El secuestro de Villaescusa. 
 Gutiérrez Mellado y Álvarez-Arenas acudieron al domicilio del secuestrado  :   
 Las visitas de personalidades a la residencia de la calle O´Donnell se sucedieron durante todo el día. 
 ABC.    25/01/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

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GUTIÉRREZ MELLADO Y ALVAREZ-ARENAS ACUDIERON AL DOMICILIO DEL

SECUESTRADO

Las visitas de personalidades a la residencia de la calle O´Donnell se sucedieron durante todo el día

Madrid. (De nuestra Redacción.) Poco, después de conocerse la noticia del secuestro, el vicepresidente

primero del Gobierno, teniente general Gutiérrez Mellado, acudió al domicilio del teniente general

Villaescusa, en la calle O´Douiell, 49. También visitó por la mañana la residencia del secuestrado, don

Lucas María de Oriol y Urquijo, hermano del presidente del Consejo de Estado, que permanece en poder

del «G. R. A. P. O.». Las visitas de distintas personalidades continuaron sucediéndose a lo largo de la

mañana.

VISITA DEL MINISTRO DEL EJERCITO.—El ministro del Ejército, teniente general Alvarez Arenas,

acompañado de su esposa, llegó a las cuatro y media de la tarde al domicilio del presidente del Consejo

Supremo de Justicia Militar.

El ministro permaneció en la casa del secuestrado poco más de un cuarto de hora.

Además del teniente general Álvarez Arenas visitaron la casa de O´Donnell numerosas personalidades

castrenses, como el teniente general Castañón de Mena —ex ministro del Ejército— y el coronel Alemán,

jefe del batallón del Ministerio. También acudieron personalidades políticas, como don Raimundo

Fernández-Cuesta, presidente de «F. E. y de las J. O. N. S.», y don José María de Oriol y Urquijo. her-

mano del secuestrado presidente del Consejo de Estado, y el procurador don Salvador Serrat Urquiza.

MUCHAS PERSONALIDADES.—Por otra parte, el trasiego de amigos y familiares del teniente general

Villaescusa a su domicilio fue incesante durante toda la tarde. Sin embargo, nadie hizo declaraciones y las

escasas noticias se comentaban entre los Informadores que procedían en su mayor parte de las distintas

Redacciones y no del Interior de la casa.

Ni en el «hall», ni en las Inmediaciones del edificio se observaba —al menos de manera ostensible—

vigilancia policial. .. La portera se limitaba a decir —todavía con visible nerviosismo— que ella no se

encontraba en la casa en el momento del secuestro y que su marido había visto «muy pocas cosas». «Lo

que han dicho los periódicos sobre lo que presenció mi marido es casi todo mentira» —Insistía.

PERSONALIDADES.—Los señores Oriol y Fernández-Cuesta llegaron por separado sobre las cinco y

media de la tarde. El hermano del presidente del Consejo de Estado se apeó de un Dodge-Dart de color

azul, blindado, y el presidente de F. E., en un Seat 1500 negro. Abordados por un redactor de este

periódico, los dos guardaron el más absoluto silencio tanto al subir como cuando salieron al cabo de un

cuarto de hora.

Tampoco hizo declaraciones - el teniente general Castañón de Mena, que llegó a O´Donnell cinco minutos

antes de las seis, permaneciendo en el domicilio algo más de quince minutos.

LLEGA EL CONDUCTOR.^El procurador don Salvador Serrat Urquiza, que llegó poco más tarde,

estuvo cerca de una hora con la familia. Hacia las siete, llegó una persona que´ fue identificada como el

conductor del teniente general Villaescusa, que, como se sabe, fue retenido un tiempo por los

secuestradores y posteriormente puesto en libertad. No contestó a ninguna de las preguntas de los

periodistas, pero al parecer señaló contundentemente que la versión de algún periódico de la tarde —que

no identificó— era falsa.

 

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