Autor: González, Bernardo. 
 Dirigentes políticos y sindicales y empresarios analizan el "pacto de la Moncloa". 
 Los empresarios piden garantías de que los acuerdos serán cumplidos  :   
 La reforma fiscal no se aplicará en su totalidad antes de tres o cuatro años. 
 Informaciones.    10/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

DIRIGENTES POLÍTICOS Y SINDICALES Y EMPRESARIOS ANALIZAN EL «PACTO DE

LA MONCLOA»

Los empresarios piden garantías de que los acuerdos serán cumplidos

LA REFORMA FISCAL NO SE APLICARA EN SU TOTALIDAD ANTES DE TRES O CUATRO

AÑOS

MADRID, 10 (INFORMACIONES, por Bernardo González).

QUÉ garantías pueden ofrecer los líderes de los partidos políticos y sindicales de que, una vez lanzados

los empresarios a actuar, fiados en el «pacto de la Moncloa», éste no será boicoteado por las fuerzas

laborales?» Esta es la pregunta que el medio centenar de empresarios reunidos ayer en la Escuela de

Organización Industrial formuló insistentemente a los líderes políticos y sindicales que acudieron a

explicar la aceptación y alcances del acuerdo suscrito en la Moncloa en las «Jornadas sobre las empresas

y el nuevo programa económico».

En la reunión empresarial se reiteró la duda de si no ya los partidos s parlamentarios, sino incluso las

grandes centrales sindicales poseen ascendencia suficiente sobre sus afiliados para garantizar una base

suficiente de cumplimiento del pacto, mientras los líderes de izquierda, por su parte, trasladaban la

sospecha de incumplimiento al Gobierno.

A este propósito, el señor Tamames, del P.C.E., se mostró optimista, detectando un clima de distensión a

raíz de la firma del pacto y adujo con datos de garantía el hecho de que CC. OO. y U.G.T. suman 2,8

millones de afiliados, lo que supone el 50 por 100 dé la industria y la construcción.

Por el contrario, el señor Leguina, del P.S.O.E., reconoció expresamente que los partidos políticos no van

a poder controlar en ningún caso el cumplimiento del pacto. Pero la culpa histórica —añadió— no será de

la izquierda, sino de U.C.D., que retrasó la legalización de ios partidos V retrasa la consolidación de las

centrales. Aparte de que el señor Gamir se encargó de señalar la habilidad reconocida con que el

Gobierno ha llevado a cabo el cambio, los empresarios mostraron claramente que esperaban algo más que

la detección de culpables históricos.

ELECCIONES SINDICALES URGENTES

Fue este otro de los puntos de absoluta unanimidad. El señor Gamir culpo del retra-so a las divergencias

sindicales entre CC. OO. y U.G.T., aduciendo que el Gobierno no debe decidir unilateralmente. La

cuestión dio pise para que tanto U.G.T. - P.S.O.E. como CC. OO.-P. C. E, expusieran las ventajas de sus

puntos de vista sobre listas cerradas o abiertas. En cualquier caso —coincidieron—, las divergencias no

justifican la demora de las elecciones sindicales.

PACTO ORIENTATIVO, NO COACTIVO

Ya en el terreno de las ma-tizaciones, los ponentes coincidieron también en señalar que se trata de un

pacto orien-tativo y no coactivo. Un marco de referencia para trabajadores y empresarios —dijo el señor

Tamames—, que habrá de aplicarse con flexibilidad. Se admitió, por lo mismo, la posibilidad de que

algunas empresas puedan exceder los topes salariales fijados. Se estimó como no practicable el despido

del 5 por 10o y como inoportuna la sanción de retirada de créditos a las empresas que superen ei tope

salarial.

Líderes políticos, sindicales y empresariales —representados estos últimos por el señor Boada, del

Círculo de Empresarios, y el señor Macía, de Copyme— coincidieron igualmente en señalar la gravedad

de la crisis y la necesidad del pacto como la mejor solución posible. El señor Camacho, de CC. OO., lo

definió como la única salida en este país, en este momento, para superar esta crisis, y la preocupación del

señor Tamames es si no habrá llegado demasiado tarde para devolver al pueblo la confianza y para que

las empresas puedan recuperarse.

El P.S.P., representado por don Fernando Moran, acepta también el pacto, al que califica de blando,

tentativo y provisional, porque el Gobierno tiene poco poder y porque ni sindicales ni patronales están

suficientemente articuladas. Contra esta apreciación, el señor Gamir estima que no puede calificarse de

blando un proyecto de reducción de la inflación del 30 al 15 en el primer año, y al 9 en el segundo, con el

agravante de que durante los primeros seis meses los precios crecerán por encima de ios salarios, para

invertirse luego esta proporción.

LA REFORMA FISCAL, NO SE APLICABA EN SU TOTALIDAD ANTES DE TRES AÑOS

La totalidad de la reforma fiscal requiere —como ha sucedido en cuantos países la han abordado con la

profundidad que aquí se pretende ahora— un período prudencial de adaptación, que en el caso concreto

de España pudiera oscilar entre los tres y cuatro años, declaró por su parte el director general de Tributos,

señor Sevilla Segura, durante su intervención en las Jornadas de la E.O.I. sobre el «pacto de la Moncloa».

Por el contrario, e.¡ proyecto de medidas fiscales urgentes podrá entrar en vigor a finales de año o

jjrimeros de enero próximo, en que pasará a establecerse un impuesto sobre el patrimonio, un recargo

transitorio en el I.R.T.P., un aumento sobre algunos impuestos de lujo —que posteriormente quedará

englobado en ei añadido, ya que el de lujo, según el señor Sevilla, es demagógico e ineficaz—,

establecimiento de posibles moratorias, del delito fiscal y de la investigación de cuentas bancarias.

Respecto al sistema de persecución del delito fiscal, el señor Sevilla especificó qus se realizará mediante

inspecciones selectivas e intensivas, más eficaces que las globales y superficiales.

Los proyectos de reforma -—que se está llevando a fondo, según el señor Sevilla— se estructurarán

alrededor de dos núcleos: la imposición sobre las personas físicas y la imposición sobre las empresas. Los

primeros, ya ultimados, afectarán al impuesto sobre la renta —que se espera empiece a funcionar en enero

del 79, dijo el señor Sevilla—, al impuesto sobre el patrimonio neto y el impuesto sobre sucesiones y

donaciones.

Los proyectos, afirmó el director general de Tributos, son realistas, asumen la realidad vigente y la

superan, configuran la fiscalidad como algo neutral y pretenden fomentar el ahorro.

En la jornada de ayer, aparte la ponencia del director general de Tributos sobre la reforma fiscal, los

partidos políticos se pronunciaron sobre la viabilidad del «pacto de la Moncloa» a través de

representantes como Luis Gamir (U.C.D.), Joaquín Leguina (P.S.O.E.), Ramón Tamames (P.C.E.),

Capóse (A.P., en sustitución del señor Silva Muñoz) y Fernando Moran (P.S.P.).

 

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