Declaraciones de Giscard d´Estaing a EFE. Por el interés mutuo de Francia y España. 
 "Debemos caminar juntos y apoyarnos"  :   
 "Nuestros países son ya el uno para el otro colaboradores de primera mano". 
 Arriba.    29/10/1976.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 31. 

DECLARACIONES DE GISCARD D´ESTAING A EFE

Por el interés mutuo de Francia y España

«DEBEMOS CAMINAR , juntos Y APOYARNOS»

«Nuestros países son ya el uno para el otro colaboradores de primera mano»

PARÍS. (Efe.)—En una entrevista exclusiva concedida a la agencia Efe, el Presidente de la República Francesa, Valery Giscard d´Estaing, aborda tos principales problemas políticos, económicos y generales entre los dos países. Es la primera vez que el Presidente francés concede una entrevista a un órgano periodístico español y se demuestra la importancia que en las altas esferas de la política francesa se ha dado al viaje del Rey Don Juan Carlos t. En la entrevista con Giscard d´Estaing, que contesta en profundidad a las preguntas planteadas por la agencia Efe, no se hace referencia al terrorismo en el País Vasco, tema que, como se sabe, se está negociando a nivel de los Ministros de Gobernación de ambos países.

Colaboración

Efe.—Francia y España, países vecinos, tienen numerosos puntos en común, y especialmente su privilegiada situación geográfica a la vez mediterránea y atlántica. Interesa a los dos países caminar juntos, ya que la mutua ayuda beneficia de este modo a uno hacia el Sur y a otro más en dirección del continente, ¿y podemos preguntarle, señor Presidente, su opinión a este respecto?

Valery Giscard d´Estaing. — Comparto totalmente su opinión. Ha citado usted entre los rasgos que nos acercan y nos Invitan a cooperar la vecindad y la similitud de nuestras situaciones geográficas entre el Mediterráneo y el océano Atlántico. Podríamos citar otros muchos. A la «tracción que España continúa ejerciendo hacia América Latina, e la experiencia que tiene del mundo árabe, responde las numerosas amistades que Francia, por su parte, conserva en África y en el Medio Oriente. Nuestros dos países son ya el uno para el otro colaboradores de primer plano. Efectivamente, Francia es hoy el primer comprador de productos españoles. Así, pues, no sólo por la realidad de los hechos, sino, también, por el interés mutuo de Francia y España, debemos caminar juntos y apoyarnos.

Vocación hacia la amistad

Efe.—La vocación natural a comprenderse, que tienen Francia y España, determinada en parte por la geografía, pero también por la Historia, que está llena de hechos comunes a las dos naciones, parece difícil evocar la historia de uno de los dos países sin hablar del otro. Ciertamente, nuestras historias atravesaron e veces momentos negativos. Pero conocieron otros períodos, más largos y más numerosos, enormemente positivos.

¿No piensa usted, señor Presidente, que, en razón, precisamente, de esos factores geográficos e históricos —pero humanos y culturales— la vocación natura! de España y de Francia es la de entenderse y cooperar estrechamente?

Giscard d´Estaing.—Es verdad que las relaciones de nuestros dos países tuvieron, en el pasado, períodos brillantes y otros que no lo fueron menos. Así fue siempre en los países que tienen una larga y gran historia.

A este propósito quisiera hacer cuatro observaciones:

La primera es histórica. Cuando se estudia nuestra historia, se ve que, en conjunto, Francia y España han sido, durante más tiempo y más a menudo aliadas que adversas, diferenciándose con ello de otros países europeos.

La segunda es que, de ese largo paralelismo de sus destinos, nuestros dos pueblos han conservado un sentimiento de estimación recíproca y de una cierta fraternidad.

La tercera es que quizá los pueblos, como los Individuos, no se conocen de verdad hasta que no han tenido ocasión de oponerse, leal y valerosamente.

La última es que nada justifica hoy su antagonismo, mientras que, por el contrario, todo les lleva a ser amigos y asociados, como a menudo lo fueron en el curso de la Historia.

Desarrollo económico

Efe.—Pasando a otro campo, y a pesar de la crisis general mundial, Francia y España han conocido la dinámica del desarrollo económico con planteamientos y problemas diferentes, pero notables. Las estadísticas lo han confirmado.

¿No piensa que este desarrollo han multiplicado por cinco. Las inversiones francesas en España han aportado una apreciable contribución al desarrollo español, y España ha comenzado a Invenir en nuestro país. Las relaciones de cooperación industrial establecidas gracias a las Iniciativas de nuestros Gobiernos ofrecen perspectivas prometedoras, en particular en los terrenos nuclear, económico, electrónico y del automóvil, si la voluntad política que les anima continúa siendo firme y, llego. do e! momento oportuno, encuentra un relevo eficaz en las empresas.

Claro está, el acercamiento de España a Europa, cuya conclusión deseo próxima, dará a esta cooperación proyecciones políticas y una nueva dimensión

Seguridad europea

Efe. — El problema de le seguridad europea se plantea e menudo, tanto a nivel de las cancillerías como de la opinión pública, y se vuelva e hablar de una reestructuración de la defensa común, así como de las nuevas relaciones «Es deseable que entre una España en plena transformación política y económica y una Francia amiga, se establezcan relaciones comerciales e industriales privilegiadas.»

