Autor: Cuadra Fernández, Bonifacio de la. 
 Pleno del Congreso ; Fuentes Quintana presentó el acuerdo ante el Parlamento. 
 La izquierda y la derecha se definen ante el pacto económico     
 
 El País.    28/10/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

POLÍTICA

Pleno del Congreso

Fuentes Quintana presento el acuerdo ante el Parlamento

La izquierda y la derecha se definen ante el pacto económico

BONIFACIO DE LA CUADRA

El acuerdo económico de la Moncloa entró ayer por la vía parlamentaria a través de la resolución

aprobada por el Congreso, en la que se materializa el laborioso consenso a que han llegado las fuerzas

políticas para sacar al país de la crisis.

La sesión plenaria del Congreso de Diputados ofreció, al margen de ese fruto, una rueda de

intervenciones de los distintos grupos parlamentarios para reservarse los derechos de autor sobre la parte

positiva del pacto y para expresar la discrepancia con la parte negativa desde cada particular pespectiva.

Aunque no hubo debate, la sesión fue muy útil para centrar la postura de las fuerzas políticas, que ante los

temas económicos no pueden andarse con ambigüedades. Sólo Unión de Centro Democrático (UCD),

carente de ideología coherente y única, puede permitirse, desde el apoyo de un electorado de derechas,

con la colaboración de unos parlamentarios mitad franquistas mitad repescados de la oposición, hacer una

política de concesiones a la izquierda. Parlamentariamente, esta posición resultó positiva ayer para UCD,

a la que se miraba desde los escaños de la izquierda con más respeto que en junio. El problema vendrá,

quizás, cuando el partido de Suárez se presente a unas nuevas elecciones.

Las demás fuerzas políticas, como suele ocurrir en las rondas de intervenciones sucesivas ante el

hemiciclo, llevaron cada una el agua a su molino. Casi todos los oradores quisieron atribuirse un gran

protagonismo en el pacto, excepto, curiosamente, los tres principales artífices: Enrique Fuentes Quintana,

Santiago Carrillo —que, tras su intervención, voló de la mano de Fraga al Club Siglo XXI, de donde

regresaron para escuchar a Felipe González y al presidente— y Adolfo Suárez.

Los socialistas expresaron claramente su voluntad de acceder al poder «a medio plazo», pero sin mezcla

de partido alguno, es decir, una vez más rechazaron la tesis del Gobierno de concentración, si bien no

dijeron un no tajante al de coalición.

Por lo demás, las lamentaciones de la izquierda por las insuficiencias del pacto señalaron hacia las

ventajas capitalistas en una situación como la actual, pero tendieron a compensar, cara a sus electores, la

aceptación del mantenimiento de la economía de mercado, por ahora, mediante alusiones a operaciones

socializadoras de gran alcance para el futuro.

Mientras tanto, la única fuerza coherentemente derechista, Alianza Popular, trabajó para su clientela a

través del rechazo de los intentos socializantes y la defensa a ultranza de la economía de mercado, la

autoridad dentro y fuera de la empresa y el orden público, la paz, la segundad y demás ofertas. Los

ataques dirigidos a la raíz política de la situación económica actual, que se encuentra en el franquismo,

del que AP procede, el señor López Rodó los salvó con habilidad, aunque sin convencer a nadie,

resucitando unos elogios a los años 60 del profesor y artífice del pacto económico, Enrique Fuentes

Quintana.

El fin de fiesta político de la sesión —a pesar de que el último en intervenir fue Suárez. con un discurso

leído, gris— lo proporcionó Felipe González, al recoger el refrán utilizado por Carrillo («Dime de qué

presumes y te diré de lo que careces»), para recordar las presunciones de democracia de algunos partidos.

Excepto AP y PCE, toda la Cámara aplaudió al final del discurso. Suárez felicitó a Felipe González

efusivamente, aunque a nuestra pregunta sobre si estamos, casi, ante el Gobierno de coalición, respondió:

«¿Qué dice?»

 

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