La Magistratura, contra la politización     
 
 Diario 16.    10/01/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La Magistratura, contra la politización

MADRID, 10 (D16).-La actividad judicial, que ayer se reanudaba tras el paréntesis de las vacaciones

navideñas, quedó paralizada tras el conocimiento del atentado que costó la vida al magistrado Miguel

Cruz Cuenca, presidente de la Sala VI del Tribunal Supremo.

Ayer y hoy fueron declarados días inhábiles prácticamente en todas tas Audiencias de España y en el

Tribunal Supremo, cuyo presidente. Ángel Escudero del Corral, se reunió con todos los magistrados del

alto organismo judicial.

Entre otros temas abordados por el «plenillo» de magistrados se abordó la solicitud al Gobierno para que

las Fuerzas del Orden Público impidieran que tanto la capilla ardiente como las honras fúnebres y d

entierro del compañero asesinado se convirtieran en una manifestación política como ocurrió cuando el

asesinato del magistrado Matéu.

La noticia del atentado fue conocida en el Palacio de Justicia hacia las diez y media de la mañana, en el

momento en que Escudero del Corral celebraba una reunión con los presidentes de Sala del Supremo.

Todos los reunidos se trasladaron inmediatamente al domicilio del magistrado asesinado.

Reunión en e) Ministerio de Justicia

El ministro de Justicia, Landelino Lavilla, al conocer el asesinato del magistrado, se reunió con el

subsecretario y directores generales de su Departamento y se puso en contacto telefónico con el

presidiente del Supremo.

Por la tarde, Landelmo Lavilla mantuvo una reunión en su despacho con los altos cargos de su

Departamento, antes de asistir a los funerales por el magistrado Cruz Cuenca. Tras la ceremonia religiosa,

el ministro sostuvo una conversación con el presidente del Tribunal Supremo en uno de los despachos del

Palacio de Justicia.

El Colegio de Abogados de Madrid, en un comunicado hecho público ayer, además de señalar el dolor y

amargura por el asesinato, solicitó del Gobierno «la adopción de medidas inaplazables y urgentes que

pongan término al estado de terror en que se tiene sumido a los españoles».

 

< Volver