Autor: Semprún, Alfredo. 
 Secuestro del teniente general Villaescusa. En un comunicado a "El País" se atribuyen el secuestro. 
 Nuevo golpe del GRAPO  :   
 Preocupación en la familia por la medicación que precisa. Todos los partidos políticos coinciden en su repulsa. 
 Arriba.    25/01/1977.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

En un comunicado a «El País» se atribuyen el secuestro nacional

El periódico -El País- recibió ayer por la tarde un comunicado del GRAPO, en el que éste se atribuyo el

secuestro del teniente general Villaescusa.

El texto del comunicado recogido por redactores de -El País-, en el bar Carrión, de la avenida de Aragón,

dice, entre otras cosas:

• Un comando de nuestra organización (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre, GRAPO

ha hecho prisionero al presidente del Consejo Supremo do Justicia Militar, teniente general Villaescusa.

Con esta nueva operación nuestra organización venga el crimen recién cometido contra el joven

estudiante Arturo Ruiz ,en la manifestación del domingo a mediodía en Madrid y prosigue su compaña

para la liberación de los presos políticos.

Poco aproximadamente quince días hicimos una proposición al Gobierno en los siguientes términos; 1) Si

al Gobierno poco, uno declaración clara y público de uno próxima amnistío total, nosotros liberaríamos o

Oriol. 2) Sí el Gobierno procede a liberar a los quince de nuestra listo Oriol seria Igualmente puesto en

libertad por nuestro parto.

Estas justas proporciones negociadoras no sólo han sido dosodas, .sino que en su empeño por seguir

confundiendo a la opinión pública y presentarnos como una fuerza "extraña" a los intereses de nuestro

puebla el Gobierno ha recurrido a nuevos provocaciones, falsifico e hizo público un comunicado,

profiriendo amenazas y mostrándonos con una Indecisión y debilidad que en modo alguno tenemos,

tras esperar un largo plazo, hemos decidido llevar a cabo esta nueva acción.»

El comunicarlo prosigue brevemente en terminas amenazantes y firma GRAPO

• Preocupación en la familia por la medicación que precisa seguir la víctima

• Todos los partidos políticos coinciden en su repulsa por el hecho

—Es primordial, vital diría yo, que el teniente general no interrumpa la medicación a que esta sometido

desde que hace dos años aproximadamente sufriera un leva Infarto do miocardio.

—La Interrupción de esa medicación —nos dicen los tenientes coroneles médicos Gonzálor y

Valladolid— podría producir un nuevo Accidente cardiaco, que cabe esperar teniendo en cuenta las

emociones vividos y la tensión emocional a que estará sometido al teniente general.

— De ello —añaden ambos facultativos— que les roguemos « ustedes, los periodistas. hagan llegar •

conocimiento de los secuestradores y del propio teniente general las siguiente instrucciones: Que siga

tomando, en las dosis habitúales, el «Peritrate, Que, por el contrario, vaya disminuyendo en un cuarto la

pastilla cada tres días la toma del «Syntron hasta su eliminación. Que tenga muchísimo cuidado y procure

no originarse corte o herida alguna, pues ya sabe que la hemorragia, por pequeña que fuese, dado el

tiempo de protombína alcanzado y en el que lo manteníamos establecido, seria muy difícil de cortar. Y,

por último, recordarle que si se presentara el dolor de tórax o de «corbata» recurra de inmediato a la

«Cafinitrina« como remedio de urgencia. En todo momento ** tamos a disposición de los secuestradores

como facultativos para mayores explicaciones o más amplios dotadas. En al Hospital militar «Gómez

Hulla» no tienen mas que preguntar por cualquiera de nosotros dos,

El corazón del teniente general Villaescusa quilis y el conocimiento íntimo de su carácter formado en

toda uno vida dedicada a la milicia, son, en realidad, la principal preocupación que el periodista detecta

en el sexto piso del número 49 de la calle de O´Donnell. domicilio particular del presidente del Consejo

Superior de Justicia Militar, donde la señora de Villaescusa y sus hijos. Macarena Reyes y Emilio, están

viviendo con admirable entereza los momentos mas angustiosos de su vida familiar

Pocas horas antes de nuestra visita a la señora de Víllaescusa acudiendo a su llamada al teniente general

había sido secuestrado por cuatro desconocidos que esperaban su sólido del portal de lo Costa: tres, si-

tuados en la misma acera, y el cuarto, vestido de uniformo militar, a bordo de un coche •Seat 1430» en

color negro situado delante del • Mercedes-oficial del presidente del Consejo Superior de Justicia Militar,

a cuyo volante, leyendo el periódico esperaba el conductor paisano contratado por el Ministerio del

Ejército, la llegada de su superior.

El teniente general Villaescusa fue obligado a Introducirse en el vehículo oficial, mientras el individuo

que bestia uniforme ocupaba plaza junio al conductor, amenazando a este, asimismo, con una pistola y

obligándole a emprender la marcha como si nada anormal hubiera ocurrido.

El portero de la finca, don Cándido Crespo Sánchez, presenció personalmente lo que había sucedido, y a

grandes gritos intentó impedir lo que era ya inevitable. Preso do gran nerviosismo acudió a uno de los

primaros pisos del edificio para dar cuenta telefónicamente al 091 de lo que había ocurrido, para tuvo que

ser la dueña de la casa quien llevase a cabo la llamada, dado el estado psíquico del señor Crespo. A los

pocos minutos, un coche-patrulla del 091 «se personaba en el lugar de los hechos y confirmaba lo

sucedido, con el testimonio de algunos empleados de un Banco situado en los bajos del edificio quienes,

asimismo, se habían percatado da la situación del coche conducido por falso militar, que ellos supusieron

un ayudante del teniente general.

