Autor: Apostua, Luis. 
   El número dos     
 
 Ya.    22/06/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL NUMERO DOS

EN España, de siempre, y cualquiera que fuese el jefe supremo, el número dos era era general o un obispo. Ahora se ha quebrado ese escalafón y debemos felicitarnos de ello. Pero el actual número dos tampoco es un vicepresidente del Gobierno presente o futuro, sino que los votos han puesto ese cargo sobre don Felipe González Márquez, en su calidad de primer secretario del Partido Socialista Obrero Español. Por consiguiente, es necesario mirar con atención sus dichos y sus hechos porque son una de las principales fuentes de interpretación de la vida nacional.

De entrada, podemos constatar que el señor González Márquez se ha sentido vencedor. sus razones son claras; entre ellas, que considerado el voto a los partidos, el suyo es el que más tiene. Su segunda afirmación sustancial es negar toda posibilidad de cooperación gubernamental con el señor Suárez porque se siente como una alternativa posible de Gobierno. En consecuencia, juega sus cartas a fondo. En primer lugar, luchará por acortar la vida de esta legislatura porque cree que una nueva consulta popular le daría el poder en cuanto estuviese ultimada la Constitución. Ese es un futurible sobre el cual es difícil opinar, salvo que se especule con apriorismos. Pero está en su derecho a hacerlo como hombre "número dos" de U actual situación política.

AHORA bien, si a nivel dialéctico el señor González Márquez ha apretado casi a fondo los tornillos, en el nivel práctico se ha mostrado prudente y realista. Por ejemplo, se opuso a. que el socialismo organizase por Madrid una manifestación de lógica euforia. Dada la situación, cuando aún no están apagados ni mucho menos los rescoldos de los años de la dictadura, esa manifestación hubiera sido una materia claramente explosiva, y los dirigentes socialistas hicieron bien en negarse a ella.

No obstante, no está claro que el señor González sea consciente de que en el número dos porque parece más bien que es el número uno. Y ante eso está la aritmética electoral y la composición real de las Cámaras ya electas.

Pero hay una declaración socialista muy preocupante. Me I refiero a la del senador por Madrid profesor Aguílar Navarro. Si las referencias de los periódicos son ciertas, e] Senador socialista propugna para el PSOE una especie de satelitismo respecto al Partido Comunista. Dijo que su partido sólo apoyará a un Gobierno de VCD (Suárez) en el caso de que también Lo hagan los comunistas. Eso Introduce una ambigüedad extraordinariamente peligrosa en la política española, porque no llegamos a saber si el número dos es una simple sucursal del número tres.

Luis APOSTUA

 

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