El fin de los pactos de la Moncloa     
 
 Diario 16.    30/10/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Diario 16/ 30-octubre-78

La parte no estrictamente referida a la política de saneamiento de los acuerdos de la Moncloa debe

valorarse de forma categóricamente negativa, según el análisis del socialista Baltasar Aymerich.

El Gobierno Suárez, ante esta situación, difícilmente puede exigir uiia renovación de acuerdos, toda vez

tjue al incumplimiento se añaden razones políticas de otra índole que nada favorecen tácticas políticas de

tal calibre.

Aymcrich concluye afirmando que las necesidades de abordar un programa de reformas en profundidad

se ^justan al deseo de cambio de nuestra sociedad. Para ello, el pueblo español, dice, ya sabe en quien

confiar.

El fin de los pactos de la Moncloa

Baltasar Aymench(*)

A lo largo de los últimos meses, los ciudadanos españoles han asistido a una continuada polémica

sostenida por las diferentes fuerzas político - sociales en torno al cumplimiento de los acuerdos de la

Moncloa. Este permanente pugilato, que muchas veces ha podido semejar a 3a exigencia de la

realización, por parte del Gobierno, de unas obligadas tareas escolares, no ha sido acompañada de una

explicación sobre el trasfondo que existe en el análisis de los cumplimientos de ios acuerdos.

Para ello debe partirse de tos planteamientos profundos que se manifestaron en las negociaciones. Para el

Gobierno era necesario llegar, casi exclusivamente, a unos acuerdos de terapéutica coyuntura!; en otras

palabras, a un programa de saneamiento o estabilización. Esta actitud, corta de vista al no tener en cuenta

la profunda dimensión dfi la crisis mundia) y de la peculiar situación institucional en la que se encuentra

España a la salida de una dictadura de cuarenta años de duración, se enfrentó con la postura. del PSOE.

Los socialistas, que con su intervención cambiaron este planteamiento, lograron introducir en los

acuerdos una serie numerosa de puntos que, en parte (puesto que todas sus propuestas no fueron,

lógicamente, aceptadas!, reflejaban una tesis muy diferente sobre el método para enfrentarse con éxito a

la crisis económica.

El criterio dd PSOE

De forma resumida se pueáe establecer que para eí PSOE la salida de la crisis, y, por tanto, la

consolidación de ía democracia, así como la viabilidad de iniciar la transición hacia ima estructuración

social diferentf requiere, desde el primer momento, una combinación de política coyuntura! no brusca (en

un periodo de ajuste de tres-cuatro años), con una serie de medidas de transformación estructural. Intentar

soluciones exclusivamente coyunturales significa abrir las puertas a un proceso económico que puede

volver al punto inicial con suma facilidad.

La realización de estas transformaciones daría lugar al inicio de la consolidación de un nuevo marco

político-institucional, caracterizado por la aparición de unos mecanismos democráticos; necesarios, entre

otras cosas, para afrontar con éxito una crisis de larga duración y profunda intensidad. La gran diferencia

entre España y los países europeos, en cuyo marco proyecta su integración, es la existencia, en estos

últimos, de una serie amplia de instrumentos de autocontrol democrático que en nuestro país aún brillan

por su ausencia.

Este proceso de cambio exige, obviamente, un enfrentamiento con la distribución del poder heredado del

franquismo. Lo anterior significa que en el proceso deben desaparecer una serie de comportamientos

ineficientes y corruptos y que una amplia gama de esferas de poder deben empezar a compartirse y a ser

controladas por los diferentes agentes sociales, de tal forma que dicho poder no sea de uso exclusivo por

parte de determinados sectores. En- otras palabras, la democratización exige una participación en las

decisiones de todos los elementos que integran la sociedad española y una más Justa, y por tanto, mejor,

distribución de las esferas de poder social y económico. Pero, además, este proceso de cambio es flexible;

es decir, que permite una amplia capacidad de adaptación de todos los agentes sociales- de tal forma que

en el mismo sólo se excluye quien nx> acepta las pautas de comportamiento «gentes en toda sociedad

democrática.

