Autor: Mestre, Carmen. 
   El sector eléctrico y el "pacto de la Moncloa"     
 
 El País.    22/11/1977.  Página: 58. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

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ECONOMIA

EL PAIS. nmartes 22 de noviembre de 1977

TRIBUNA LIBRE

El sector eléctrico y el "pacto de la Moncloa"

( CARMEN MESTRE)

Grupo AFE

La ambiguedad y generalidad con que se ha hablado del sector electrico en el pacto de la Moncloa hace

dificil un comentario sobre este aspecto. La redacción del documento final refleja un compromiso en la

planificacion de las inversiones y en la optimización de la explotación, distribución y transporte. Pero

planificar inversiones se puede hacer en funcion de muchos y contradictorios objetivos, y plantearse la

optimizacion del sector electrico lo que se indica que ahora no lo esta sin decir con que instrumentos se va

a actuar y como se va a medir es permanecer en el terreno de los buenos deseos.

Esbozaremos las medidas que pueden tomarse para llevar adelante estos objetivos tan amplios y poco

precisos:

El sector eléctrico, hoy

La demanda de electricidad que hasta 1974 habia crecido bastante regularmente, a ritmos superiores al

10% anual, a partir de dicho año se ha mantenido muy por debajo de estas tasas. Esto supone revisar los

planes de construcción de centrales para adaptarlos a las nuevas circunstancias, ya que, de no hacer-

lo asi, el coste de las inversiones del sector es muy superior al realmente necesario.

Desde el punto de vista financiero las empresas electricas presentan una estructura que dificilmente

pueden mantener. El crecimiento de los recursos exteriores en forma de capital propio y de obligaciones y

creditos implica cantidades crecientes de costes de financiacion que no pueden absorberse. La emision

de acciones liberadas para hacer atractiva la tenencia de titulos electricos a los inversores en Bolsa y el

mantenimiento del tipo de dividendo, con independencia de los resultados obtenidos por las empresas,

son practicas que no pueden mantenerse, si no es conduciendo a la descapitalizacion del sector. Los

recursos generados por la propia actividad empresarial cada vez representan una proporcion menor del

pasivo y de los inmovilizados, proceso que es necesario parar, con objeto de conseguir una estructura

sana del sector.

Todos estos problemas se enmarcan en un contexto de cambios profundos en todos los sectores

energeticos, en especial en el petroleo, con consecuencias importantes para el electrico. La opcion nuclear

como alternativa a la utilizacion mayoritaria de petroleos implica problemas tecnologicos, financieros y

ecologicos, a los que hay que dar respuesta, y que afectan a toda la sociedad. De ahi que los objetivos que

se plantea la politica electrica futura deben significar una salida, tanto para estos problemas de

alternativas energeticas globales como para la situacion por la que atraviesa el sector actualmente.

Objetivos

1. Optimizacion del sistema. Los objetivos pueden concretarse, basicamente, en dos cuestiones generales,

la consecucion de una estructura productiva eficiente y la aplicacion de un sistema de precios adecuado.

Ambos objetivos se interrelacionan de tal forma que la no consecucion de uno de ellos hace inviable el

otro: no cabe una estructura productiva eficiente, desde el punto de vista economico, si los precios no

reflejan correctamente los costes, ya que la demanda de energia por parte de los consumidores no se

realizara sesgun unos criterios basados en la asignacion correcta de recusos.

Una estructura productiva, para ser eficiente, debe cumplir requisitos que afectan al camo teconologico la

mejor utilización tecnica posible de los recursos y al economico su utilizacion debe realizarse al menor

coste posible. Los aspectos tecnologicos nos conduciran a un sistema en que el consumo especifico de

combustible por kilovatio/hora generando sea el minimo, asi como las perdidas por transporte y

distribucion, la entrada en funcionamiento de cada central tendra que hacerse según un análisis de los

costes en que incurre dicha central en relación con las demas, etcetera. Todo esto exige un análisis

exhaustivo delas condiciones actuales de funcionamiento del sistema eléctrico en su conjunto no por

separado para cada uno de los mercados que cubre cada empresa y, como consecuencia, la elaboración de

las medidas que permitirian conseguir que el sistema actual se acerque a su optimo.

Al mismo tiempo deberia preverse el desarrollo necesario del sistema en funcion de objetivos economicos

generales, en el sentido no solo de determinacion de la demanda futura, sino de la estructura que, ademas

de cumplir los requisitos de optimizacion ya citados, sea la mas adecuada a los objetivos sociales,

ecologicos, etcetera. En este ámbito, la elaboracion de un mapa de posibles localizaciones de las nuevas

centrales sean del tipo que sean, con i\i explicitación de Kx costes sociales que produciria su instalacion

parece imprescindible

2, .Nuevas tarifas. ELn cnaat»? i Ij implantación Je un sistema de precios qxic refleja adecuadamente 1»^

costes reales del sistema para satisfacer la demanda de cada consumidor, no ei necesario justificar su

importancia. W>*N me en una coyuntura como ta jc-tu¿f, en que la escasez de recursos de lodo tipo di

maternas primas, de tecnologia de capital... limita considerablemente las posibilidades de salir de Ea eran

por ta que atraviesa la economía españóla.

