La Monarquía     
 
 Informaciones.    24/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LA MONARQUÍA

HOY celebramos por vez primera el día del Bey, primer paso festivo de la nueva situación política, que acabará el próximo año sustituyendo al 18 de julio como fiesta nacional. Si hace un mes el Día de la Victoria se transformaba en Día- de las Fuerzas Armadas, es lógico y coherente que el aniversario del inicio de un dramático enfrentamiento entre hermanos sea sustituido por la onomástica del Rey de todos los españoles.

Si hace horas hemos podido acudir a emitir nuestro voto, como culminación de un original proceso democrático, se debe en gran medida a que desde la cabecera del Estado se han movido los resortes y palancas necesarios para desbloquear una situación que no tenia aparente salida evolucionista. Precisamente la misma originalidad de lo que sin duda se llamará la vía española hacia la democracia única experiencia histórica democratizadora sin ruptura tras Un período autocrático reside en que desde la Corona se allané considerablemente el camino.

Hace justamente un año, la sociedad española se encontraba en una dramática ((impasse»: el primer Gobierno de la Monarquía había fracasado estrepitosamente y la necesidad de cambio que sentía toda la sociedad parecía abocada a abrirse camino a través de un proceso democrático clásico. En ese crucial momento, el relevo real de los que habían originado «un desastre sin paliativos» y el nombramiento real de un nuevo presidente de Gobierno iniciaron un nuevo tipo de salida democrática de un Régimen autoritario, que lleva todas las trazas de convertirse en la solución definitiva, en libertad.

La raíz de este sorprendente cambio está en el hecho de que el nuevo Jefe de Estado apostó por la democracia. De esta manera se estableció una estrecha conexión entre la máxima dirección estatal y los sectores dirigentes de la sociedad española, conexión que acabó envolviendo a la burocracia continuista creada por la anterior situación política. Este es un factor determinante que explica, no la democracia en si, sino este tipo de salida ((española» hacia la democracia, que al no existir en ninguna otra ocasión histórica semejante, obligó al conjunto social a imponer la ruptura.

Fruto de todo ello es la práctica aceptación de la Monarquía por todos los partidos políticos, sin abandonar, algunos, sus teóricos principios republicanos. .Esta tarde, los principales dirigentes de todas las formaciones parlamentarias cumplimentarán al Rey en la recepción del palacio de Oriente. Aunque parezca paradójico, nos vamos acercando cada vez más a la consecución de una Monarquía nórdica en un país latino. Estamos de enhorabuena.

 

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