Autor: Nieto, María del Carmen. 
 Manuel Cantarero del Castillo (R. S. E.). 
 Empate entre centro derecha, centro y centro izquierda     
 
 Pueblo.    13/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 28. 

Manuel Cantarero del Castillo (R. S. E.)

EMPATE ENTRE CENTRO DERECHA, CENTRO Y CENTRO IZQUIERDA

Manuel Cantarero del Castillo recala unas horas en Madrid; viene con prisas. En seguida reanuda viaje a

Málaga para seguir su campaña como candidato de su partido en la provincia malagueña. El líder de

Reforma Social Española, con vaqueros y camisa de cuadros, muestra unas profundas ojeras. Estos días

agotadores están dejando hondas huellas en todos los que participan en el marathón electoral. El despacho

respira agitación. Miembros de todas las edades trabajan a ritmo acelerado, sin desfallecimientos. El

teléfono y el timbre no cesan de llamar. La entrevista con el secretario General de R. S. E. es interrumpida

en varias ocasiones. Ambos, el periodista y el político, estamos trabajando.

- ¿Dónde está políticamente encuadrada Reforma Social?

- Reforma Social Española está en el área más avanzada de la socialdemocracia o en el área más

moderada del socialismo democrático, si es que se admite que hay diferencias entre socialdemocracia y

socialismo democrático. En realidad no hay diferencias de procedimiento, de ritmo en la aspiración de

transformar la sociedad capitalista en socialista. Lo que pasa es que hay una socialdemocracia que es

puramente reformista, que no se propone transformar absolutamente la organización de la sociedad, pero

esa socialdemocracia no es realmente socialista. Y a esa socialdemocracia no es a la que yo me refiero.

- Usted ha sido falangista y ahora socialista democrático. ¿Cómo surgió esa transformación?

- Pero no ahora, en primer lugar; en el cincuenta y ocho nosotros tenemos una crisis de reconducción

autocrítica que nos lleva al socialismo revolucionario, en cuya área de pensamiento y de intenciones nos

movemos, si bien todavía tratando de encajar ahí un cierto tipo de falangismo que a nosotros nos parecía

que era el que nos había seducido de adolescentes. Pero cuando por fin descubrimos la democracia como

valor, no sólo político sino moral, descubrimos o acabamos entendiéndola allá por el sesenta y cuatro.

Entonces pasamos del socialismo revolucionario al socialismo democrático. Al socialismo democrático

evolucioné, concretamente yo, en el sesenta y cuatro. Yo ya me presento en el sesenta y siete a las

elecciones como candidato socialista: naturalmente no salí porque me pusieron toda clase de trabas y

obstáculos. Y, por supuesto, dejando bien claro que no tratábamos de suplantar al socialismo español

tradicional, ni mucho menos.

¿PUEDE ESPAÑA SER DE NUEVO REPUBLICANA?

- En los mítines socialistas se suele gritar «España mañana será republicana ¿Usted cree que España

puede desembocar de nuevo en una República?

- Hombre, si la Monarquía no acierta a configurar una vida pública española aceptable por todos. Si no

una Monarquía social y de es una Monarquía social y democrática como el propio Rey, siendo Príncipe,

me dijo a mi, pues podríamos desembocar en la República. Ahora, si la Monarquía acepta configurar una

vida democrática auténtica, es una Monarquía constitucional, y el país funciona y las aspiraciones de las

clases trabajadoras, se pueden realizar a través de gobiernos socialistas que gobiernen en la Monarquía,

no creo que nadie, a pesar de las aspiraciones de orden filosófico o doctrinal, vaya a intentar plantear ese

problema. Todo depende de que la Monarquía sea lo que debe ser o no.

- ¿Qué posibilidades ve ahora de cara a las elecciones de Reforma Social?

- Muy pocos nos han querido favorecer con los pronósticos en la Prensa, pero el día dieciséis hablaremos.

- Y la campaña electoral, en lo que respecta a la televisión, en concreto, ¿que le parece cómo se ha

organizado?

