Los pactos de la Moncloa, un año después. 
 Positivos, pero incumplidos en buena parte     
 
 ABC.    26/10/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

A B C JUEVES. 26 PE OCTUBRE PE 1978. PAG. 6.

LOS PACTOS DE LA MONCLOA, UN AÑO DESPUÉS POSITIVOS, PERO INCUMPLIDOS EN

BUENA PARTE

Ayer se cumplió un año de la firma de los llamados Pactos ¿e la Moncloa nacidos en el transcurso de las

sesiones de trabajo «ue llevaron a cabo, entre el 8 y el 25 de octubre de 1997, tos representantes de los

grupos políticos con representación parlamentaria.

Los Acuerdos de la Moncloa se agruparon en dos grandes bloques: los Que concernían a la política

económica y los referentes a la reforma política.

El programa económico contenía, entre otros aspectos, el diBeño de una política energética y un Estatuto

de la empresa pública. Otros objetivos eran: el freno de la Inflación, que debería pasar de un 25 por 100

en 1977 al 22 por 100 en 1978, y ai 12 por 100 en 1979. Por otra parte, el crecimiento salarial en el

presente año no debía superar al de los precios, es decir, al 22 por 100. Para 1979 se fijaba el aumento

salarial en el 15 por 100. tres puntos por encima de ia inflación.

Se pretendió reducir el déficit por cuenta corriente, al menos, •n 600 millones de dólares, para situarlo «n

2.800 millones en 1978.

Se calculó que con la aplicación del plan, el aumento de paro no superaría las 100.00 personas en 1979.

Para finales de 1978 y principios de 1979 se pensó que mejoraría el clima general de la actividad

económica.

Se pretendía alcanzar una distribución equitativa de los costes de la crisis, en tres orientaciones:

relaciones entre perceptores de rentas elevadas y rentas reducidas; relaciones entre el sector público y el

sector privado, y relaciones entre grandes, medianas y pequeñas empresas.

El último objetivo del programa era la adaptación del sistema económico español a uno de economía de

mercado, socialrnente avanzado, lo que suponía elevar el grado de competencia en muchos sectores

económicos y reformar el sistema fiscal, el financiero y la Seguridad Social.

El acuerdo político incluía, fundamentalmente, la aplicación de la libertad de expresión; la reforma del

derecho de reunión; la del derecho de asociación política; la reforma urgente del Código Penal,

especialmente los aspectos relacionados con la mujer y con las libertades públicas, más otras reformas,

como la ley de Enjuiciamiento Criminal, la del Código de Justicia Militar, la ley de Orden Público y la

reorganización de los Cuerpos de Orden Público en dos sectores: Cuerpo civil y dos Cuerpos militares,

ABC ha solicitado una serie de opiniones críticas sobre lo que estos Pactos han significado a, lo largo de

este primer año de su vigencia. Be aquí algunas de las respuestas recibidas:

• P. S. 0. E.: «Se eviió una mayor degradación del clima económico»

lja valoración global de los Acuerdos de Ja Moncloa es, para el Partido Socialista, negativa. Sin embargo,

al hacer un balance desglosado entre las partes positivas y negativas, destacaríamos entre las primeras el

hecho de que en la Moncloa se hizo posible un ^cuerdo que evitara una mayor degradación del pésimo

clima económico que existía en España desde el año 1974. De esta forma se posibilitaron acuerdos que

permitieron frenar la inflación y resolver, por el momento, el desequilibrio exterior, a. la vez que se

impulsaba la reforma fiscal. En sentido contrario, se observa un práctico incumplimiento o mala

interpretación de todas las reformas estructurales que el Partido Socialista consiguió introducir en la

negociación, a pesar de las resistencias del Gobierno y de otras fuerzas políticas. La relación de los

Acuerdos no cumplidos es larga y afecta a la participación democrática de los trabajadores y empresarios

«n sectores clave (control de precios, seguridad social, empresa pública); el escaso •vanee en la mejora de

la gestión y control de los recursos públicos; los negativos planteamientos en sanidad y urbanismo y,

finalmente, las lagunas que se observan en el cumplimiento de los Acuerdos sobre sistema financiero,

sector agrario, comercio, pesca y plan energético.

De todas formas, uno de Jes aspectos peor abordados es el del desempleo, cuyas pretensiones están

amplía y negativamente superadas, Para el Partido Socialista, la superación de la crisis profunda actual

exige, además de una .actuación coyuntural firme. la realización y puesta en práctica de todas las

reformas estructurales que los socialistas propusimos en los Acuerdos.

P. C. E.: «Los Pactos no se han cumplido en su totalidad»

Nosotros queremos que hubiera sido más rentable si los Pactos de la Moncloa se hubiesen cumplido en su

totalidad, sobre todo en lo que se refiere al control«de la Seguridad Social —en su aspecto de gestiones y

prestaciones—, al control de la Radio y Televisión y a la puesta a punto de aspectos importantes de la

enseñanza como es, por ejemplo, una mayor participación de los padres.

