El Poder     
 
 Arriba.    18/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

EL PODER

«No tengo simpatía por los seres humanos que adolecen de la pasión del poder. Pero muchísimo más

temible que ellos me parece el poder hipostasiado, sustantivado y desencarnado, el Poder con mayúscula,

que por todas partes nos acecha y que arrastra a las marionetas que se nos presentan como sus

detentadores.

Sin embargo, y por poco esperanzadora que sea la partida, no debemos ceder al mito, en definitiva

fascista, de la irresistibilidad del Poder. Debemos hacer cuanto esté a nuestro alcance por su

desmitificación. Y, en cuanto intelectuales, el arma a nuestro alcance para resistirle, es el análisis, la

critica, la conciencia de que no es ningún místérium, sino aparato, aunque deshumanizado, meramente

humano.

Personalmente, pienso que intentar hacerse con el Poder es sólo contagiarse de él, y yo no lo intentaría. Se

puede, sí, tratar de participar en él, con el fin de que su distribución lo atenué en tanto que poder.

Intentarla, en cambio —y en la medida de mis ñacas fuerzas intento—, cambiar la sociedad, como me

decía el otro dia un amigo. Ni siquiera entiendo como puede tentar el Poder. Paro entiendo muy bien que

pueda tentar la utopía.»

losé Luis L. ARANGUREN, en «La Vanguardia"

 

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