Sin habla al ver que era el Rey  :   
 Le llevó en su moto a coger gasolina. 
 Hoja del Lunes.    10/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SIN HABLA AL VER QUE ERA EL REY

Le llevó en su moto a coger gasolina

Un Joven que hacía auto-stop en la madrileña cuesta de las Perdices, por haberse quedado sin gasolina en la moto, fue recogido por otro motorista, al que el casco cubría la cara y que resultó ser el Rey don Juan Carlos, que había salido a dar un paseo por la carretera de La Coruña, según publica el semanario "Hola".

La noticia, firmada por J. Peñafiel, dice así: "Un motorista se dirigía a una urbanización cercana a Madrid cuando la moto se paró, sin gasolina. Ante esta imprevista eventualidad, a1 Joven no le quedó más remedio que hacer auto-stop.

Ante BUS señales se detuvo un motorista, con el casco reglamentario de protección que le cubría la cabeza y el rostro, conduciendo una Bultaco y que accedió a llevarle hasta la gasolinera más próxima.

Durante la carrera, el "paquete" observó que la Bultaco era seguida muy de cerca por otro motorista, que no se despegaba de ellos. Aunque en ese momento no le dio excesiva importan oía, luego comprendería el porqué de la presencia de este otro motorista. Lo que no pensó nunca es la gran sorpresa que le esperaba al llegar a la gasolinera.

La moto se detuvo y el Joven bajó de ella extendiendo BU mano agradecida a quien le había sacado del apuro. Pero éste, haciendo caso omiso a la mano extendida, se levantó el casco, al tiempo que decía: "Bueno; tendré que llevarte. No vas a regresar andando. Que te llenen la lata. Te espero."

No creía lo que estaba viendo y a quien estaba viendo, porque aquel motorista tan sencillo, cordial y generoso no era otro que el Rey de España, que el mismísimo don Juan Carlos en persona, que había salido a dar un paseo por la cuesta de las Perdices en compañía de un miembro de BU escolta.

El joven quería disculparse, quería hablar, pero no atinaba ni a respirar.

Minutos después, el Rey le dejaba de nuevo junto a su moto, con su problema resuelto. Y estrechando su mano se perdía entre el tráfico, posiblemente camino de la Zarzuela."

 

< Volver