Autor: Duvá Milán, Jesús. 
 Madrid: La banda de los multicopistas actúa por segunda vez. 
 Utilizaron la misma táctica  :   
 Parece ser que el dinero en metálico no les interesa. 
 Pueblo.    17/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

MADRID: La banda de las multicopistas actúa por segunda vez

UTILIZARON LA MISMA TÁCTICA

Parece ser que el dinero en metálico no les interesa

En este último asalto se apoderaron de una máquina alzadora

LOS seis individuos entraron tranquilamente dentro del establecimiento. En la imprenta había cinco

empleados que en un principio no sospecharon las verdaderas intenciones de los desconocidos. Uno de

los dependientes se acercó a ellos a fin de preguntarles qué es lo que se les ofrecía. Pero ni siquiera pudo

llegar a formular su interrogante. Antes de darle oportunidad para reaccionar uno de los delincuentes

ordenó que no se moviese ninguno, porque «esto es un atraco».

El hecho ocurrió el pasado sábado en la imprenta Copias Rali, sita en la madrileña calle de María de

Guzmán, y, al igual que sucediera el día anterior en otro establecimiento de fotocopias, parece ser que el

principal objetivo de los asaltantes era e! de apropiarse de las máquinas de impresión y reproducción.

Después de anunciar sus intenciones, los seis individuos introdujeron en los lavabos del establecimiento a

todo el personal que había en la tienda en aquellos momentos. Uno de los delincuentes quedó al cuidado

de todas estas personas en -evitación de que "pudiesen tomar alguna medida para evitar el asalto de que

eran objeto. Entre tanto, el resto de los delincuentes se adueñó de una máquina alzadora, que sirve para la

ordenación de páginas, la cual según parece, fue introducida en una furgoneta de color amarillo que

previamente habían detenido en la puerta de la imprenta robada,

Cuando ya habían terminado ¡a operación de apropiarse dé la máquina antes mencionada, abrieron un

cajón en el que se hallaban guardadas mil doscientas pesetas en metálico, de las que se apropiaron, y

procedieron a cortar el cable telefónico, con el fin de impedir que las victimas pudiesen dar rápido aviso a

a la Policía, Por último, se cree que

emprendieron la fuga en el mismo vehículo en que habían llegado.

El propietario de la. tienda asaltada, don Ramiro Adeúnde, ha manifestado que pudo ver cómo los de-

lincuentes descendían de la furgoneta ante la puerta de su imprenta. Poco después regresó a su estable-

cimiento, y al cabo de unos minutos irrumpieron los seis individuos. Añade además que una vez que fi-

nalizaron el «golpe», uno de ios desconocidos advirtió a los recluidos en «I servicio que no pretendiesen

salir de allí ni seguirles. Naturalmente, los encerrados obedecieron la orden por temor a ser agredidos,

hasta que ya escucharon voces de un cliente y se decidieron a abandonar el encierro forzoso a, que ante-

riormente les habían obligado.

Gran parta de las características da este último asalto coinciden plenamente con el perpetrado el viernes

pasado en otro establecimiento de la calle de Benito Gutiérrez, en el barrio de Arguelles, Se sabe, por

ejemplo, que ambas ocasiones, eran, seis los delincuentes, y que sus edades oscilan entre veinte y veinti-

cinco años. Por su vestimenta, ademanes y forma de expresarse, se cree que son estudiantes y no delin-

cuentes profesionales dedicados a delitos contra la propiedad.

Por otro lado, todos ios indicios y circunstancias que concurren en ambos asaltos hacen suponer que el

objetivo de los delincuentes era el hacerse con un instrumental que sirviese perfectamente para la pre-

paración, impresión y difusión de diversos escritos. Según esta hipótesis, hay que pensar que la banda

forme parte de algún grupo político, cuya ideología, como es lógico, se desconoce por el momento.

Probablemente las máquinas de offset y el resto de los aparatos serán utilizados para la preparación de

gran número de panfletos.

En otro orden de cosas, los medios coercitivos empleados por los delincuentes son los mismos tanto en el

asalto al establecimiento de la calle de Benito Gutiérrez como en este otro de la calle de María de Guz-

mán. En efecto, en el primero de ellos portaban barras de plomo y. al parecer, una pistola que no llegaron

a esgrimir, porque la llevaban escondida en una bolsa de plástico. En este último delito llevaban también

similares objetos contundentes.

Jesús DUVA MILÁN

 

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