Autor: Fuente Lafuente, Ismael. 
 Clamoroso recibimiento a los Reyes en Galicia. 
 El Alcalde de Santiago planteó al Rey, en su discurso de salutación, la problemática gallega  :   
 "La honda unidad de España no quiere decir uniformidad". 
 ABC.    25/07/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

CLAMOROSO RECIBIMIENTO A LOS REYES EN GALICIA

EL ALCALDE DE SANTIAGO PLANTEO AL REY, EN SU DISCURSO DE SALUTACIÓN, LA PROBLEMÁTICA GALLEGA

«La honda unidad de España no quiere decir uniformidad»

(VIENE DE LA PAG. 1)

Habló primero el alcalde, quien se refirió a la reanudación de una tradición centenaria de la Corona española en el sentida de que el Rey hiciese la ofrenda al Apóstol Santiago, Patrón de España, precisamente el 25 de julio, también día de la patria gallega.

Aquí que durante el discurso del señor Castro, donde se ´pudo ver bien otero la sensibilidad a flor de piel de las gentes de Galicia, mentalizadas por completo de una serie de reivindicaciones Justas. Porque las cinco o seis ovaciones con que el público congregado en el Obradoiro Interrumpió la lectura de las cuartillas del alcalde fueron Justamente cuando éste se refirió al Insigne patriarca de las tetras gallegas recientemente fallecido don Ramón Olero Pedrayo y a Ramón María del Vallacia cuando pronunció unas frates en gallego; cuando dijo que Galicia estaba muy necesitada en tos campos cultural, administrativo y económico; cuando solicitó del Rey un régimen administrativo especial para Galicia (ovación más fuerte que las demás), y cuando se retirlo al «evidente retraso de muchas zonas de Galicia y a la depauperación del nivel y de la calidad de vida en también otras muchas zonas gallegas». Otra fuerte ovación coronó su alusión a los emigrantes gallegos esparcidos por todo el mundo, al Igual que sus últimas palabras pronunciadas en gallego: viva Galiza.

DISCURSO DEL ALCALDE.. Don Antonio Castro García, alcalde de Santiago, dijo en castellano y gallego que Galicia tiene una cultura autónoma, peculiar, y se refirió a la lengua en le que compusieron los Reyes Alfonso IX y Fernando III.

Hizo referencia al sentimiento regional, que vino de la mano del liberalismo y del romanticismo, que tomó fuerza con la restauración. Alfredo brañas, «ferviente patriota y enfervorizada católico, catedrático de nuestra Universidad , fue —dijo el alcalde— el adalid de este nuevo resurgimiento, mas todo ello fue sin mengua de la primordial unidad de tos tierras y pueblos del solar español. Sin particularismo egoísta, pues la honda unidad de España no quiere decir uniformidad.

Señaló que «cuando he tenido el honor de ser recibido por Vuestra Majestad con el Ayuntamiento compostelano, os rogué en nombre de la ciudad de Santiago y en el de Galicia entera que fuerais vos mismo quien hiciera la ofrenda en este año jubilar, reanudando así una tradición honrosa de la Corona».

Se refirió a la importancia de Santiago como metrópoli religiosa, artística e intelectual de Galicia y uno de los grandes centros espirituales e históricos de la civilización cristiana,. y añadió que Galicia tiene un problema regional que no se reduce al ámbito de la cultura, sino que abarca también a los campos administrativos v económicos.

En nombre de las cuatro provincias gallegas solicitó «un régimen administrativo especial en el mareo de los principios que inspiran su política en este tema y en razón de las necesidades y peculiaridades reales de nuestra región.

Destacó que «aún quedan zonas y sectores con evidente retraso, y que aunque las diferencias con el conjunto nacional disminuyen, «no se ha alcanzado ese objetivo mínimo que supone lograr un desarrollo equiparable y acorde con las exigencias de la vida y del mundo actual.

«Yo os suplico, señor, con todo respeto, al tiempo que os expreso la leal adhesión de esta ciudad incomparable y de su Ayuntamiento, que nos prestéis vuestro valioso apoyo para que podamos marchar con paso firme por una senda de prosperidad que evite el exilio de nuestros jóvenes, forzados a buscar en tierra ajena tos medios materiales que los menguados recursos de nuestra región no les ofrecen hoy.

La gente empezó «a calentarse» cuando el Rey pronunció sus primeras frases en gallego, cuando dijo: «Siento a Galicia profundamente y creo comprenderla. Pienso con Rosalía de Castro que esta tierra, no hay duda, Dios la hizo para ser amada y amar.» Cuando se refirió al esfuerzo «que tiene que ser hecho entre todos» para la renovación y el progreso de Galicia, «dentro de las exigencias de la época en que vivimos». Cuando se refirió a que «quiero vivir la realidad gallega tal como es hoy, para ayudar a situarla en el puesto que le corresponde en el conjunto de los grandes temas nacionales»; cuando volvió a hablar en un gallego correcto para enviar un saludo a los emigrantes, y cuando terminó, también en gallego, con un viva a Galicia cuya contestación hizo retumbar hasta a las mismas piedras vetustas de la plateresca fachada de la catedral del Apóstol Santiago.

VISITA A DOÑA CARMEN POLO.—Mañana, los Reyes visitarán en el Pazo de Meirás a dona Carmen Polo, señora de Mei-rás. Luego asistirán a un concierto en la bella Iglesia de Santo Domingo.

En el Obradoiro el pueblo quería estar para hacer patentes sus problemas que, como nos decía a un grupo de periodistas que esperábamos en Labacolla a lo* dos aviones reales el ex ministro Pío Cabanillas, a quien también saludó el Rey en su calidad de consejero nacional, no,son otros que los económicos, los derivados del campo, de la sucesión agraria, verdadero campo de batalla de la Galicia de 1976.—Ismael FUENTE LAFUENTE.

 

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