Autor: Marinero, Manuel. 
 Emilio Martínez Lázaro habla de cine. 
 Las multinacionales y la producción española     
 
 Diario 16.    08/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Emilio Martínez Lázaro habla de cine

Las multinacionales y la producción española

Manuel Marinero

"La mayoría de los productores españoles son también distribuidores de cine extranjero. Y les interesa

mucho más la explotación del cine extranjero que sus inversiones en el cine español. Ea consecuencia,

descuidan la producción y difusión del cine nacional, ocupados en explotar nuestro mercado para el cine

comercial internacional, o sea, americano´´ —dice Emilio Martínez Lázaro.

Emilio Martínez Lázaro, treinta y un años, autor de varios cortometrajes, entre ellos "El camino del

cielo", ayudante de dirección de Gonzalo Suárez, Jesus Franco y Ungría; realizador de episodios de

televisión y guionista de "Pascual Duarte" es otro nuevo miembro del clan Querejeta.

Según él, "la Prensa se equivoca coa respecto al cine español. El capital no está en manos de los

productores. Son escasa minoría ios productores que no son, también y principal-meute, distribuidores. El

capital está en manos, pues, de los distribuidores y exhibidores, cue creen interpretar los gustos del

público e imponen fórmulas y criterios que han tenido vigencia muchos años atrás, y que ya están

saturados".

Marginación de Jas películas españolas

"Pero es so no es }o más amenazador. En España, cada vez más, la producción está prácticamente en

manos de las grandes multinacionales: Warner y CIC (agrupación de varías pro-ductoras-disíríbuidoras

norteamericanas). La CIC y la "Warner están a punto de controlar la distribución de todo el cine español y

europeo, usando a las productoras europeas como sucursales."

"Esto es penoso para los cines nacionales, en nuestro casó, para el cine español. Porque estas

multinacionales, CIC y Warner, producen películas españolas, fundamental o exclusivamente, para lograr

licencias de importación para su producción norteamericana. La promoción que realizan estas compañías

va encaminada a proteger el "producto roas, rentable —,0 sea, el americano—, con lo cual se produce la

marginación de las películas españolas frente a las americanas de la misma empresa."

"Por poner un "ejemplo —prosigue Martínez Lázaro— es una vergwenza el caso de "Duerme, duerme, mi

amor", pelfcula de Francisco Regueiro, que se estrenó en cines de barrio y ao le dieron la menor

posibilidad de que tuviera un contacto serio coa e] público, que hubiera posibilitado uz éxito determinado.

Decidieron de antemano, como en muchísimos casos en que han perjudicado a numerosos profesionales

españoles, aubes de esperar a la reacción del público, que la película no tendría éxito alguno."

El cine americano

"Sin embargo, el cine amerieano en casi su totalidad, hasta las películas más anodinas, recibe otro trato.

Le dan siempre su oportunidad de éxito: publicidad con suficiente antelación, estreno en fecha adecuada,

en local adecuado, etcétera."

"Esto es así porque el distribuidor-productor, dependiente de las multinacionales americanas, o, sea, «1

caso mayoritario, dedica la mayor parte de su atención, de su tiempo y de su trabajo a la distribución del

cine extranjero, y Ja mínima a la producción y difusión del cine nacional. Esto es debido a la diferencia de

volumen económico entre un negocio y otro. Porque, además, cuando te hablo de cine extranjero o

europeo, hablo ea realidad de cine americano, ya que éste controla al cine inglés, al italiano, al francés,

también convertidos en sucursales por las multinacionales."

"La solución corresponde a la Administración principalmente. Consiste en proteger la distribución y la

producción que esté en manos de capital íntegramente español, porque si no, puede desaparecer todo

rastro de autonomía y, con ella, las esperanzas de un cine español distinto."

Martínez Lázaro, después de hacer este análisis, describe su situación particular. "Ruedo actualmente para

Querejata tina película experimental en cuanto a proceso de rodaje. Tengo unas secuencias escritas que no

suponen un guión acabado, cerrado. Las vamos rodando. Las montamos. Y según el montaje de estas

secuencias, escribo otras nuevas, complementarias, que definen a los personajes iniciales

progresivamente, alteran su historia., les enfrenta a nuevos personajes no previstos ea principio."

 

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