Pleno del Congreso. 
 Los partidos explican su postura ante el "pacto de la Moncloa"     
 
 El País.    28/10/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 28. 

EL PAIS viernes 28 de octubre de 1977

POETICA

Pleno del Congreso

Los partidos explican su postura ante el "pacto de la Moncloa"

La fijación de posiciones de cada uno de los grupos parlamentarios sobre el acuerdo económico de la

Moncloa se produjo inmediatamente después de la presentación del pacto por parte del vicepresidente

segando del Gobierno y ministro de Economía, Enrique Fuentes Quintana. El resumen de las

intervenciones es el siguiente:

MANUEL SANCHEZ AYUSO PSP, por el grupo mixto

«Las contrapartidas deben ser aceptables»

Recordó la petición del Partido Socialista Popular, hace varios meses, de que se celebra un debate sobre

política económica, asi como a la participación del PSP en el documento aprobado, con objeto

principalmente de que fuera más aceptable para los intereses de amplias capas populares del país. Declaró

que el pacto de la Moncloa implica que la política económica para poder hacer frente a la inflación y al

desequilibrio exterior vaya acompañada de medidas que distribuyan los costes de la crisis y del

saneamiento a emprender, así como medidas que procuren las transformaciones necesarias del sistema

económico enfermó que tenemos. En todo caso señaló que las contrapartidas a las medidas restrictivas

deben ser sustanciales y al menos aceptables.

Aludió ala presión de los partidos de izquierda para mejorar el acuerdo y citó como ejemplo que en el

programa originario del Gobierno se acordaba la libertad de despido mientras que este punto no aparece

en el documento firmado, así como que tos compromisos en materia educativa son más concretos en el

documento final, e igual ocurre en lo que se refiere a la reforma de la Seguridad Social.

Manifestó también las insuficiencias del acuerdo económico y prometió, por lo que se refiere al PSP,

vigilar atentamente el desarrollo legislativo del mismo, en especial en -cuánto a las transformaciones de

fondo del sistema económico.

En cuanto a los puntos que, según el PSP, faltan en el programa, el señor Sánchez Ayuso dijo que es

preciso dar un giro a la estrategia sectorial en política industrial; es necesario lograr la participación de los

trabajadores en el control de las inversiones en equipamientos colectivos, y arbitrar medidas en beneficio

de la pequeña y mediana empresa.

Renunció a proponer ahora fuertes medidas de socialización, y se limitó a expresar la conveniencia de

evitar que paguen íntegramente la factura de la crisis precisamente las capas populares.

JOAN REVENTOS

Socialistes de Catalunya

«O los demócratas acabamos con la crisis, o ella con la democracia»

Se refirió a la incapacidad de los Gobiernos españoles, desde 1973, e incluyendo al primero y al segundo

de la Monarquía, para afrontar la crisis y calificó esta actitud de irresponsable y que ha permitido

llegar a una crisis que supone un descenso de la tasa de crecimiento del 10%.

Como beneficiarios de la pro-longación de la crisis, el señor Revenios señaló al capital, que logra la

concentración del patrimonio y reduce el poder adquisitivo de los trabajadores.

Recordó que Carlos Marx decía que «los hombres se plantean los problemas sólo cuando pueden

resolverlos» y en este sentido destacó que es ahora cuando el país tiene instrumentos democráticos

suficientes, cuando realmente se aborda la solución de la crisis.

Rechazó la apelación permanente al patriotismo que se viene haciendo a la clase obrera, para que los

sectores hegemónicos par-cheen su situación económica. Desde el punto de vista socialista reconoció que

a medio plazo la perspectiva es convertirse en una alternativa de Gobierno que permita aplicar unas

soluciones socialistas que resuelvan realmente los problemas, y que sólo un Gobierno popular puede

aplicar. Recordó unas palabras de su abuelo —ministro que fue de Hacienda— en el propio hemiciclo: «O

los demócratas acabamos con la crisis o la crisis acabará con la democracia.»

Reivindicó el patrimonio sindical, consideró que las asociaciones sindicales de funcionarios son

necesarias y que es preciso un estatuto del trabajador. Asimismo, pidió la socialización de las cajas de

ahorros, entre otras contrapartidas democráticas.

A pesar de las objeciones formuladas al acuerdo económico, lo consideró positivo y señaló que, mediante

él, los socialistas habían intentado eliminar las incrustaciones dictatoriales todavía persistentes en el

aparato económico español.

Finalmente, se refirió a las contrapartidas políticas en el documento político firmado poco antes, y destacó

de él las mayores garantías al ejercicio de las libertades públicas y el sometimiento de las fuerzas de

orden público a los tribunales ordinarios. Terminó recordando que donde los socialistas son fuertes y

ocupan el poder, la libertad y la democracia están asegurados.

Un sector de la Cámara aplaudió la intervención del señor Reventós.

