El Gobierno habría podido facilitar la salida de los secuestradores. 
 Abogados madrileños trataron de negociar con el GRAPO     
 
 El País.     Páginas: 1. Párrafos: 19. 

EL PAÍS

£1 Gobierno habría podido facilitar la salida de los secuestradores

Abogados madrileños trataron de negociar con los GRAPO

Diversas personas iniciaron el pasado martes, por encargo del Gobierno, determinados contactos para

tratar de negociar con los secuestradores del señor Oriol. Algunos intentos se han realizado a través de un

grupo de abogados de Madrid, y no parecen haber dado ningún resultado hasta el momento. Las bases de

esta posible negociación se asentaban sobre la posible negativa del Gobierno a conceder la libertad a los

quince presos que citaba el GRAPO en su primer comunicado. Pero muchos suponían que se podría

conceder, a cambio de la vida del señor Oriol, salvoconductos para el traslado a Argelia de los

secuestradores y algunos otros miembros del GRAPOydelPCE(R).

El pasado día 14, martes, un conocido abogado de Madrid —cuyo nombre callamos por obligada dis-

creción y por motivos de seguridad— recibió un recado con la voluntad negociadora de las autoridades y

de la familia. El abogado, que no había intervenido profesionalmente en ningún caso relacionado con los

GRAPO (Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre) ni del PCE (r) (Partido Comunista

de España) (reconstituido), antecedente del primero, sugirió la necesidad de que la posible negociación

fuese encomendada a letrados que hubiesen tenido relación con dichos casos. Se aceptó la sugerencia, e

inmediatamente tomaron las riendas del tema tres abogados de un despacho madrileño.

Básicamente, se trataba de hacer saber a los secuestradores que no serían aceptadas todas las condiciones

propuestas por los GRAPO en su primera nota (liberación de quince presos pertenecientes a distintas

organizaciones políticas). Sin embargo, podrían concederse salvoconductos para llegar a Argelia a los

secuestradores y para otros supuestos miembros del GRAPO y del PCE (r), identificados, pero no

detenidos ni juzgados. Incluso se estaba dispuesto a estudiar la posibilidad de acceder a liberar a algunas

de las personas de las citadas en la lista, aunque a ninguno perteneciente a ETA. •

Mayor amnistía

También se trataba de hacer líe-gar a los secuestradores la intención gubernamental de ampliar la reciente

amnistía. Por supuesto, se exigía garantías concretas de que el señor Oriol estaba vivo para iniciar la

negociación.

Por último, los abogados sugirieron la conveniencia de que las negociaciones no se realizaran de forma

directa entre ellos y el Gobierno, sino que éste delegara en alguna organización internacional como la

Cruz Roja o Amnesty International. Ayer mismo, la primera de las instituciones citadas hizo público un

comunicado, cuya difusión solicitaba, en el que se decía:

«La Cruz Roja Española hace un llamamiento urgente, basado en razones humanitarias, al grupo que ha

secuestrado a don Antonio María de Oriol y Urquijo —presidente de la Cruz Roja Española durante diez

afios—, para que acceda a su liberación en el plazo más breve posible y se ofrece incondicionalmente

para realizar todas las gestiones que sean necesarias para facilitar esta operación.» La nota señala el

domicilio de la entidad, en Eduardo Dato, 16. y e! número de teléfono 4102026.

En París

Los abogados madrileños iniciaron el mismo martes las gestiones para entrar en contacto con los

secuestradores. Uno de ellos estuvo a punto de trasladarse, esa misma noche, a París para contactar con la

embajada argelina en la capital francesa y con dos supuestos miembros del GRAPO cuya presencia allí

estaba asegurada. El viaje no llegó a realizarse.

Entretanto, y en Madrid, otros dos letrados trataban de hablar directamente con los miembros del grupo

secuestrador. Pudieron conseguirlo el mismo martes, cuando en la redacción de EL PAÍS se recibió una

llamada dando cuenta de que el GRAPO había dejado un nuevo comunicado bajo la pata de un banco

público en la avenida de la Ciudad de Barcelona. En nuestro periódico se había instalado un pequeño

despacho donde, con la discreción posible, comenzó a trabajarse, en colaboración con algunos redactores,

para tratar de obtener un contacto válido con los miembros del GRAPO que permitiera le negociación.

