Autor: Apostua, Luis. 
   Cielo cerrado     
 
 Ya.    12/11/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

JORNADA ESPAÑOLA

CIELO CERRADO

AUNQUE hay abundante material de distracción para los cenáculos políticos y las redacciones de los

periódicos, la batalla de esta etapa de la transición ya no ge juega allí, sino en la calle y en las fábricas.

"Es preciso aclarar que no se trata de unas vísperas revolucionarias porque, pese a todas las huelgas, el

orden callejero es casi total. Cada mañana, los empleados en huelga del Ministerio de Obras Públicas se

sitúan con sus pancartas en sitio bien visible, pero ni hay una voz más alta que´ otra ni es necesaria 1»

menor intervención policial, Es un ejemplo de que hay otros modos en la vida española. La gravedad de

la situación procede de otro orden de consideraciones. Esas consideraciones nos dicen que el orden

económico es ahora absolutamente prioritario.

¿Cuál es la gravedad de la huelga aérea y de la de transportes terrestres? Estas huelgas, de forma quizá no

querida por los propios obreros participantes en las mismas, han venido a ser el símbolo del valor efectivo

de tos "pactos de la Moncloa". Y esto ya no es una cuestión de maniobra política, sino de esencia para

sobrevivir. Sería mucho más simpático apoyar a los huelguistas; pero hay momentos en que eso sería

suicida.

Hasta ahora, que sepamos, la única pieza de negociación para la huelga aérea es la petición de que se

vuelvan a reunir los líderes parlamentarios del famoso pacto para hacer una especie, de interpretación

auténtica en el sentido de aclarar si las restricciones a las alzas salariales tienen efecto retroactivo respecto

a pactos o promesas anteriores. En la otra huelga, la de transportes, los obreros han iniciado la vuelta al

trabajo. El único partido .que públicamente asume su cuota de Impopularidad es el comunista, cuyas

Comisiones Obreras han ordenado la vuelta al trabajo porque consideran cumplidas las primeras

exigencias planteadas. Ni por parte del PSOE ni de sus sindicatos UGT hay todavía indicación alguna, y

mucho menos de las otras sindícales sin representación parlamentaria.

Puestas así las cosas, el pasillo de maniobra para el Gobierno es muy estrecho, pero, por lo que he oído,

tiene el propósito de mantenerse firme en defensa de los límites salariales pactados. Sólo queda desearle

suerte.

Ate vista de todos estos líos estamos tentados de hacernos esta pregunta: ¿va a ser débil el Estado que

ahora alumbramos? Landelino La villa, a la hora de explica]- los proyectos políticos y constitucionales al

Senado, ha encontrado una definición feliz. Pretendemos, dijo, un Estado "que quizá aparezca menos

fuerte ante las personas, pero que será mucho más fuerte ante los problemas".

Luis APOSTUA

 

< Volver