El secuestro del teniente general Villaescusa. 
 Biografía     
 
 Arriba.    25/01/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

nacional

BIOGRAFÍA

Don Emilio Villaescusa Quilis, actualmente teniente general y presidente del Consejo Supremo de

Justicia Militar, nació en Tarancón (Cuenca) el 18 de febrero de 1912. Ingresó como cadete en la

Academia General Militar a los diecisiete años, y a los veintiuno fue promovido al empleo de teniente de

Artillería. Obtuvo el empleo de capitán en 1937, durante la guerra civil, en el curso de la cual fue herido.

Actuó en la Primera División de Navarra, en los frentes de Levante, Maestrazgo, • batalla del Ebro,

Cataluña y en la cabeza de puente de Toledo.

Con la División Azul marchó a Rusia en 1941. Mandó la primera batería de Artillería en el frente del río

Wolchof, donde resultó herido. Fue recompensado con un avance en la escala por méritos de guerra.

Ascendió a coronel de Artillería en 1961. En 1965, a general de brigada, y a general de división, por

elección, en 1970.

Como general de división fue nombrado segundo jefe de tropas en la V Región Militar y gobernador

militar de la plaza y provincia de Huesca, asi como director general de Organización y Campaña del

Estado Mayor Central. Ascendió a teniente general en 1972 y fue designado capitán general de la VII

Región Militar. En febrero de 1973 fue nombrado capitán general de la I Región Militar, y en noviembre

del mismo año fue designado jefe del Estado Mayor Central. El 10 de julio de 1976 fue designado

presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, cargo que desempeña en la actualidad.

El teniente general Villaescusa Quilis está casado con doña Victoria María Pérez Redondo. Tiene tres

hijos, dos hembras´ y un varón. Su gran afición, ya abandonada, ha sido la equitación. . Impulsó

decisivamente la puesta en marcha del Club Deportivo Militar San Jorge, polideportivo para oficiales,

suboficiales y sus familias. Le apasiona la lectura de libros históricos sobre España y los Ejércitos. Posee

una importante colección filatélica. Quienes están en su entorno resaltan las dotes humanas.,del teniente

general, su gran modestia, rayana en la humildad.

El teniente general Villaescusa pasará a la situación B el 18 de febrero de 1978 -y a la reserva, el 18 de

febrero de 1982.

El cargo de presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar es el tercero en rango, después del

Vicepresidente para Asuntos de la Defensa y del jefe del Alto Estado Mayor.

El teniente general Villaescusa se encuentra en posesión, entre otras, de las siguientes condecoraciones:

Medalla de Campaña, tres Cruces del Mérito Militar con distintivo rojo, Cruces de Hierro de primera y

segunda clases, Medalla Conmemorativa de la Campaña de Rusia, tres Cruces de segunda clase, Grandes

Cruces del Mérito Militar y Naval con distintivo blanco. Medalla Conmemorativa de los Voluntarios

Españoles, Cruz, placa y Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y la Medalla de

segunda clase de la Orden del Mérito Militar Portuguesa.

Ha dedicado muchos años de su vida profesional a la enseñanza: profesor en la Academia de Artillería en

1940, y en la Escuela Superior del Ejército desde 1952 a 1962. Al ascender a general de brigada se le

nombró profesor principal de la Escuela Superior del Ejército.

Algunas de sus opiniones, hechas públicas en la Prensa, son las siguientes. El tema de la unidad es uno de

los que más le preocupa resaltar siempre. "La idea que más me entusiasma es la de organizar bien el

Ejército, contribuyendo a que no haya injusticias ni sea necesaria la recomendación. En segundo lugar, la

propia unión nacional. Según Ortega y Gasset, los ciudadanos formamos la nación para hacer algo en

común. Yo deseo que lodos sintiéramos la necesidad de formar una patria grande en paz y para todos."

Con respecto al presente del Ejército, se refiere a dos cuestiones, una técnica y otra profesional: "Dotar a

nuestras Fuerzas Armadas de sistemas modernos, pero, eso sí, utilizando los medios económicos de que

disponemos sin despilfarrar una sola peseta. También es preciso cuidar al máximo la formación de

oficiales y suboficiales, necesarios para los mandos."

En la apertura del año judicial militar 1976-1977, celebrada el 15 de´ septiembre del año pasado por

el Consejo Supremo de Justicia Militar, su presidenta, el teniente general Villaescusa, pidió a los

miembros de las Fuerzas Armadas que ejercieran la administración de la justicia usando de misericordia,

humildad y pureza de conciencia.

 

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