SANTIAGO CARRILLO Secretario general del Partido Comunista de España

«El pacto no es una trágala»

«Este pacto no es una trágala ni una imposición del Gobierno; es un documento que todos los partidos

hemos firmado libremente, del que todos somos responsables, y del que nadie puede desentenderse. Se

han expresado criticasen el sentido de que ese pacto limitaría al Parlamento; y eso no es cierto, porque

será el Parlamentó el que tendrá que decidir en definitiva, y porque, además, lo que estaba representado

en la Moncloa era precisamente el Parlamento.»

«Este documento es un plan de austeridad, pero no un pacto social. El Partido Comunista pondrá todos tos

medios a su alcance para que la clase obrera y las fuerzas de la cultura que representa lo asuman sin

reservas. En la negociación hemos obtenido., en lo económico, el límite máximo que permitía la

situación, y quiero subrayar que la democracia no ha tenido que echar mano de ninguna ley especial

antiterrorista ni de los «nombres de Harrelson». Y ya que hablamos de televisión, me parece importante el

acuerdo de crear un consejo para que ese organismo deje de ser, no ya un instrumento privado del

Gobierno, sino de su director.»

«Quiero decir también que no sólo los trabajadores han de asumir el pacto; también tienen que hacerlo los

ricos, porque la huelga de inversiones es mucho más peligrosa para la sociedad que las huelgas obreras.»

Dijo también que el 15 de junio el pueblo no había votado por el socialismo, sino, simplemente, por el

cambio democrático. Afirmó que, dígase lo que se diga, la política alcalizar es de concentración

democrática, mientras al Gobierno le falta mucho para ser un Gobierno de concentración nacional. Aun

así; manifestó que ofrecían su apoyo al Gobierno, mientras aplique fielmente este programa, así cómo

advertía que contaría con su oposición resuelta si no fuera así.

«Nosotros no sentimos —agregó— la necesidad de afirmar a cada paso que somos un partido que está

más a la izquierda, porque nos acordamos de ese proverbio que dice: «Dime de lo que presumes...» (el

discurso fue muy ovacionado por gran parte de la Cámara, especialmente los diputados de UCD).

LAUREANO LÓPEZ RODO

AP: « No habrá programa sin autoridad»

El señor López Rodó, que intervino tras un descanso que separó sus palabras de las del comunista

Carrillo, renunció a hacer un juicio sobre sus responsabilidades en la planificación socioeconómica

española, pero se remitió a la opinión positiva sobre sus resultados del profesor Fuentes Quintana, en

diciembre de 1975. Calificó la situación económica actual de «estancamiento con in-flacción» y atribuyó

el deterioro al parcheo del Gobierno y a su desinterés por los temas económicos.

Aunque tardía, el señor López Rodó consideró hábil la convocatoria gubernamental a todos los partidos

políticos con representación parlamentaria a participar en la discusión de las medidas económicas que

Alianza Popular ha contribuido a perfeccionar bajo el principio rector «de la defensa y respeto al modelo

de economía social de mercado». El señor López Rodó se felicitó de que en el documento firmado

prevalezca esta postura «frente a los intentos de socialización de determinados sectores de la economía,

tales como la industria farmacéutica o la municipalización de las cajas de ahorro de patronatos».

Aludió también a la petición de AP de un mayor control parlamentario, entre otras aportaciones. y

matizaciones.

Seguidamente, el señor López Rodó denunció algunas lagunas del pacto, como la falta de fomento a la

exportación, apoyo a la Bolsa y adecuada política empresarial. Destacó que el empresario español

se enfrenta con una auténtica crisis de disciplina, reflejo de la crisis de autoridad que impera y que, en la

empresa, se traduce en una importante caída de la productividad, tema olvidado en el documente), igual

que el de la negociación colectiva.

El señor López Rodó defendió el despido libre, vinculándolo a la productividad de los trabajadores.. «Me

consta —dijo que muchos empresarios están dispuestos a to-mar dos trabajadores por cada uno

improductivo que puedan despedir.»

Cuando más tarde señaló que las grandes opciones políticas han de ser «suscitadas y debatidas en el

Parlamento, que es donde radica la soberanía popular, y no han de elaborarse en cenáculos reducidos que

tratan de dárselo todo hecho a las Cortes», se produjeron rumores y risas en el hemiciclo, que el

presidente de la Cámara se vio obligado a atajar, solicitando silencio a los diputados.

El señor López Rodó consideró que la ejecución del programa será más importante que la redacción del

documento y expresó sus dudas sobre que el actual Gobierno pueda llevarlo a cabo, asi como que exista

una atmósfera de suficiente confianza, sobre todo si el Gobierno no logra restaurar el principió de

autoridad «hoy maltrecho».

Finalmente, el señor López Rodó se refirió a la colaboración prestada por Alianza Popular y anticipó que

su grupo parlamentario irá vigilando cada uno de los pasos de la ejecución del programa y, en general, dé

la actuación gubernamental.

A la hora de cerrar esta edición, continuaban las intervenciones de los portavoces de ios grupos

parlamentarios.

 

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