Por eso el P. C. E. ha presentado hace nnos días una proposición no de ley sobre los Pactos de la

Moncloa. Creemos que los Pactos de la Moncloa, contemplados desde nn punto de vista del inicio de la

salida de la crisis económica han supuesto una •erie de ventajas, por ejemplo, el incremento del poder

adquisitivo de los salarios, la puesta en marcha de una reforma fiscal realista, la reducción de las masas de

inflación.

Aunque no se ha llevado a cabo el cumplimiento completo de los Pactos de la Moncloa en cualquier caso,

se puede considerar que los efectos han sido positivos; prueba de ello es que los niveles de saneamiento

del pais son superiores a los que existían hace un año,

COSLI (Coordinadora de Sindícalos Libres e Independientes): «Los trabajadores no han recibido

beneficio alguno»

No cabe duda que el Gobierno, con ese te doy para que me des, que ha practicado con los partidos

políticos y centrales sindicales, se ha hipotecado políticamente en buena medida, otorgándoles un

protagonismo en todo caso superior al que por los votos alcanzados y por su papel de oposición les

correspondía. No obstante, estos pactos han podido ser una buena excusa para que el ala progresista de U.

C. D. haya podido hacer efectivos muchos de sus planteamientos de signo socialdemócrata. De todos

modos, el sacrificio de las masas trabajadoras está al borde de su resistencia, y a cambio, en el campo

sindical, están todavía pendientes los grandes temas de la acción sindical, negociación colectiva,

relaciones laborales, en los que muy poco se ha conseguido. Podríamos resumir que, a corto plazo, los

partidos y sus organizaciones sindicales, Comisiones y U. G. T., han salido claramente beneficiados; que

asimismo, a corto plazo, los trabajadores no han recibido beneficio alguno y sí, por el contrario, grandes

perjuicios económicos, y tercero, que a medio y largo plazo todo está por ver. Con independencia de los

resultados, nosotros, por principio, rechazamos todo pacto en el que no hemos participado los

trabajadores, especialmente del sector independiente.

• A. P.: «No firmamos los Pactos políticos y el tiempo nos ha dado la razón»

Alianza Popular fue el único de los partidos políticos oarlamentarios que no firmó los pactos políticos, y

enciende que el tiempo le ha dado la razón. No firmamos, por entender que tban a producir un

Injustificado e inoportuno desarme del Estado, una situación de inquietud en las Fuerzas del Orden

Público y otros resultados negativos. La degradación del Orden Público, la Increíble situación de nuestras

cárceles.

Jos problemas de nuestras beneméritas Fuerzas de Seguridad están a ¡a vista y nos dan la razón.

• U. G. T.: «Algunos efectos favorables»

Los Acuerdos de la Moncloa han tenido efectos favorables en cuanto a la reducción de la tasa de

inflación, así como del déficit exterior. Sin embargo ello ha sido posible a, través del cumplimiento

estricto de los topes salariales establecidos y a costa del aumento considerable de la cifra de trabajadores

parados durante el año 1978.

En definitiva, a lo largo de este año los efectos favorables para la economía del país han sido posible en

gran medida por el sacrificio soportado por los trabajadores, sobre todo teniendo en cuenta que la mayor

parte de las contrapartidas favorables a éstos, contenidas en los Acuerdos de la Moncloa y relativas a la

política de empleo; participación de las centrales sindicales en los órganos gestores de la Seguridad

Social, y otras que aventuraban el protagonismo sindical, no han sido cumplidas por el Gobierno.

La U. G. T. considera que estos aspectos deben ser cumplidos y que es necesario un debate parlamentario

a través del cual el Gobierno, asumiendo su propia responsabilidad, dé cuenta de los resultados de los

Acuerdos de la Moncloa.

• U. S. 0.: «Ha disminuido el poder adquisitivo y ha aumentado el paro»

Para la U. S. O. hablar de la rentabilidad política de los Pactos de la Moncloa no tiene sentido. Esto queda

para los firmantes de dicho Pacto. Nosotros podemos hablar del precio que han tenido que pagar los

trabajadores viendo disminuir su poder adquisitivo e incrementar inmesurablemente el número de parados

y como consecuencia el descenso eme se produjo en sus condiciones de vida y trabajo. Todo ello a costa

de reducir notablemente la inflación y equilibrar la balanza de pagos.

Este es el balance para la U. S. O. de los Pactos de la Moncloa, que coincide con la valoración que

hicimos en el momento de su firma y que fundamentaba nuestro rechazo de los mismos, considerándolos

como un paiiehe a los problemas reales que la crisis económica plantea. «Ya entonces reclamamos —y

hoy cobra valor— que todos asuman la necesidad de una negociación de largo alcance entre tres o cinco

años que emplace los problemas a fondo y dé soluciones a la crisis estructural. La negociación debe estar

protagonizada por las fuerzas políticas, sociales y nómicas lmplicadas.>

 

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