«El acercamiento de España a Europa, cuya conclusión deseo próxima, dará a esta cooperación proyecciones políticas y una nueva dimensión.» «Seguridad europea: Hay que contar con España.»

nómico puede ser, asimismo, un factor importante para futuras perspectivas? Giscard d´Estaing.—Durante los diez últimos años, la economía española ha conocido una notable expansión con la tasa de aumento del producto nacional bruto más fuerte (7 por 100) entre los países de la OCDE, con excepción del Japón. Esta expansión ha permitido a su país el situarse en el décimo lugar de las naciones Industriales. Su renta «per capita» la sitúa en 1976 al nivel de Italia y. dentro de poco, de Gran Bretaña.

Esta progresión constituye una marca excepcional. Ciertamente, España ha encontrado, como todos los países, dificultades que derivan de la coyuntura económica mundial, pero compruebo que el Gobierno de Madrid acaba de adoptar un dispositivo destinado a restablecer los equilibrios, Francia desea pleno éxito en esta empresa. Por su parte, nuestro país se enfrenta también a tendencias inflacionistas persistentes que el Gobierno ataca con determinación.

Las preocupaciones de estabilidad son, pues, comunes a nuestros dos países. La continuación del crecimiento económico que España y Francia buscan en un medio ambiente monetario estable, debería favorecer el desarrollo y la diversificación de la cooperación entre los dos países. Es deseable que entre una España en plena transformación político y económica y una Francia amiga que se esfuerza por consolidar su lugar entre los grandes países Industriales, se establezcan relaciones comerciales e industriales privilegiadas.

En el curso de los últimos diez años ya se han registrado progresos espectaculares. Los intercambios comerciales entre Europa y los Estados Unidos de América.

A causa de su posición geográfica y de sus acuerdos concertados con determinados países, España participa Indirectamente en !a defensa de Europa Occidental.

¿No piensa usted, señor Presidente, que ha llegado el memento de asociar a España, directamente, en las nuevas fórmulas de reestructuración de la defensa europea?

Giscard d´Estaing.— Para Francia, la defensa de Europa se basa hoy en dos columnas. La primera es el esfuerzo de cada una de las naciones europeas, y usted sabe cuál es- el que Francia ha hecho y sigue haciendo todavía para procurarse los medios de una defensa adaptada a nuestro tiempo y a sus responsabilidades en el mundo. Desde ese punto de vista, somos plenamente conscientes de que el esfuerzo que España hace por su propia cuenta representa una aportación muy importante a la seguridad de Europa, y crea entre nosotros una clara solidaridad.

La segunda columna es la Alianza Atlántica, de la que España no forma parte actualmente. Plantea usted el problema de una reestructuración posible de la defensa de Europa. Que yo sepa, no existen proyectos en tal sentido, y he tenido ocasión de decir que no creo que sea un problema actual. Las razones por las que no creo que pueda ser útil tratar ese tema en el período presente son de orden diverso, pero nada tienen que ver con España. Estoy convencido, por el contrario, que, llegado el momento, no podría abordarse e! tema sin la participación activa de España.

Efe. — En la historia reciente, la Monarquía .española fue siempre un factor determinado de amistad y de buenas relaciones entre París y Madrid. ¿Piensa el señor Presidente que esta tendencia hacia una mayor comprensión entre nuestros dos países será acentuada en un próximo futuro por la presencia del Rey Juan Carlos a la cabeza del Estado español?

Giscard d´Estaing. — La amistad y el buen entendimiento entre España y Francia rebasan, naturalmente, la persona de sus Jefes de Estado. No es menos cierto que la persona de Su Majestad Juan Carlos 1 constituye, para nosotros, un factor importante en las buenas relaciones que deseamos desarrollar con España. Primero, a causa de sus propias cualidades, que le permiten encarnar a un tiempo las antiguas tradiciones y las modernas aspiraciones de su país; permítame añadir que los contactos personales que hemos establecido y la actitud que el Rey mantiene al frente de España, desde su elevación al Trono, no han hecho sino reforzar la profunda estimación que me merece su Soberano.

Relaciones con Hispanoamérica

Efe. — Usted conoce perfectamente Hispanoamérica, puesto que, en su época como ministro de Economía y Finanzas, visitó varios de sus países. Después fue elegido Presidente de la República francesa. ¿Cuáles van a ser las relaciones de Francia con este continente? ¿Proyecta viajar a alguno de estos países?

Giscard d´Estaing — Yo no pretendo conocer perfectamente América Latina, pero es Cierto que visité varios países latinoamericanos en mi época de ministro de Economía y Finanzas..Me interesé por lo historia y lo cultura extraordinariamente ricas de este continente, por su tradición latina, y también por los aspectos, a menudo complejos, de su desarrollo.

Se trata de un gran continente, con grandes problemas de desarrollo, pera que posee inmensos recursos humanos y materiales y que está decidido a valorarlos. Es también un conjunto de pueblos que se sienten, en muchos aspectos, próximos a Europa, y particular, mente a España, a la que están ligados por la historia, la lengua y por la cultura, y a Francia, que ha mantenido con ellos relaciones muy cordiales.

Europa tiene interés, no solamente en aportar a estos países sus técnicas, sino que quiere considerarlos como colaboradores en los grandes asuntos del mundo. Esto es lo que hemos tratado de subrayar en la apertura del diálogo Norte-Sur. Francia y España tienen a es. te respecto, responsabilidades particulares, y pueden encontrar allí un campo útil de cooperación.

No he tenido todavía, desde que fue elegido Presidente de la República, la posibilidad de visitar personalmente estos países, pero tuve el placer de recibir, hace algunos meses, al Presidente de Brasil. Espero tener pronto el placer de acoger otros Jefes de Estado de América Latina.

12 Arriba

 

< Volver