- Es insuficiente. Había que haber abierto debate entre todos los dirigentes políticos en televisión, que es

la única forma de que el pueblo español se entere realmente de lo que cada uno es. Porque, claro, el hecho

de exponer un programa fríamente o de explicar una cosa por la pantalla no es suficiente.

- ¿Pero no cree que tal vez no hayan existido esos debates porque muchos partidos no querían encontrarse

con otros por cuestión de ideologías?

- Claro, pero es que el no aceptar el enfrentamiento es una manera de definirse frente a la opinión pública.

- Sin embargo, ¿existe en algunos partidos?

- Naturalmente; por eso, nosotros habríamos querido la confrontación. Primero para dar un ejemplo de

disentimiento, dentro del respeto y de la cordialidad necesaria, que hubiese sido ejemplificante. Y luego

por poder aclarar frente a objeciones nuestras posturas. Tres programas de diez minutos no son suficientes

para que la opinión pública conozca a los partidos. Y para nosotros, que padecemos una pobreza de

medios enorme, la televisión era decisiva, y aun así y todo, lo va a ser, ya que gran parte de los resultados

que obtengamos van a ser producto de esos treinta minutos de televisión.

- ¿Habría tenido más fuerza si hubiese seguido integrados en la Alianza Socialista Democrática?

- Probablemente sí, pero eso nunca se sabe. Una alianza socialista que hubiese cristalizado bien

probablemente hubiese reforzado las posibilidades. Tuvo que surgir la separación no por el pequeño

problema ya conocido, sino porque no estaba bien ajustada la alianza; era muy reciente, estaba hecha de

una manera muy apresurada y desgraciadamente no dio resultado. Las relaciones, a nivel personal, siguen

siendo buenas con todos ellos. No ha sido una ruptura escandalosa, sino amistosa. Yo siento una gran

admiración por José Prat, del P. S. O. E. (h). es una persona excelente.

NO HABRÁ GRANDES VENCEDORES

- Las elecciones ya estar, a la vuelta de la esquina. ¿quién cree que se va a llevar el gato al agua?

- Yo creo que no va a haber grandes vencedores. Va a haber fuerzas muy equilibradas; Centro

Democrático es posible que saque una cierta ventaja, pero no muy grande.

- El Centro es tema inevitable. ¿Qué opina de que se presente como candidato Suárez?

- Yo le aconsejé por la Prensa que no lo hiciera porque era correr un riego innecesario y él estaba

desempeñando muy bien su papel y las elecciones siempre comprometen. Aunque se hagan las cosas

limpiamente, si los resultados no satisfacen, siempre se puede decir: «¡Claro, como se presentó el

presidente!» No creo que haya sido acertado; pero, en fin, si el resultado es bueno, me alegraré mucho

- Ahora, en el supuesto de que hubieran pasado las elecciones, ¿qué panorama ve para España?

- Depende del resultad o de las elecciones. Si el resultado es de representación de todos los grupos

importantes, pienso que podemos tener unas Cortes constituyentes que hagan una constitución valiosa y al

mismo tiempo se puede formar un Gobierno de concentración nacional, con representación de los grupos

mayoritarios que pueda hacer frente, mientras tanto, a los gravísimos problemas que España tiene

planteados.

- De todos esos problemas que gravitan sobre España, ¿cuál es el mayor?

- En lo social, el paro; en lo económico, la inflación; este es el problema de los problemas.

- En estos momentos, ¿quién cree que deberla ganar para lograr una estabilidad en el país?

- Yo creo que deberían empatar centro derecha, centro y centro izquierda. Y tener una representación

suficiente la derecha y la izquierda. Pero que centro derecha, centro y centro izquierda fuesen los factores

fundamentales. Eso es lo que daría estabilidad a la democracia. A ver si llegamos.

El 16 ya está cerca. Esperemos.

Maricarmen NIETO

PUEBLO 13 de junio

 

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