Autor: Moneo, Jesús. 
 El Rey, en la Universidad de Salamanca. 
 "La tarea más importante: formar a los jóvenes"     
 
 Pueblo.    07/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

El Rey, en la Universidad de salamanca

SALAMANCA. (PUEBLO, por Jesús MONEO.)—Poco más de cuatro horas ha durado la visita que Sus Majestades los Reyes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía, realizaron ayer a la ciudad de Salamanca con objeto de presidir la solemne inauguración del curso académico, que de alguna forma ha sido simbólica para toda la Universidad española, siendo la primera vez durante su reinado que Sus Majestades presiden una inauguración del curso académico. Los Reyes de España también inauguraron el Hospital Clínico universitario, actos de los que informábamos en nuestras últimas ediciones.

ACTO ACADÉMICO

A las doce y media, en el Paraninfo, comenzó el acto académico. En primer lugar, el secretario de la Universidad leyó un resumen de la memoria del curso anterior. A continuación el catedrático don Francisco Jordá Cerda pronunció la lección inaugural, que versó sobre el tema «Prehistoria, investigación y Universidad», y que finalizó con las siguientes palabras: «Estamos viviendo un momento difícil para nuestro país. A pesar de un cierto aperturismo hacia la democracia, se observa una cierta escalada hacia las posiciones radicales y posiblemente hacia la violencia, y cuando ésta se enseñorea de los pueblos, los universitarios tenemos muy poca que hacer y menos que decir.»

En tercer lugar se procedió a la investidura de los nuevos doctores, tras lo cual hizo uso de la palabra el rector de la Universidad, quien habló sobre las perspectivas de la Universidad de Salamanca al comenzar el curso 1976-77, y quien, entre otras cosas dijo: «Como rector responsable del momento actual de este antiguo y prestigioso estudio de Salamanca, solicito de usted, señor, que sus actuales necesidades encuentren remedio y se dé curso a su normal expansión, tratando de proyectar sus actividades y sus frutos hacia el progreso cultural y científico del país.»

«Uno de los títulos más incuestionables y gloriosos de Vuestro egregio abuelo el rey Alfonso XIII fue el de "creador de la ciudad universitaria de Madrid". Señor, el titulo honorífico de "restaurador de la Universidad de Salamanca" a su antigua gloria, está vacante.»

INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA

«Mucho más allá del dato, que podría considerarse ocasional, de la apertura del curso, este acto cobra esencial significación como expresión directa y personal de la preocupación de la Corona por los problemas de nuestra educación, dijo el ministro de Educación y Ciencia. Aurelio Menéndez y Menéndez.

El ministro afirmó que las líneas de nuestro sistema educativo ya configuradas en el ordenamiento jurídico, son el dato de que debe partirse. Dudó de la posibilidad de un cambio global, que necesariamente debía ir precedido de un gran debate nacional, y se mostró partidario de «intentar corregir los defectos más graves del sistema vigente y adoptar las medidas que nos permitan tomar el ritmo hacia un nuevo sistema educativo para una nueva sociedad».

El ministro de Educación señaló el error que supone ver en la Universidad el principal problema del sistema educativo. -La Universidad, en buena parte —dijo—, no es más que un reflejo de lo que en anteriores niveles de la enseñanza sucede.» Y apuntó, entre las tareas más urgentes de la Universidad, la de «responsabilizarse con su propia misión cultural, docente y científica»; en este sentido añadió: «Merece, y han de aceptar también, las consecuencias de una progresiva autonomía.»

Se refirió el ministro a la directa e inmediata promoción de educación «que quiere la sociedad el cambio que vivimos», y calificó de grave error «no percibir la importancia de todo este movimiento de liberación por la educación y la cultura, que reclama legítimamente una respuesta efectiva», entre otras razones para evitar «que algo tan noble y tan justo se instrumentalice y degrade».

Finalmente, el ministro de Educación se refirió a la educación para la convivencia, que implica todo un programa de enseñanzas e imparte «las cuestiones relativas a la dignidad, de la persona y los derechos del hombre, los deberes y las obligaciones del ciudadano Son el estudio de las instituciones sociales y políticas, conocimiento de creencias e ideologías diferentes, preparación para el ejercicio de la comprensión...». Pero todo esto —precisó asimismo el ministro—, «excluye el autoritarismo de quienes enseñan y la pasividad de los que aprenden, porque hemos de pensar en la importancia del sistema educativo en sí mismo como crisol de convivencia».

Terminó el ministro apuntando que «nuestra sociedad no siempre entiende con exactitud que en gran medida, el progreso actual de nuestro pueblo y su futuro está en sus manos», y que la preparación de los españoles para la convivencia «será posible con la actuación de cada educador y la contribución del más alto valor que puede hacerse».

Finalmente, Su Majestad el Rey declaró inaugurado el curso 1976-77

HABLA EL REY

«Es para mi motivo de profunda satisfación presidir con la Reina la primera apertura de curso que se celebra en España desde mi proclamación.

He querido hacerlo en la Universidad de Salamanca, de historia tan antigua y gloriosa, cuyas "piedras de oro aprendieron a amar los estudiantes" Desde este hogar de nuestra cultura tan ligado a la Corona de España, quiero expresar una vez más cuánto llegan al Rey los problemas de la enseñanza. las cuestiones educativas del país, que de modo tan directo afectan a todas las familias y a la sociedad entera.

La formación de las jóvenes generaciones es, sin duda, la tarea más importante de cuantas nos incumben, como ha dicho el ministro de Educación, nuestra sociedad es cada día más consciente de ello. Buena prueba son las demandas que se hacen al Gobierno y a los órganos de la Administración desde toda la geografía española. Os aseguro que no pasan desapercibidas, que el Gobierno les dedica su máxima atención y que habrán de encontrar siempre en mí el eco más apasionado.

La Universidad supone la culminación del proceso educativo, y en la permanente revisión de sus fines y actividades permanece como constante el concepto de la Universidad como centro de formación humana, cuyos saberes se imparten y se adquieren en ,un entorno al que la Universidad ni es ni debe ser ajena. Su tarea, en definitiva, sólo puede realizarse por la comprensión, el trabajo y el diálogo.

En otra ocasión universitaria, hace unos años, hablé de cómo la actualidad innovadora y la potencia de creación sólo pueden alcanzarse sobre la base de un disciplinado soporte ético; labrado por la vocación y el desinterés. Tales son las características del verdadero quehacer .intelectual, al que yo quiero rendir un cálido y respetuoso merecido homenaje, precisamente en esta Universidad de Salamanca, estimulándoos a que proyectéis vuestro esfuerzo de serenidad y de razonable convencimiento sobre toda la sociedad.

Quiero pedir a todos los hombres y mujeres de la enseñanza, en cuyas manos está el porvenir de la Patria, que renovéis vuestra entrega, la limpieza de vuestras intenciones y vuestra más decidida colaboración para la labor educadora del Estado, de la familia y de las instituciones privadas, sabiendo que ésta es la principal vía para que España sea. de verdad, el país que todos queremos. Queda abierto el curso académico 1976-77.»

Antes de abandonar la Universidad, los Reyes-giraron una visita a la biblioteca y a las dos y cuarto de la tarde abandonaron el centro docente.

Fotos LEO

PUEBLO 7 de octubre de 1976

Aurelio Menéndez: "Hay que adoptar las medidas que nos permitan tomar el ritmo hacia un nuevo sistema educativo"

 

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