1.a elaboracion de un sistema ¿c precios electricos debera tener en cuenta:´los costes relativos Je Us

distintas energías sustituibles en determinados mercados h composición de loi costes del sector eléctrico

desde U generación hasta el consumidor, las diferenciaa de costes. según e! momento en que te realiza el

consumo -en punta, valle o llano, etcétera. Todo esto iin entrar en e! tema de la elección dct criterio de

tarificción: tarifas únicas para lot grupos de consumidores de la geografía «r tarifas distintas según el

coste de cada región; tarifas basadas en costes medios o costes marginaIes. etcétera. Desde el pumo Je

vista política es evidente qu> Ir» loniumidoret, a (ravri Je organizaciones etpeclficat o a través de lot

slindicatos, van a oponerse cada ve; en.i mayor fuerza a cualquier aumento de tan tantas eléctricas que no

nté totalmente Justificado; en la oposición »eri positiva i| obligar a hacer r i piloto- un conjunto de entera

que puedan asumirse por rl palo rn función dff Im que »e «labore un sistema nuevo de tarificacion

Sin embargo, iodo* e»ii«objetivos no pueden realizarse ti U Adminístración te mantiene, como hasta

ahora, prietamente al margen de lai iniciativat del sector eléctrico, Las mas de las veces cuando alguien

plantea la necesidad Je que ía Admínistracíón cumpla un papel importa rite en este sector, solo te piensa

en la nacionalización. Este hecho pone de manifiesto el desconocimiento y falta Je imaginación que existe

sobre esta cuestión, ya que nunca ct objetivo de una política electrica puede ser «conseguir on

instrumento» —como de hecho e»

Üi nacionaIización —. por muy eif:t::«j que este pudiera poteníruiimrnif ser,

Lo importante es saber qué papel KC quiere asignar a la íiutr^ia x, en particular. a \¡ eléctrica. en el

desarrollo económico íiTu*^. \ cuál debe ser el funcionario del sector para que lo t-vutrf^t correctamente

con el minimo coste y con las garantías que debe ofrecer un servicio público. Sí despues de establecer

v*d*«Ao he concluye en la necesidad de nacionalizar, se deberá frtvn,Kf en qué condiciones se va j

realizar y qué organización será la mas adecuada. Si no se liguen ew*ptdof.. c* bien « trata de una

propuesta superficial que enmarcara la ausencia de alternativa claras y globales o bien podemos

encontrarnos con una jri»r»a utilizacion del capital público mí tener asegurada su rentabilidad social y

económica.

El papel de la administración

Los objetivos que se han señalado aqui — que afectan a la estractara productiva y al sistema de precios -

precisan, dada la nacionalizacion actual del sector electrico, del trabajo de las empresas y de la

Administración. S?la voluntad decidida de esta adema de dir kn pasos necesarios para alcanzar los

objetivos y de •c*m*t las iniciativas corresponden a permitira que se monica las bases necesarias para un

control eficaz (no burocrático) del firmamente del sístema electrico.

Este cxmtrul no exíge cambios importantes respecto • U* posibilidades con las que actualmente cuenta la

Administración, Si ct e*u I» >)ue fija - por k» menos ^wtr« debe responsabilizarse la politica de tarifas,

precisamente debera explicar Un criterios en los que se hara; criterios que no *cfl una mera Cuestion de

prmopíCt teóricos. uno que debera tener una incidencia en la po4*xa financiera de lat empresas.

Ctu 4c las caracteristicas de la comentara electrica es la defiomoc estructura de estas empresas por ello

hay que definir qué proporción de los nuevos recursos debera provenir de la autofinanciacion y por tanto,

evitar que el capital externo que debe reamrocraLTK sea la fuente básica de captacion de recursos por las

empresas. Hay varios criterios pueblos. El mas admitido parece el de dotar las amortizaciones hasta una

cuantía fijada en función del valor de reposicion del inmovilizado, En una etapa de inflación como la

actual este es el único criterio que permite no descapítalizar las empresas. mientras se considera que esta.

tienen que hacerse responsables de la gestión de los nuevos recursos necesarios para las inversiones que

quieran realizarse.

Igualmente la Administración debe controlar de tal forma queda siempre conocerse la mayor o menor

adecuación de la estructura productiva 2 las necesidades de la demanda --- el funcionamiento del sistema

eléctrico. No es posible un nuevo plan, energético que desconozca ti La capacidad del sector es U óptima

o no. los costes en que se incurren con la utilización de unas centrales u otras en los distinto momentos de

U curva de carpa con objeto de formular una función de costes de! sistema. El necesario superar la etapa

en que los planes aprobados por la Administración consistían en una mera previsión de demanda — toque

no planteó problemas mientras esta fue creciente— y una estimacion Je la potencia necesaria para hacer

frente a la misma. La utilización Je una tecnología u oirá o La determinación de los costes sociales en que

se incurre son icmars a los que la Administración debe poder contentar.

En U medida en que las propias empresas públicas del sector no lean claramente unos instrumentos para

poner en practica La política eléctrica que se elabore, y el propio Estado no utilice lat participaciones que

tiene en las empresas Jef sector a través de operaciones bursatiles del Banco Je España, para algo más que

obtener la rentabilidad correspondiente, la desconfían** hacia tas actuaciones del teclor publico en ta

actividad eléctrica tendra. ciertamente, una clara justificación, y una nacionalización completa de esta

actividad será difícil de apoyar, (vi posible que toda» estas cuestiones hayan sido abordadas por ttn

participantes en las discusiones que concluyeron con el pacto Je la Moncloa; un embarga, lo que ha,

trascendido y ha quedado carrito en el papef no rt mas que un proposito amplio y sin concretar.

Si lo que pretendían los participantes en el pacto era definir un amplio abanico Je actuaciones que

implicaran un mejor funcionamiento Je la economía española, sin alterar juj estructura y reglas básicas

ahora en vigor, deben Je explicar mejor los acuerdos a que han llegado.

 

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