Autor: R. O.. 
   Falange a la europea     
 
 Cambio 16.    18/11/1974.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Falange a la europea

El pasado fin de semana ha sido agitado en el seno de la Agrupación Nacional de Antiguos Miembros del

Frente de Juventudes, que preside, desde hace casi diez años, el abogado Manuel Cantarero del Castillo.

Durante los días anteriores, un grupo de miembros de la Agrupación Provincial de Madrid habían

mantenido una intensa campaña periodística, de la que se sacaba en claro una cosa: querían la dimisión de

Cantarero y de los miembros de la Junta Provincial de Madrid, muchos de ellos - incluido el presidente -

miembros también de la Junta Nacional. En dos cartas sucesivas, siete militantes de Madrid pedían se

convocara una junta general el día 15, en la que someterían a votación una moción de censura y la

solicitud de dimisión de Cantarero y los otros miembros de la permanente.

Preguntado por esta revista uno de los siete firmantes de las cartas, Antonio Gibello, director del

periódico de la Hermandad de Defensores de El Alcázar, declaró: "No tengo nada que hablar. Todo lo que

hay que decir está dicho en las cartas."

Cantarero, en cambio, habló, y mucho: "Este grupo me acusa de una supuesta falta de representatividad y

de un también supuesto desviacionismo ideológico", dijo a CAMBIO16. "Se trata de mantener que he

sido elegido a través de manipulaciones. Pero la verdad es que mi elección fue siempre correcta.

En cuanto al segundo punto, el del "supuesto desviacionismo ideológico", Cantarero afirmó: "Un

falangismo puesto al día, depurado de todo lo accesorio y accidental, se parece mucho al laborismo inglés

o a la socialdemocracia alemana, holandesa o sueca. Como no existe un "congreso ideológico", el

problema reside en saber quién tiene hoy día autoridad para dictar sentencias de desviacionismo." .

Según algunos, los siete firmantes de las cartas podrían representar a un grupo más o menos minoritario

que pretendería arrogarse este papel. Cantarero del Castillo, quien dentro de su falangismo militante

pretende actuar según las normas democráticas reconocidas en Europa, cuenta con la mayoría de votos de

las Juntas Provinciales, que lo han confirmado en su cargo. Al empeñarse el abogado en mantener en pie

su dimisión, sus camaradas de la Junta Nacional han puesto también sobre la mesa sus propias

dimisiones, siguiendo la corriente de los días de cese y hasta pronto si Dios quiere.

"Puse mi cargo a disposición de la Junta para que ésta juzgara sobre mi posible desviacionismo - dice

Cantarero - y resuelva si debo o no continuar en la presidencia. Si decide que no hay tal apartamiento

ideológico quiero que quede claro que mi presidencia es efecto de la voluntad de la Junta Nacional, sin

vicio de ninguna clase."

Para el hombre de la calle, militante o no del movimiento-organización, la proliferación de distintos

grupos falangistas podría significar un desacuerdo de base. Para el presidente de la Agrupación Nacional

de Antiguos Miembros del Frente de Juventudes; la posibilidad de que existan grupos falangistas

autónomos podría deberse a que "funcionan en régimen de precario, salvo aquellas entidades que, aunque

hagan política, no están instituidas legalmente con ese fin. Hasta que no funcione el estatuto de las

asociaciones políticas no podrá hablarse con propiedad de personas jurídicas de este signo con ámbito

legal definido".

Insistiendo sobre el tema asociacionista, Cantarero del Castillo piensa que "no es bueno replantear el

cuadro del futuro pluralismo político español a base de resucitar los viejos encuadramientos, como el

propio de la Falange, el de Renovación Española, la CEDA, la Comunión Tradicionalista, el PSOE, etc.".

Para el abogado, "eso sería replantear la vieja y trágica polémica del pasado". La solución, dice, estaría en

formular "nuevas opciones ideológicas al nivel de nuestro tiempo, de forma que los españoles pudieran

asociarse políticamente no en función de lo que fueron o donde estuvieron en el pasado, sino en función

de su afinidad con esas nuevas alternativas ideológicas cara al futuro".

Si éstas son las coordenadas por las que se mueve el "falangista a la europea", como se le llama a

Cantarero del Castillo, otros miembros de la Agrupación que preside (unos cuarenta mil inscritos, con

"sólo veinticinco mil" miembros activos en toda España, de ellos, mil seiscientos en Madrid, con un total

de "activos" de setecientos, según datos del propio Cantarero) piensan que el presidente podría haber ido

demasiado lejos en su intentó de poner al día los textos joseantonianos.

R. O.

Nº.157 / 18-11-74

CAMBI0 16 / 17

 

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