Autor: Urbano, Pilar. 
 El secuestro de Villaescusa. Las primeras horas cerca de la familia Villaescusa. 
 "Esto es una grave provocación" (Antonio de Pablos, yerno del señor Villaescusa)     
 
 ABC.    25/01/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. MARTES 25 DE ENERO DE 1977. PAG. 7.

LAS PRIMERAS HORAS CERCA DE LA FAMILIA VILLAESCUSA

ESTO ES UNA GRAVE PROVOCACIÓN" (Antonio de Pablos, yerno del señor Villaescusa)

«En mi opinión, este secuestro es una nueva presión y una grave provocación», me dijo el yerno del

teniente general Villaescusa, don Antonio de Pablos, poco después de conocer la ingrata noticia.

Mientras la señora de Villaescusa. doña Victoria María Pérez Redondo, recibía a numerosas

personalidades de la vida civil y militar, familiares y amigos, los tres varones de la familia —el hijo

menor, Emilio, de veinte años, que vive en la casa de sus padres, y los yernos, Antonio de Pablos y Javier

Urbano— atendían a los numerosos periodistas congregados en el portal de O´Donnell, 49. donde

momentos antes se había llevado a cabo el secuestro del teniente general.

• «NO RECIBIÓ AMENAZAS».—El teniente general tiene tres hijos: Reyes, la mayor, casada con

Antonio de Pablos: Macarena —a quien familiarmente llaman «Maca»—, casada con Javier urbano, cuyo

único hijo, el pequeño Javier, de cuatro meses, es el primer nieto del señor Villaescusa; finalmente,

Emilio, de veinte años, soltero, que vive en la misma casa de sus padres.

La familia ignora que el señor Villaescusa hubiese recibido amenazas recientemente: «Al menos, no nos

había comentado nada, y él es un hombre comunicativo.»

• SIEMPRE EL MISMO ITINERARIO.—«Diariamente recorría, con puntualidad típicamente

castrense, el mismo itinerario —me explica uno de sus ayudantes, teniente coronel del Ejército de

Tierra—, Salía de aquí a_ las nueve y media o pocos minutos después, subía al coche oficial y marchaba

al Tribuna] Supremo de Justicia Militar. También regresaba a casa, al mediodía, a hora fija. De modo que

era francamente fácil tener registrados sus movimientos.»

• NO SOLÍA LLEVAR ESCOLTA.—«No le gustaba llevar escolta —agrega su yerno mayor—, y en el

momento del secuestro sólo le acompañaba uno de los chóferes. Francisco Garzón Mezquita, que, por

cierto, tendría que haber librado hoy precisamente. Aún más, tenía costumbre de salir por las noches con

nuestro perro, que lo tienen aquí en O´Donnell. Lo sacaba a pasear, él mismo, solo, por esta calle, y

llegaba hasta la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Últimamente, le habíamos sugerido que no eran

nada convenientes esos paseos..., pero le daba igual: seguía saliendo cada noche.»

• INIESTA CANO: «ES GRAVE LO QUE ESTA OCURRIENDO.»—El portero del inmueble,

testigo presencial del secuestro, fue quien dio la noticia a la familia, entre las nueve treinta y cinco y las

nueve cuarenta. Avisadas las dos hijas casadas, éstas lo comunicaron de inmediato a sus respectivos

cónyuges. A las diez y cinco estaba toda la familia reunida. Poco después llegaba el vicepresidente del

Gobierno teniente general Gutiérrez Mellado. Y a partir de ese momento, una interminable sucesión de

generales y altos cargos militares. Iniesta Cano se personó —vistiendo de paisana— a las dos de la tarde.

«El asunto está en manos del Gobierno y de las autoridades, a quienes concierne. Si en mis manos

estuviese..., otra cosa sería», dijo a los informadores allí congregados. Después, juzgando la situación

que atraviesa el país, y, en concreto, los incidentes, las muertes callejeras y los dos secuestros, el de Oriol

y el de Villaescusa, dijo: «La situación es grave. Es grave todo lo que está ocurriendo aquí.»

También acudió al domicilio de O´Donnell don Lucas María de Oriol: «Vengo a veros, como un español

más», dijo al llegar. Y permaneció allí un buen rato, dando ánimos y consuelo a la familia.

Alrededor de las ocho de la tarde entro en contacto nuevamente con Antonio de Pablos, yerno del señor

Villaescusa.

• UNA LLAMADA IRREGULAR.—«Cada llamada es un sobresalto, y si viene de un periódico, más

aún: esperamos que nos deis alguna noticia. Todavía no sabemos nada. A las cinco y media me dicen en

"Diario-16" telefoneó allí un hombre, que, naturalmente, no se identificó personalmente, pero dijo era del

"G. R. A. P. O." y reivindicó el secuestro de mi suegro. Ellos se pusieron en inmediata comunicación con

el gobernador civil, Rosón. Y hasta el momento no se ha producido ningún hecho de comprobación de la

autenticidad de esa llamada, como viene siendo usual en el secuestro de don Antonio María de Oriol.»

• SU TRATAMIENTO CARDIOVASCULAR.—«Si vais a indicar la medicación de don Emilio, cosa

que os agradecemos infinitamente, advertir que debe disponer siempre de tres fármacos: "Peritrate AS",

que ha de tomar diariamente y no puede suprimírsele de modo radical; "Sintrom", del que ha de ir

rebajando un cuarto diario, durante tres días seguidos, y después suprimirlo del todo. También le

conviene tener a mano unas pequeñas grageas de "Cafenidrina", para emergencias cardiacas, dolores

vasculares, etcétera. Otra cosa importante: es peligroso que se le produzcan heridas, aun leves, si hay

hemorragia. Y, finalmente, el general está en pleno tratamiento: semanalmente se le ha de hacer un

análisis de sangre.»—Pilar URBANO.

 

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