Un Policía acudió en gran número, con los correspondientes equipos técnicos de identificación, tratando

do buscar huecos por aquellos lugares, en que, según los testigos, habían permanecido los secuestrado-

les, se personó en el piso de la calle de O´Donnell. donde conversó durante algo mes de quince minutos

con la familia del presidente do! Consejo Supremo de Justicia Militar. Durante toda la mañana y gran

parte de la tarde las visitan de altos representantes de los tres Ejércitos españoles, así como las de

numerosas personalidades de la vida civil y política se sucedieron Ininterrumpidamente, siendo todas

ellas atentos, así como Iniciando las diligencias correspondientes con las declaraciones de los diversos

testigos. Los cuales, horas mas tarde fueron trasladados a las dependencias policiales, a fin de intentar la

posible Identificación do algunos de los cuatro asaltantes en los archivos fotográficos de la Puerta del Sol.

Cuando «penas había trascendido la noticia, el Vicepresidente primero del Gobierno, teniente general

Gutiérrez Mellado acompañado de sus ayudandidas por la señora Villaescusa e hijos, quienes, pese a lo

sucedido, y su lógica preocupación, conservaron una gran entereza.

A partir del mediodía, y especialmente después de que a través do Televisión Españolo se hubiera dado

cuenta de lo sucedido, comenzaron a llegar en forma • casi ininterrumpida los repartidos de telégrafos,

que entregaban a la señora de Villaescusa abultados sobres conteniendo telegramas emitidos desde toda la

geografía española, y firmados por las mas variados personalidades civiles políticas y militares,

Aparece el coche oficial, y horas después, el chófer

En la calle dar 12 de Octubre, y ya muy avanzada la mañana un grupo de viandantes presencio, no sin

sorpresa, cómo, pistola en mano, unos desconocidos, de paisano, obligan a dos militares a bandonar un

coche oficial con banderín de tres estrellas de generalato a Introducirse on otro, un -Seat-, modelo 124,d

color azul, matricula M-6767-J, que se para Junto a él. y en un *127« color naranja, cuya suciedad

manifiesta no permito distinguir los números de matricula. Sin dar tiempo a reacción alguna ambos

vehículos ligeros se lanzaran en dirección al sur de Madrid mientras el "Mercedes» oficial, puertas

abiertos, permanece abandonado, por lo que uno de los testigos busca un telefono próximo y da cuenta de

los hechos a la Policía.

Minutos despues, el 091 recibe una llamada desde un bar de la plaza de Legazpl, medianla cual se da

cuenta de que se está prestando auxilios a un hombre que vista uniforme azul y que acaba de ser arrojado

sobro la acera desde un coche: con las manos aledas a la espalda, y que prosa de nerviosismo dice que ha

sido sí cuestrado un general del Ejército.

La Policía dio cuenta del hecho a la autoridad militar, y un coche de los servicios médicos del Ministerio

del EJercíto recoge al chófer del teniente general Villaescusa y lo traslada a les dependencias rnilitares de

la Cíbeles, donde tras prestar uno primera declaración y ser atendido en los ligeros raspaduras sufridas en

lo caída, se traslada a la Dirección General de Seguridad, donde permanece hasta primeras horas do la tar-

de, tratando de reconocer a los captores de su superior en los ficheros fotográficos. Según nuestras

fuentes, don Francisco Garzón Mezquita, nombra del citado conductor, reconoció e identificó como uno

de los miembros del comando atacante a un conocido Integrante del GRAPO, Luis Álvarez Fernández. en

cuyo rostro se destaca una profunda cicatriz próximo al ojo derecho. Siempre segun nuestra Información,

no confirmada oficialmente, el portero de Inmueble y otros testigo´ habrían coincidido en la identificación

del citado Luis Álvarez.

8 ARRIBA

El GRAPO reivindica el hecho

Por su parte, mediada la tarde, el Grupo Antifascista Primero de Octubre se puso en contacto con la

Redacción del «Diario 16», para dar cuenta de que tenían en su poder al teniente general Villaescusa. Al

menos así lo indica un telegrama de la agencia Europa Press, en el que se refleja la breve conversación

sostenida por un anónimo comunicante y un redactor del citado vespertino.

En fuentes oficiales no parece darse mucho crédito a esta llamada. No obstante, no se rechaza tampoco en

dichos medios su posible veracidad.

Los partidos políticos repudian él secuestro

A través de la agencía Cifra, los distintos partidos políticos, por voces representativas de los mismos,

coinciden en su dechazo rotundo y en su repulsa ante el secuestro del teniente

general Villaescusa, así como de la violencia criminal de todo tipo.

Tranquilidad en O´Donnell, 49

A primera hora de la noche conseguimos establecer conversación telefónica con Emilio Villaescusa, el

joven y único • hijo del teniente general víctima del atentado.

—Seguimos sin noticias concretas de mi padre. Mi madre está a punto de hacer crisis. Ha sido una

jomada muy dura para ella. No perdemos las esperanzas y confiamos de que los secuestradores permitan a

mi padre continuar con su medicación. ¿Y ustedes han sabido algo?

Por desgracia, no podemos responderle afirmativamente. Nos referimos a la llamada que sé dice

recibieron en «Diario 16», y nuestro joven y admirado Emilio nos responde" con una exclamación de

desilusión. Tampoco la familia Villaescusa creen la veracidad de la misma.

Alfredo SEMPRUN

 

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