La confianza en el "pacto de la Moncloa"     
 
 Informaciones.    01/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

INFORMACIONES

La confianza en el «pacto de la Moncloa»

DESDE; ayer se ha iniciada la explicación pormenorizada del ((pacto de la Moncloa» con las

intervenciones televisadas de los principales líderes de los partidos políticos con representación

parlamentaria. Todos han defendido, o van a defender hoy, desde su particular óptica política, la

necesidad de que los españoles arrimemos el hombro a la difícil tarea común de salir de la grave crisis

económica.

El pacto ha nacido envuelto en un pésimo clima propagandístico. La indiferencia, cuando no la hostilidad,

rodea a un acuerdo económico que es irrealizable sin la participación responsable y conjunta de todos los

sectores sociales. De ahí la necesidad de explicar la razón de estas medidas, las únicas posibles en las

actuales circunstancias, y de llamar a su pronta ejecución. Desafortunadamente, desde que en julio se

empezó a hablar del plan de saneamiento económico, el Gobierno no ha sabido arropar publicitariamente

estas insoslayables medidas económicas. Si hoy el pacto no tiene aún el suficiente impacto en nuestra

sociedad, se debe sencillamente, entre otras razones, a la mala presentación que arrastra desde este

verano.

Es de esperar que las intervenciones de los líderes políticos ayuden, en parte, a superar este clima. Por su

propia índole partidista, las que más peso pueden tener son las de los dirigentes de la izquierda, sobre

todo cuando no hay una. sola central que se atreva a decir que sostiene el «pacto de la Moncloa». Si estos

partidos reflejan realmente el adjetivo «obrero» con el que se antodesiguan, hay razones más que

sobradas para creer que el conjunto de los trabajadores seguirán tanto las consignas políticas como las

sindicales.

Establecer la confianza en el pacto es el único camino para salir cuanto antes de esta agobiante situación.

De lo contrario, nuestro índice de productividad seguirá por los suelos y nuestra crisis continuará

agudizándose. Ninguna de las magnitudes del plan valdría nada si no participa el capital más precioso: el

hombre. De una u otra forma, es imprescindible lograr que la mayoría de los grupos sociales confien en el

plan de saneamiento. O vencemos la desconfianza sobre la viabilidad de unas medidas económicas

irreversibles o sé perderá la confianza de la sociedad española en la democracia.

 

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