Autor: Villarín, Juan . 
 A la vuelta del exilio y con trece libros prohibidos. 
 Izcaray: Democracia sin disparos ni llamas     
 
 Diario 16.    20/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Jueves 20-enero 77/DIARtO16

A la vuelta del exilio y con trece libros prohibidos

Izcaray: Democracia sin disparos ni llamas

Jesús Izcaray, sesenta y ocho años, voz tomada por la nicotina, miembro del Comité Central del Partido

Comunista de España, Jersey barato color azul y ojos vivaces, trece libros prohibidos en nuestro país,

acaba de instalarse en Madrid.

Vuelve después de un largo exilio en Francia, que abarcó desde 1936 hasta nuestros días. Pue

galardonado con el premio Nacional d« Literatura —año 1938—, que compartió con Clemente Cimorra y

otros autores, por la obra "Madrid es nuestro". Sus libros han sido traducidos a doce idiomas.

Revisionista

"En China tradujeron algunas de mis obras. Imagino Que me habrán quemado por revisionista moderno,

después de la revolución cultural. Pero no me ofenden, pues eso es lo que soy, en el sentido moderno de

la palabra. El marxismo no contiene un recetario como los libros de cocina. Es un método de analisis. En

la historia, todas las situaciones son diferentes. Las teorías de Marx sirven para realizar la realidad e

inventar sobré ella constantemente las soluciones más adecuadas para transformarla. "

Izcaray, autor, entre otros títulos, de "Las ruinas de la muralla", novela clandestina que vivió confinada en

los bolsillos de una juventud inquieta, allá por los años sesenta y tantos, se aloja ahora en la tercera planta

de un inmueble de escaleras desvencijadas y paredes mohosas, como aquellos que refleja en sus relatos

del Madrid suburbial de la posguerra.

A lo largo de sue catorce libros, recrea un personaje omnipotente: España. Se define como un autor de

retina progresista.

amargura por llegar tarde

"Mis obras —dice— nunca son de buenos y malos. No son maniqueístas. Alquimizan la experiencia vital,

a pesar de las circunstancias en las que me he visto obligadó a moverme.

Llegó hace seis semanas. Vive de prestado, en el piso de unos amigos, mientras diligencia: un traslado a

otra vivienda de la periferia madrileña. Día a día rememora, descubre o interpreta añoranzas de ayer. Pero

el paisaje urbano de Madrid no le suena a lejano: "He estado antes aquí. He vuelto a España en varias

ocasiones, clandestinamente, como hicieron otros antifascistas. Puedo decir que, de hecho, he, vivido con

el cuerpo fuera y con el alma dentro."

Nació en Béjar (Salamanca) ya los seis años llegó a Madrid. Empezó en el periodismo a los veinte

años, en el viejo caserón de "El Imparcial". Luego pasó a ""La Voz"", diario republicano de la tarde.

Posteriormente, a "Luz", otro periódico que llevaba adujado a la mancheta el símbolo- del gorro frigio, y

eri el que compartió las paginas de teatro con Juan Chaves, otro escritor en el exilio.

En este último medio informativo también desempeñó funciones de reportero y estuvo a las ordenes

directas del por entonces director, un prosista añorado, Corpusi Barga.

En noviembre de 1936 —Izcaray era entonces socialista de izquierdas— ingresa en la plantilla de

"Mundo Obrero", donde ocupa el puesto de redactor jefe en 1937. Dos años más tarde pasa a "Frente.

Rojo", que se editaba en Barcelona. Y desde allí a la frontera.

Su primera novela aparece en Francia en 1951: "La hondonada". En ella, Izcaray cuenta la vida de las

gentes que se hacinan en las cuevas y barracas del Arroyó del Abroñigal —zona de Ventas— y localiza el

tiempo en la posguerra.

"El río hacia el mar"

"Noche adelante" ve la luz en 1960. "Se trata de relatos cortos de la posguerra española, que han pasado a

algunas antologías." Otra de sus obras más celebradas, "Madame García tras los cristales" acaba de servir

como adaptación cinematográfica para la televisión alemana. Una editorial española la, publicará en

breve.

En 1973 se publicà "Un muchacho en la Puerta del Sol", primer tomo de una tetralogía que Izcaray ha

querido etiquetar con una evocación de Manrique : "El río hacia el mar". En el segundo volumen de esta

serie, "Cuando estallaron los volcanes", el escritor incluye, cinco entrevistas de juventud: dos, con

Manuel Azaña, y, luego, Valle, Lorca y Pío Baroja...

Izcaray, desde el exterior, ha seguido la trayectoria artística de nuestro pueblo en los últimos cuarenta

años. Y, del paño que mejor conoce, opina: "El panorama literario está falseado. Lo ha falseado la

dictadura, pero no ha podido asfixiarlo del todo. Han surgido obras muy valiosas. Buero Vallejo, que es

un dramaturgo de gran talla, es un ejemplo. Creo que conoceremos en España una espléndida floración

literaria. Lo importante es conseguir la democracia sin manchas. Entendernos sin disparos y sin llamas."

 

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