Autor: Álvaro, Francisco. 
 Valladolid. 
 El Rey visita la Feria de Muestra de Castilla y León  :   
 Multitudinario recibimiento de la población vallisoletana al Monarca. 
 ABC.    18/09/1976.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC. SÁBADO 18 DE SEPTIEMBRE DE 1976. PAG. 9.

VALLADOLID

EL REY VISITA LA FERIA DE MUESTRAS DE CASTILLA Y LEÓN

Multitudinario recibimiento de la población vallisoletana al Monarca

Valladolid, 17. (De nuestro corresponsal.) A las doce en punto del mediodía, como estaba previsto, llegó a la Feria de Muestras de Castilla y León Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, acompañado por el marqués de Mondéjar y el Jefe de su cuarto militar, teniente general Sánchez Galiano. Minutos antes se había trasladado a la pista de aterrizaje, habilitada al efecto para recibir a Su Majestad, el ministro de Comercio, señor Liado Fernández Urrutia; gobernador civil de la provincia, señor Estévez; presidente de la Diputación y del comité ejecutivo de la Feria, señor Velasco de Andrés, y alcalde de la ciudad, señor Fernández Santamaría.

En la entrada principal de la Muestra, una gran multitud de personas esperaba la llegada del Rey. Los aplausos del gentío se prolongaron hasta el momento en que Su Majestad pasó revista a una compañía del Regimiento de San Quintín, con bandera, banda v música del Gobierno Militar que le rindió los honores de rigor.

Seguidamente, entre las aclamaciones del público, que gritaba: «¡Juan Carlos!», Juan Carlos!» y «¡Viva el Rey!», fue saludando una por una a las autoridades militares, Corporaciones y representaciones locales de todas las provincias castellano-leonesas presentes en la recepción, Al concluir, correspondió con saludos reiterados a las- insistentes manifestaciones de entusiasmo del pueblo vallisoletano, que llenaba la gran explanada que se extiende a lo largo de la Feria de Muestras y edificios contiguos, pasando a continuación a. visitar el recinto ferial, que recorrió en un vehículo, acompañado por las autoridades y numerosos visitantes que se agolpaban a su paso para seguirle en el recorrido.

VISITA AL RECINTO.—Don Juan Carlos mostró interés por todos los «stands» que cubren el amplío espacio de la Muestra, y se detuvo, especialmente, en los más representativos de la región: pabellones de provincias, museo permanente del vino, recientemente Instalado, y en los grandes recintos cubiertos —pabellones Oro y Rojo—. Durante el recorrido. Que duró aproximadamente una hora, las muestras de simpatía de los que seguían el cortejo de Su Majestad y los que esperaban en los distintos paseos de la Feria, se repitieron con la misma insistencia que a su llegada.

Terminada la visita se dirigió al nuevo edificio —salón restaurante— continguo a la Muestra para firmar en el libro de oro de la Feria v cambiar impresiones con las autoridades y representaciones de los distintos estamentos vallisoletanos v regionales.

INFORMAR CON LA VERDAD.—Antes de despedirse, un grupo de periodistas fuimos atendidos por Don Juan Carlos, que además de lamentar la brevedad de esta visita a Valladolid. espera —dijo— hacerla más prolongada en próxima ocasión. A los periodistas nos dijo, sencillamente «Sólo os pido que informéis siempre la verdad», y con la mayor cordialidad a* despidió de todos.

Al dirigirse al coche que había de conducirle a la pista para regresar a Madrid volvieron a repetirse las pruebas de simpatía y entusiasmo y los gritos de «¡Viva el Rey!». «¡Juan Carlos!». «¡Juan Carlos!»

Una jornada que ha respondido plenamente a los deseos que el diario vallisoletano «El Norte de Castilla» expresaba hoy en su editorial dedicado al Rey: «Apenas sera necesario decir que es para nuestra ciudad un verdadero honor la visita que hoy realiza Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, y que deseamos darle una cordial y sincera bienvenida. La Muestra de Valladolid recibe el más alto honor de cuantos han pisado sus «stands» y se han interesado por su desarrollo, pero, además, la, ciudad entera se siente enaltecida y llena de entusiasmo por las circunstancias especiales que reviste este viaje.»

A la una y media de la tarde despego; con destino al Palacio de la Zarzuela, de Madrid, el helicóptero en que viajaba Su Majestad el Rey.—Francisco ALVARO.

 

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