Uno de los abogados habló desde EL PAÍS con el portavoz de los secuestradores en la ocasión citada, y

pudo decirle: «Somos un grupo de abogados. Queremos negociar en nombre del Gobierno.» No hubo

respuesta alguna del portavoz a esta comunicación. En posteriores llamadas, las personas de la redacción

de EL PAÍS que las recibieron insistieron en el mensaje. En uno de estos últimos contactos, el portavoz

contestó a la alusión hecha de una posible negociación: «No queremos dinero, ni poco ni mucho.

Queremos que nuestros compañeros salgan cuanto antes.»

De forma paralela se utilizaban otros medios de posible contacto con los secuestradores. Algunas de las

personas cuya liberación exigía el GRAPO fueron interrogadas, e incluso una de ellas, José Delgado de

Codes, recluido en la prisión de La Coruña, y a quienes los abogados consideraban como un posible

hombre-puente, fue trasladado a Madrid. Al parecer, antes de hacerlo, dejó firmada una nota en la que

decía que el traslado se realizaba contra su voluntad.

EL PAÍS ha puesto en todo momento sus instalaciones a disposición de este intento de diálogo tendente a

salvar la vida al secuestrado. Seis personas de la redacción colaboraron activa y discretamente con los

negociadores designados.

Como al principio indicábamos, no existe ninguna certeza de que la negociación haya tenido algún

resultado, parcial o total. Existe constancia de que todas las personas encargadas de tan delicada misión

han gozado de completa inmunidad para que se facilitase al máximo el feliz desenlace de la operación.

En el transcurso del día el embajador de Argelia en Madrid, señor Kelladi, se entrevistó con el ministro de

Asuntos Exteriores español, Marcelino Oreja, en el palacio de Santa Cruz. Posteriormente, el señor Oreja

acudió a la sede de la Presidencia del Gobierno y mantuvo una conversación con el señor Suárez.

Nuestro corresponsal en París, Feliciano Fidalgo, nos informa que no ha sido posible confirmar en la

capital francesa la posible participación de la embajada argelina en aquel país en relación con las

negociaciones para la liberación del señor Oriol.

Presunto último mensaje de los secuestradores

A todos los pueblos de España (para ser divulgada en prensa y TVE).

El Gobierno, o los poderes fácticos reaccionarios que le mandan, están perdiendo criminalmente el

tiempo. Lo que no haría ningún Gobierno a no ser los de Brasil. Chile, Uruguay, Argentina, etcétera.

La vida de n/ prisionero empieza a correr peligro grave. Repetimos que estamos dispuestos a todo. Todos

los quince compañeros cuya libertad pedimos a cambio de la de Oriol deben salir en avión para Argelia

sin más retraso.

Atención, Gobierno y familia Oriol, no deseamos dinero alguno. La libertad de n/ compañeros o nada, y

Oriol será ejecutado por culpa suya sin olvidar que Moreno Bergareche (Perthur) fue asesinado sin opción

a salvar su vida y sin que la familia tenga el consuelo de saber dónde yace enterrado. Esto sí es crimen

imperdonable y loco. Nosotros damos al prisionero opción a salvarse. No nos preocupa ahora la opinión

pública.

Todo el país, salvo minorías jóvenes como nosotros y grupos afines, tras la brutal dictadura de cuarenta

años, está ciego y sordo. La «historia nos absolverá», pero no a nuestros enemigos, que van contra ella.

No somos ajimañas como nos ha llamado otro Oriol, sino hombres.

¡y del pueblo!, decididos a todo por la liberación definitiva de los pueblos de España.

Secuestrar a Oriol no es locura ni crimen. Sobre todo dándole opción a salvarse, como Franco jamás dio a

nadie, y nosotros sí damos, sin olvidar que decir públicamente como dijo n/ prisionero se oponía a un

régimen basado en el consenso popular, le califica como enemigo det pueblo, y merecería ser castigado.

¡Vaya ministro de Justicia que habrá sido!

Locura y crimen han sido todo lo hecho a los pueblos de España por el franquismo desde 1936. Y lo que

se le sigue haciendo todavía.

GRAPO.

 

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