Paraguazos al finalizar el funeral por Carrero Blanco. 
 El presidente de las Cortes, abucheado  :   
 Fue perseguido y acosado desde la calle Serrano a Claudio Coello. Agentes de l a policía tuvieron que protegerle de la ira de los manifestantes. 
 El Alcázar.    21/12/1976.  Página: 1-4. Páginas: 2. Párrafos: 4. 

Paraguazos al finalizar el funeral por Carrero Blanco

EL PRESIDENTE DE LAS CORTES, ABUCHEADO

Fue perseguido y acosado desde la calle de Serrano a Claudio Coello Agentes de la policía tuvieron que

protegerle de la ira de los manifestantes

PARAGUAZOS AL FINALIZAR EL FUNERAL POR CARRERO BLANCO

EL PRESIDENTE DE LAS CORTES, ABUCHEADO

• Fue perseguido y acosado desde la calle de Serrano a Claudio Coello

• Agentes de la policía tuvieron que protegerle de la ira de los manifestantes.

Varios centenares de personas asistieron ayer al funeral que, por el alma del almirante don Luis Carrero

Blanco, se celebró a la una de la tarde en la iglesia de los Padres Jesuítas, en la calle de Serrano, al

cumplirse el tercer aniversario de su asesinato. La ceremonia litúrgica fue oficiada por el padre Javier de

Santiago, de la parroquia de San Ignacio de Loyola, y estuvo presidida por la viuda e hijos del fallecido

Presidente del Gobierno a quienes acompañaban doña Carmen Polo de Franco. A la ceremonia religiosa

asistieron también el Presidente de las Cortes, don Torcuato Fernández Miranda acompañado de su

esposa, ex-ministros, Martin Artajo, González Gallarza Girón de Velasco, Cortina Mauri, Fernández

Cuesta, Julic Rodríguez, . García Moneo, Arias Navarro, Barrera fle Irimo, López Rodó, Cancano Goñi,

Diaz Benju-mea, Allende y García Baxter, García Hernández, Arburúa, Fernández Sordo y Ruiz Jarabo;

los tenientes generales Iniesta Cano y Alfonso Pérez Viñeta; Marqués de Villaverde, García Carrés,

doctor Hidalgo Huertas y el Padre Venancio Marcos, entre otras personalidades.

—En la homilia el Padre Javier de Santiago se refirió al ejemplo de lealtad que nos ha dado Carrero

Blanco. "Como hombres dijo el celebrante, le debemos mucho, sobre todo el ejemplo de su vida. Hoy nos

hemos reunido aqni para orar por él como cristianos y como amigos". Finalizada la homilía, subió al altar

una mujer mayor, que no pudimos identificar, quien tomó el micrófono del lado del evangelio y comenzó

a leer una nota- escrita exaltando la figura del asesinado Presidente del gobierno. Sin embargo sus

palabras no se entendieron bien a través de los altavoces porque el celebrante alzó el tono de su voz en las

preces que dirigía a los fieles. Tan solo pudimos entender que "Carrero Blanco había sido un mártir del

franquismo". La mujer abandonó el altar y ocupó su lugar entre los fieles. Terminada la ceremonia

litúrgica y a la salida del templo se produjeron algunos incidentes.

AI salir por la puerta principal del templo el señor Fernández Miranda Presidente de las Cortes -y «teT

Congelo del Reino, un grupo de más de doscientos jóvenes comenzaron a abuchearle. Entre silbidos,

abucheos y gritos de "traidor", los jóvenes le rodearon y trataron de agredirle físicamente cuando el

Presidente de las Cortes bajó la escalinata del templo. Protegidos, él y sfl esposa, por inspectores de

policía de su escolta, trató de introducirse en el coche oficial, estacionado frente a la escalinata, pero tuvo

que desistir por impedírselo físicamente los manifestantes, quienes golpearon el vehículo oficial y le

acorralaron. Uno de los policías le tomó del brazo y cruzaron la calle de Serrano para situarse en la acera

de la Embajada de los Estados Unidos, mientras agentes de la Policía Municipal cortaron el tráfico y

acudieron en ayuda del Presidente, tratando de impedir que fuera alcanzado por los manifestantes.

Cuando parecía que el señor Fernández Miranda y su esposa se iban´ a refugiar en la sede de la Embajada

estadounidense, de nuevo los jóvenes manifestantes le rodearon y brazo en alto, entonaron el Cara al Sol.

El señor Fernández Miranda permaneció parado, con el rostro pálido y visiblemente nervioso, y

seguidamente cruzó de nuevo la calle de Serrano. En ese momento varios agentes de la Policía Armada

acudieron en ayuda del Presidente tratando de distanciar a los manifestantes sin que lo consiguieran.

Entre abucheos, silbidos, gritos y "Torcuato atiende, España no se vende", el Presidente y su esposa

llegaron, después de un cuarto de hora, al cruce de la calle de Diego de León con la de Claudio Coello.

Durante este recorrido algunos de los manifestantes empujaron físicamente al señor Fernández Miranda y

a su esposa y les propinaron algunos golpes con paraguas. En las confluencia de .las citadas calles, el

coche oficial, seguido del de la escolta, haciendo sonar las sirenas consiguió colocarse en medio de la

calle. El señor Fernández Miranda y su esposa fueron introducidos rápidamente en el vehículo por los

inspectores de Policia y el conductor aceleró rápidamente con peligro de arrollar a algunos de los

manifestantes. El Presidente de las Cortes trató de enfrentarse en varias ocasiones con los manifestantes,

pero los inspectores de su escolta le condujeron del brazo tratando de evitar que fuera agredido. Por

último, los manifestantes

se dirigieron a la calle de Claudio Coello y ante la ISpifla colocada en la fachada del colegio de los

Jesuitas en memoria del asesinado Presidente de Gobierno, sobre la que habían colgado una corona de

laurel, se cantó de nuevo el "Cara al Sol" en presencia del hijo de Carrero Blanco. Tras las invocaciones

de ritual y vítores a Franco, se disolvió la manifestación.

EL ALCÁZAR,

 

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