Autor: Fontana, José María . 
   No basta, muchachos...     
 
 El Alcázar.    24/01/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

NO BASTA, MUCHACHOS...

Por José María Fontana

LOS recientes acontecimientos españoles vienen a confirmar la viejísima experiencia, o sea, que los

autoritarismos de derechas no son dictaduras y sí sólo dictablandas, que acaban disolviéndose como un

azucarillo, —mistando la vocación de "héroes", supuestamente aguerridos, de sus opositores. Vamos,

y, en una palabra, que aquellas no son irreversibles como las izquierdosas y siempre se regresa a la

"normalidad". Son, paréntesis, interregnos, terapéutica de urgencia...

Así nos lo demuestra el importe sector de franquistas en el Gobierno y en una cierta amable oposición,

pues son ellos, los detentadores del Poder, quienes abren las puertas, abjuran, votan, renuncian, sonríen

dulcemente, y donde digo, diego...: así de fácil para sus ex-enemigos.

Es la segunda vez que yo contemplo tan apasionante espectáculo: 1930 y 1976.

El hecho tiene posibles ángulos de enfoque, desde el treno del desprecio, tal como lo cantaba el pueblo en

la Plaza de Oriente el pasado 20 de Noviembre, al ditirambo elogioso y agradecido.

Esta última es la línea que elegimos para tratar el tema.

Si quienes ostentan el Poder y quienes aspiran a sucederles, con títulos o antecedentes parecidos, no se

hubieran prestado a entreabrir la puerta desde un ya lejano 12 de Febrero, hasta la ruptura pactada del

"sí", el 15 de Diciembre, aquí hubiéramos seguido como estábamos y todo habría continuado "atado y

bien atado". Esto está claro.

Lo que resulta sorprendente es que pese al cambio rupturista y al triunfo del revanchismo posibilitado por

los exfranquistas, ni una sola voz agradecida se eleve de las filas de la oposición extramuros,

directamente beneficiada por el gordo de la Lotería que, "a dedo", le conceden gobernantes, procuradores

y el "stablishment" que les apoya. Es algo, en verdad, inconcebible.

Cuando la otra dictablanda de Don Miguel, ya ocurrió algo de eso, pues la oposición pagó a Don Alfonso

XIII (que licenció al General Primo de Rivera y entreabrió la puerta con Berenguer, Aznar y los viejos

políticos) echándole del Trono e instaurando la República. Pero lo que ahora ocurre es mucho más grave,

porque el poder y crédito real y legal del franquismo era inconmensurablemente superior a la de la Unión

Patriótica y sin una dejación total y voluntaria, unida a una tenaz manipulación gubernamental de la voz y

voluntad popular para llevar al País a la llamada Democracia antifranquista, no hubiera sido factible nada

de lo que ocurre.

Hemos de .reconocer que —por lo que sea— Gobierno, Procuradores y "stablishment", decidieron

derribar el Régimen e ir limpia y abiertamente a un sistema, democrático. La buena fe y voluntad

democrática del Gobierno es indiscutible para cualquier observador sensato.

Por ello, si hubiera lógica en la política, me parece indudable que la oposición debiera agradecer cuanto

están haciendo Gobierno y Cortes para ofrecerles el Poder en bandeja. Pero en vez de palmadas de

gratitud y sonrisas, para estimar el indudable sacrificio de ideales, posturas y puestos, el pobre Gobierno y

los que le sirven, sólo reciben patadas y salivazos desde la oposición. A esto no hay derecho: Protesto!

Y conste que ni remotamente pretendo aludir siquiera a la sombra del pago que recibió Bellido Dolfos y

lo del espejo...

Quien no está comprometido es libre de opinar lo que quiera, pero la actitud de la oposición izquierdosa

es inconcebible, injusta, irritante, inadmisible, inadecuada, etc., etc. Sobre todo porque aparte del huevo y

el esfuerzo que les ofrecen, te tracen con tal delicadeza con tal comprensión, con tantos almuerzos, cenas

—¿aguantará el poderoso hígado y miocardio de Don Alfonso Osario?— y entrevistas cordiales, que uno

se siente justamente indignado y I abochornada por tanta ingratitud y tozudez.

Hemos de pensar que las izquierdas y "los demócratas" son incorregibles. Son voraces e insaciables, todo

les parece poco y obligado, ni reconocen ni admiten, si se les da la mano piden el brazo y luego siguen

con toda, la anatomía del interlocutor. Así no se puede dialogar ni convivir... Esto es pura antropofagia, y

los simpáticos procuradores ex azules del "si" no se merecen esto.

Debe reconocérseles su importante contribución para el derrocamiento del franquismo e instauración de

la democracia inorgánica pluripartidista.

¿Qué quiere la oposición rupturista? El País real, estaría mucho más tranquilo y convencido si —a pesar

de la TVE—, contemplara un auténtico abrazo de Vergara entre todos los demócratas, entre los de hace

diez años, un año y un mes: Hala, todos unidos, como en el Portugal de los ex-claveles... Sería, de

momento, un espectáculo hermoso y justísimo.

Pero, no. No hay que hacerse ilusiones. La oposición sigue enfuruñada y hasta aconsejó la abstención,

aunque Gobierno y coro, heroicamente, con extraordinario mérito democrático, se gastaron cientos de

millones para que votemos "si" a la reforma democrática ¿Tampoco esto y la victoria, merecerá el abrazo

o al menos palmada y sonrisa..?

Nos tememos que no, porque la oposición antifranquista quiere, sencillamente, el Poder, sin elecciones

previas y otras zarandajas. Ahora proponen, ya, la República, y el marxismo social-comunista con puño

en alto. Conque ya lo sabéis...

No basta, muchachos: Animo y al "streaking", que quizá haya suerte.

 

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