Una gran respuesta del pueblo     
 
 ABC.    16/12/1976.  Página:  3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

UNA GRAN RESPUESTA DEL PUEBLO

Con independencia del resultado final del referéndum, de las cifras absolutas que marcarán la decisión de

los españoles respecto a su aceptación de la Reforma´ Política, el primer balance que se desprende de la

jornada de ayer, jornada sin duda histórica para nuestro porvenir inmediato, es la de que el pueblo ofreció,

a los requerimientos del Gobierno, una gran respuesta positiva.

No se trata —ya lo apuntábamos antes— de prejuzgar el porcentaje de «síes», sino de subrayar que la

respuesta del pueblo a la convocatoria de participación política ha sido positiva en cuanto ha representado

su aceptación mayoritaría de las actuales reglas del juego. Un alto porcentaje del electorado, un

porcentaje europeo en todos los sentidos, pasó ayer por los colegios electorales y tomó parte activ- en el

proceso cuya decisión final se le ofrecía votando. No importa ahora calibrar mas que esa respuesta. El

rotundo sí inicial lo ha obtenido la decisión gubernamental de la consulta. El pueblo español se ha sentido

y sabido protagonista, y como tal ha reaccionado

Lejos quedaron ayer tanto la leyenda negra de los porcentajes cercanos al total, hoy tan sólo vigentes en

países de signo totalitario, como la leyenda gris de la apatía política del español El referéndum ofreció —

y así lo constatarán las cifras finales— niveles suficientes de autenticidad y de libertad. No hubo brechas

generacionales, como algunos esperaban. Tampoco fraccionamientos que obedecieran a algo más que a

consignas de grupos o partidos. Y reinó, por encima de cualquier otra característica, un perfecto orden.

Los españoles ayer, tanto los más, que votaron, como los menos, que se abstuvieron —algunos de ellos

por pura estrategia política, tomando posiciones ante las elecciones que el propio referéndum provocará—

, todos juntos, en suma, dieron -^-dimos— un estimulante ejemplo de convivencia. Por encima de la

anécdota y del reparto de convicciones. Dando un primer paso esperanzado* en el camino de una

democracia que, a partir de hoy, tiene camino despejado para ir perfeccionándose, para conseguir ser el

fiel reflejo de los deseos del pueblo entero, fecundada y promovida por las plurales corrientes de

pensamiento y opinión que ya han comenzado a decantarse.

Definitivamente, ayer el referéndum lo ganamos todos. Incluso tos que piensan caberlo perdido.

 

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