ayer tarde al presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, don Torcuata Fernández-

Ml-randa, en su residencia del palacio de La Zarzuela. Según fuentes bien informadas, el señor

Fernández-Miranda fue a La Zarzuela para explicar ¡o» incidentes de ayer por la mañana, en los que fue

agredido por militantes de extrema derecha. (Ve segunda edicion de INFORMACIONES de ayer.)

La audiencia se producía horas después de que un grupo de alborotadores acosara al señor Fernández-

Miranda y lesionara a un periodista de televisión extranjera. Según se ha podido saber, hasta este

mediodía no se habían emprendido acciones Judiciales o de búsqueda sobre los responsables de la

agresión de que fue objeto el presidente de las Cortes a su salida de una misa oficiada por el fallecido—

ayer-hfeo tres anos— almirante Carrero .Blanco.

El funeral, que tuyo lugar en la iglesia madrileña de San Francisco de Borja, en el tercer aniversario de la

muerte del almirante Carrero Blanco, terminó con la agresión de palabra y, según aseguran testigos

presenciales, de obra, en algún momento, por parte de un4 grupo de 200 personas —de extrema

derecha—, al representante oficial en la ceremonia, presidente de .las Cortes, don Torcuato Fernández-

Miranda.

Al terminar el funeral, cérica de la una de la tarde, un ¡pupo de asistentes al mismo prorrumpió en plena

calle en Írritos de «¡Iniesta, sí!» y «¡Torcnato, traidor!». El presidente de las Cortes fue protegido

inmediatamente por la escasa fuerza pública que se encontraba en el lugar. Durante cinco minutos el

acoso al señor Fernández-Miranda fue en aumento. Algunos jóvenes, que se identificaron como miembros

de Fuerza Joven, llevaban boina roja e intentaron agredirle con paraguas y otros objetos contundentes,

mientras no cesaban de cantar el «Cara al sol», brazo en alto.

Los agresores lograron su objetivo en algún momento, aunque don Torcuato fue protegido

constantemente por su secretario particular, esposa y miembros de su escolta, así cuino ranos policías

armados procedentes de la Embajada de los Estados Unidos, situada frente a la iglesia donde se celebró el

funeral

El señor Fernández-Miranda cruzó la calle de Serrano, mientras los instigadores le seguían brazo en alto y

cantando continuamente el «Cara al sol». El tráfico fue cortado por los jóvenes que se integraban en la

manifestación, quienes fritaban a los sorprendidros conducto-´ res: «¡Franco, Franco, Franco!» En algunos

casos se produjeron bocinazos y durante algunos minutos la confusión se apoderó de los conductores que

transitaban por el lugar. Aunque el señor .Fernández-Miranda trataba de llegar al automóvil, los

manifestantes, con sus gritos, y paraguas amenazantes, impedían al presidente de las Cortes llegar hasta

su vehículo.

Cuando, por fin, el señor Fernández-Miranda pudo subir a su coche oficial, la puerta del conductor

aparecía con una gran abolladura, y, todavía, en el último momento, un manifestante propinó un

paraguazo al automóvil.

Los manifestantes volvieron luego a la iglesia donde se celebró el funeral, y en la entrada principal

entonaron el «Cara al sol». Se dirigieron después a la parte posterior del templo, y junto a la placa

conmemorativa de la muerte del almirante Carrero Blanco entonaron el «Oriamendi» y el «Cara al sol».

Dieron vítores a don Raimundo Fernández-Cuesta, a don José Antonio Girón y a don Blas Piñar.

Asistieron al funeral los ex ministros señores Rute Jarabo, Girón, Salvador y Díaz Benjumea, Fernandez-

Cuesta, López Rodó y Martín Artajo. Asimismo, el ex presidente Arias y la señora de Metras.

 

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