Autor: Blanco Vila, Luis. 
   La violencia     
 
 Ya.    11/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

BOLETÍN DE URGÉNCiAS

LA VIOLENCIA

SE quejaba, hace unos días, el primer ministro italiano, Andreotti, de la "crónica negra" que cubre a diario

la prensa de aquel país. Lamentaba el tete del Gobierno el espectáculo de las páginas y páginas de la

prensa diaria y periódica cubiertas de sucesos violentos. Algún periodista preguntó a BU vez al político

qué debían hacer si la realidad nacional italiana ce repartía, casi a partes iguales, entre la conflictividad

laboral, la caótica situación económica y las violencias de todo género que se cometen a diario en el país.

Violencia en primera página

AL ver ayer la prensa de la tarde tuve la sensación de estar ojeando los diarios italianos. También entre

nosotros empieza a ser la "crónica negra" parí nuestro Informativo de cada día. El pacífico ciudadano se

encuentra a merced de una violencia desatada que puede alcanzarle en cualquier lugar, en su trabajo o en

su trayecto habitual, incluido su propio domicilio. No voy a cometer la ingenuidad de acusar al Gobierno

o a las fuerzas del orden de negligencia en su gestión: el terrorismo de todo tipo disfruta hoy, sobre todo

en las grandes ciudades, de una prima especial de clandestinidad casi Inexpugnable.

Pero sí me atrevería a pedir que, al tiempo que se liberan supuestos delitos de tipo ideológico o político,

se acentúe la penalidad que debe recaer sobre quienes atenían contra la seguridad de los ciudadanos, sobre

los que poseen y utilizan armas, sobre quienes, con desprecio total de los derechos de los demás, imponen

su fuerza sin detenerse ante el derramamiento de sangre. Para estos auténticos enemigos de la convivencia

no puede existir atenuante- de ningún tipo.

Un mes justo

DENTO del tema, conviene recordar que hoy se cumple el mes del secuestro y retención del presidente

del Consejo de Estado por el autodenominado GRAPO. El paso del tiempo ha contribuido a limar las

aristas nerviosas de la opinión pública sobre tan penoso hecho. Pero llama la atención el silencio oficial.

Tengo razónos para suponer que Ja actividad policial en torno al tema no sólo no ha remitido, sino que se

ha intensificado en los últimos días. Pienso por ello que ese silencio—que para algunos se convierte en

sospecha y acusación se necesario para cubrir las indagaciones que se están efectuando. Tarea harto difícil,

precisamente por lo que decía mas arriba: la gran ciudad permite al terrorismo una Impunidad casi

inviolable.

El manifiesto de la SCC

Un mozo garrido, alto, bien trajeado y con los labios amoratados por el frío trató de convencerme el

pasado domingo, frente a una iglesia de la calle Ferraz, de que me convenía comprar el manifiesto. No se

trataba del histórico "manifiesto comunista", sino del que ayer publicaba la "Hoja del Lunes" de Madrid

en más de media página pagada. El mozo garrido—y sus compañeros, portando pendones rojos con escudos

multicolores y bandas rojas sobre el gabán—pertenece a la Sociedad Cultural Covadonga.

En el recomendado manifiesto se enmienda 5a plana a los obispos españoles y a buena parte d&! clero

nacional. La acusación más leve habla de "criptocomunistas, inocentes útiles, compañeros de viaje y otras

especíes",

Noviazgo

LA imagen no es mía, sino del ministro de Exteriores de Méjico, Santiago Roel. Según el canciller

mejicano, las relaciones actuales entre su país y el nuestro están a nivel de "noviazgo". Podemos, pues,

contar en breve con rondas de mariachis y corridos de la mejor especie. Lo malo del caso es que Méjico

no ha enviudado del viejo amor republicano español y todavía ese supuesto noviazgo tropieza con el

impedimento de la bigamia política mejicana.

Luis BLANCO VILA

 

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