El grado de cumplimiento

A partir de estos planteamientos os posible realizar la valoración profunda y no formal del nivel y grado

de cumplimiento de los acuerdos. La tesis que defendemos es que su consecución hubiera permitido

iniciar con vigor el proceso descrito anteriormente. En la perspectiva de este artículo no entraremos por

haber sido tratado ea otras aportaciones socialistas, en ia valoración de la política coyuntural.

En los acuerdos se establecía una participación de los agentes sociales, y específicamente de las centrales

sindicales, en determinados campos, tales como la Justa Superior de Precios, el Control y la Gestión de la

Seguridad Social y la Empresa Pública, que por eí momento no se ha llevado acabo.

Muy poco se lia avanzado en la mejora de la gestión y el control de loa recursos públicos como lo

demuestra la inédita reforma de la Seguridad Social, con su creciente despilfarro de recursos; la falta de

información al Parlamento y al país, en genera!, de la actividad dé este agente público; la remodelación

del Tribunal de Cuentas; la falta de control de la política monetaria por parte dei Parlamento; la no

presentación de la ley sabré financiación de la enseñanza obligatoria y él estatuto de la Empresa Pública;

la reestructuración institucional de la política de empleo, etcétera.

La política redistríbutiva, básicamente centrada en la reforma fiscal, presenta los mejores cumplimientos,

aunque marcha con retraso, a la vez que ciertos grupos de presión han conseguido reducirla progresivídad

del proyecto inicial. En este campo falta una completa y justa equiparación del tratamiento de la

Seguridad Social para el sector agrario.

En la mejora de la calidad de la vida han prosperado presiones y malintencionadas interpretaciones a las

acuerdos en el prioritario sector del suelo y de la vivienda; la política sanitaria y farmacéutica se

caracteriza por su ineficiencia y despilfarro, a pesar de los múltiples puntos de los acuerdos que

abordaban estos temas; los avances en salud pública y medicina preventiva han sido mínimos.

Finalmente, en el marco de ia política sectorial se han detectado incumplimientos evidentes en la política

financiera >falta de reordenación del Banco de España y del crédito oficial; una intensificación de la

democratización de las Cajas de Ahorro; una actuación en las Cajas Rurales; inexistencia de política

crediticia redistributiva que no perjudique a la PYME, etcétera); en el sector agrario no se conocen los

proyectos sobre cooperativas agrarias, ni la ley sobre Reforma y Desarrollo Agrario (excepto el proyecto

sobre fincas manifiesta´ mente mejorables); en los procesos de comercialización los avances han sido

prácticamente nulos; los acuerdos sobre pesca están casi inéditos y el Plan Energético Nacional se ha

presentado tarde y va a ser sumamente conflictivo.

Valoración negativa

El resumen anterior pone de manifiesto que la parte no estrictamente referida a la política de saneamiento

de los acuerdos de la Moncloa debe valorarse de forma categóricamente negativa. Es posible que en el

sprint final de los últimos meses el Gobierno intente cumplir algunos acuerdos. Sin embargo, los

proyectos en curso manifiestan más bien una voluntad de cumplimiento formal antes que un deseo de

cambio sustancial, Ante esta situación el Gobierno Suárez difícilmente puede exigir una renovación de

acuerdos, toda vez que a este incumplimiento se añaden razones políticas de otra índole que nada

favorecen tácticas políticas de tal calibre.

Las necesidades de abordar, de acuerdo con los planteamientos iniciales, un programa de reformas en

profundidad, incluso más ambicioso que el firmado en los acuerdos, se ajustan, por lo (temas, al deseo y a

la necesidad de cambio de nuestra sociedad. La valoración de la experiencia reciente indica, al pueblo

español, las fuerzas políticas en quienes pueden confiar tal cometido.

(*) Dol Gabinete Tecníco del PSOE.

 

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