Los vigilantes jurados han demostrado su eficacia     
 
 Ya.    07/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LOS VIGILANTES JURADOS

han demostrado su eficacia Durante 1976 sólo se cometieron 53 atracos, mientras que en

1973 fueron 98 • las entidades bancarias pagan 30.000

pesetas por empleado a la empresa de seguridad

En relación con el artículo publicado en nuestro periódico el pasado 31 de diciembre, titulado "Vigilante

jurado, 14.000 pesetas al mes", nos escribe una carta don José Luis Aguirre de Retes, presidente de Esabe

Express, en la que, entre otras cosas, dice:

Dice el artículo en su cabecera que "las empresas de seguridad cobran 100.000 pesetas por empleado a

cada entidad bancaria". Después, casi al final, dice: "Un V. J. cuesta a la oficina bancaria donde trabaja

unas treinta mil pesetas mensuales." Como se demuestra, ambas frases están en claro desacuerdo,

aproximándose más a la realidad la segunda, es decir, la de las 30.000 pesetas.

También es preciso aclarar que lo que la entidad bancaria contrata a la empresa de seguridad no es un

hombre, sino un servicio, es decir, un servicio de vigilancia permanente, de forma tal que la empresa de

seguridad tiene que mantener un costoso plantel de retenes para cubrir permisos, enfermedades y vacacio-

nes.

Dice también el artículo: "No tienen prima de peligrosidad." A lo cual puede responderse: Con

independencia de que la opinión y el deseo de los directivos de la empresa que dirijo sea que los V. J.

cobren mensualmente cantidades más altas, en consonancia con el coste de la vida y con el riesgo que

entraña su cometido, creemos que lo de menos son los conceptos por los cuales perciban su justo salario,

pues al igual que la Policía Armada y Guardia Civil, los cuales no tienen el concepto de plus de.

peligrosidad en su nómina, su profesión es el riesgo; por tanto, al no realizar ninguna

otra función productiva, todo su salario es por peligrosidad.

El artículo cifra en 53 el número de atracos en el año 76, lo cual es correcto y demuestra la eficacia de las

medidas de seguridad exigidas por el decreto 554/1974, entre las cuales se establece la figura del vigilante

jurado armado y uniformado como elemento disuasorio, ya que en el año 73 el número de atracos llegó a

98.

En Italia el número de atracos anual supera los dos mil, con un balance de muertos altísimo.

Referente a la sindicación, hay que aclarar que se está constituyendo en el seno de la Organización

Sindical una agrupación menor sindical de empresas de seguridad.

Relativo a su dependencia de la Dirección General de Seguridad, es consecuencia lógica y obligada de su

carácter de agentes de la autoridad.

Es también conveniente aclarar que la marcha que en la tarde del lunes 27 de diciembre organizaron

algunos V. J. desde la plaza de Castilla a la clínica de La Paz se desarrolló dentro del máximo orden, sin

producir algaradas ni portar pancartas, y por tanto, sin producir en ningún momento desorden público. Por

el contrario, hay que aclarar que e) número exacto fue 132, y no más de 300, como dice su periódico, y

que la donación de sangre no la efectuaron ni 40 personas. De los 132 asistentes, varios ni siquiera eran

vigilantes jurados, incluso una era una señorita, y de los hombres, los que iban uniformados iban a medias

y desgalichados, demostrando asi su poca o nula integración en el Cuerpo.

Referente a la pensión vitalicia en caso de invalidez parcial, es una contingencia perfectamente cubierta

en el régimen general de la Seguridad Social,

Por último, referente a los salarios, se ha informado detalladamente al personal de cuál será su plan de

remuneración para el año 77, que asciende ;» 243.300 pesetas de sueldo bruto anual, que unido a las

84.168 pesetas anuales i que la empresa paga a la Seguridad Social, totaliza la cifra de 327.468 pesetas

anuales de costos directos empresa. Del resto de gastos generales de la empresa, tales como vestuario,

armamento, mandos intermedios, impuestos, selección, entrenamiento, etc., e] más costoso es el de

absentismo laboral y vacaciones, es decir, mantener un plantel de retenes que garantice al banco cliente,

tal como exige el decreto, que si falta el V. J. titular hay siempre un sustituto, lo cual cuesta 19.152

pesetas año por el concepto permisos y enfermedades y 29.395 pesetas-año por vacaciones, ya que el

titular cobra doce meses y trabaja once.

 

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