Wilson, impresionado por el alcance de los pactos de la Moncloa  :   
 El político británico destacó la necesidad del ingreso de España en la C.E.E. para potenciar Europa. 
 ABC.    25/02/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

ABC. SÁBADO, 25 DE FEBRERO DE 1978 PAG. 7

WILSON, IMPRESIONADO POR El ALCANCE DE LOS PACTOS DE LA MONCLOA

El político británico destacó la necesidad del ingreso de España en la C. E. E. para potenciar Europa

(De nuestra Redacción.) Sir Harold Wilson, ex «premier» británico y ex líder del Partido Laborista, no na

abdicado de su cáustico sentido del humor. Al menos durante ia rueda d« Prensa que precedió a su

intervención en el Hurotórum no potete decirse que enfocara dramáticamente ninguna de las cuestiones

que te fueran planteadas. Quizá la base de su burlona serenidad nazca de un concepto que expresó durante

la conferencia de Prensa: «Todos los problemas tienen siempre solución.»

«CONTRATOS SOCIALES».—De entrada, y ante Jas primeras preguntas resbaladizas., e: señor Wilson

hizo una advertencia: «No hablo nunca de la política de aquellos países que tengo el honor de visitar y ni

la de mi país cuando estoy fuera ¿e él.»

Pero a pesar de eso, el señor Wilson no tuvo inconveniente en referirse al Pacto de la Moncloa y sus

posibles conexiones con el «contrato social» británico —motivo de su conferencia en Eurofórm—, del

que es considerado como principal inspirador.

«Yo creo que el Pacto de la Moncloa va mucho más lejos que nuestro "contrato", al menos en lo que se

refiere a los planteamientos. En Gran Bretaña, por ejemplo, contó con el respaldo de la oposición, pero

sólo en sus aspectos generales, no en los más específicos. Mientras que aquí creo que se lia llegado ai

acuerdo hasta en los capítulos más concretos. Esto es verdaderamente interesante.»

Otro problema es la aplicación del «contrato social». «Teniendo en cuenta que un pacto social es siempre

voluntario y que se cumple precisamente por eso. por la "voluntad " de partes que no están obligadas por

la legislación, el papel de los sindicatos es decisivo.»

El ex «premier» indicó que no conocía el funcionamiento exacto del sindicalismo español, pero que

consideraba que «los sindicatos serán siempre escuchados por cualquier Gobierno siempre y cuando

hablen con coherencia. Yo creo que esto puede suceder en España: aunque haya diferencias entre los

sindicatos, lo Importante es lograr un lenguaje común frente al Gobierno. Así sucede en Gran Bretaña».

EUROPA. AMPLIADA.—Wilson describió las dificultades económicas por las que ha atravesado Gran

Bretaña y la lucha que ha supuesto reducir en los últimos años la brutal tasa inflacionaria «desde casi el

30 por 100 hasta reducirla por debajo del 10, cifra que todavía me parece alta».

El ex «premier» comentó que «en ca-sos taíi duros hay que adoptar medidas drásticas, aunque eso

comporte siempre dificultades. En unos años Gran Bretaña logró sanear la economía. España, que vive

dificultades paralelas a las que atravesó mi país, puede hacer lo mismo. Pero! claro, depende de ustedes».

Wilson explicó también las razones que le mueven a apoyar el Ingreso de España en la C. E. E., a pesar

de las dificultades de adaptación que suponga tanto para los españoles como para las estructuras co-

munitarias.

«Pienso que e! ingreso de España. Grecia y Portugal seria formidable para cada uno de estos países, pero

también para 3a C. E. E. Es significativo que, a pesar de una serle de problemas, la Comunidad tiene más

peso específico y más fuerzas desde que pasó de seis a nueve miembros. Por lo mismo creo que

aumentaría su significación política si se ampliara hasta los doce.»

GIBRALTAR.—Al señor Wilson se le plantearon dos temas que tiene pendientes de solución Londres

desde hace mucho; Gibraltar y Malvinas. Para los dos casos, Wilson fue tajante en un punto: «La actitud

británica es siempre la misma: no debe adoptarse ninguna medida que no cuente con el consentimiento de

la población que habite esos lugares.

El caso gibraltareño es de todas formas diferente del de las Malvinas. Cualquier cambio en, el "status" de

Gibraltar debe pasar por el previo respaldo popular, porque asi lo exige la Constitución de Gibraltar. De

todas formas hemos dejado claró repetidamente —sobre todo desde el cambio político— que deseamos

entablar conversaciones positivas sobre el problema con el Gobierno español.

El asunto de las Malvinas va por otros caminos. Allí existen unas reservas de petróleo considerables que.

naturalmente, aumentan el interés de algunos por "recuperar" estos territorios. Y, claro, por la misma

razón hay en Gran Bretaña quienes se oponen a negociar el tema.*

SOCIALISMO Y EUROCOMÜNISMO.— Se preguntó a Wilson sobre las diferencia» que encontraba

entre el socialismo español —que se declara marxista— y el laborismo. «Bien. Yo me he entrevistado con

Felipe González y me ha parecido que el enfoque que tiene el P. S. O. E. de los problemas españoles es

totalmente actual, y más realista que basado" en conceptos teóricos.

Sobre los aspectos marxistas no puedo decirles...; creo que lo más Interesante que he observado en los

partidos españoles es que actualmente están absolutamente dedicados a hacer posible la democracia.

En cuanto al laborismo, nosotros no somos marxistas. Yo, desde luego, no lo soy, Y la verdad es que este

término siempre me ha resultado confuso. Tengo Idea de lo que quiso decir Marx, aunque me fue

imposible pasar de la segunda página de «El Capital», pero... En fin, en mi partido creo que no hay

marxistas de verdad ni entre los sectores más radicales. A decir verdad, en Gran Bretaña no hay ni

siquiera comunistas, como no sea algunos, la ancianos. En cambio existen trotskystas. No conozco bien

su filosofía aunque veo que no tienen un programa concreto, como no sea la destrucción del sistema. Es

un problema que tenemos planteado.»

En cuanto al eurocomunismo, Harold Wilson recordó la vieja fábula de la mujer que se fue a pasear con

el tigre y de las desagradables consecuencias para ella.

«Sé que en cada país el llamado euro-comunismo es diferente. Yo creo que eurocomunismo significa

estalinismo "a nuestra manera". Es decir, que el final que preparan no es mejor porque el camino que

elijan sea más tortuoso. Lo curioso es que en algunos países se lo han tomado en serlo, como si fuera

Inevitable. Yo me opuse totalmente a que se le considerase como "mal menor" y hasta beneficioso para

los países del sur de Europa en una ocasión. Creo que el eurocomunismo sólo es útil a Moscú.»

Sobre su entrevista con el Rey. Wilson no dijo nada. Como no fuera una frase, tal vez «críptica», tal vez.

simplemente, «bou-tade». «Pues, verán, hablamos de zapatos, repollos, coles y Revés. Sobre todo, de

Beyes.

 

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