Autor: Saiz, José Ramón. 
 Martínez de la Pedraja, presidente del P. S. D. E.. 
 El gobierno tiene voluntad democrática  :   
 "El referéndum puede ser bueno y positivo". 
 Pueblo.    06/01/1976.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 33. 

MARTINEZ DE LA PEDRAJA, presidente del P. S. D. E.

EL GOBIERNO TIENE VOLUNTAD DEMOCRATICA

"El referéndum puede ser bueno y positivo"

• A la izquierda la esperan otros veinte anos en la oposición

• No creo en la huelga revolucionaria, porque los extremistas son pocos

• No es necesario un Gobierno de concentración para la honestidad del proceso electoral

• El P. S. D. E. no se alía con los comunistas ni antes, ni en, ni después de las elecciones

Buen amigo de Pallach, de los socialistas «históricos», de Cantarero del Castillo, antiguo miembro de U.

S. D. E. en vida de Dionisio Ridruejo, José Manuel Martínez de la Pedraja es un hombre de mediana

edad, que alterna su profesión de abogado y de cónsul honorario de Francia con sus actividades políticas,

ya que es presidente del Partido Socialista Democrático Español. Hombre que cree en el socialismo no

marxista, que desconfía del eurocomunismo, nos dice «que el socialismo de hoy no puede ser el

socialismo de la España de la alpargata. Solo cabe un socialismo posindustrial en una sociedad en

desarrollo».

—¿Quién se impondrá a quien? ¿El comunismo al socialismo o viceversa?

—La experiencia nos demuestra que en Occidente el socialismo democrático es más poderoso que el P.

C. El único país de Europa occidental donde el comunismo es mas fuerte que el socialismo es Italia. Pero

los datos están falseados: si sumamos los votos de las dos alas del P. S. y del P. S. democrático con las

alas socialdemócratas de la D. C., llegaremos a la conclusión de que también allí es superior al

comunismo.

Martínez de la Pedraja me habla de Pablo Iglesias con gran admiración; de Besteiro, con emoción; de

Maura, «no es tiempo de Mauras». Y hablamos de dos términos muy manejados en los primeros meses de

la Monarquia.

—La ruptura parece utópica e inviable. No olvidemos que la utopía ha sido el gran defecto de la izquierda

española. Los socialistas democráticos esperamos que la salida de la transición se produzca por la única

vía de la legitimidad que son las urnas. Pero, eso si: urnas libres.

—¿Y la huelga revolucionaria?

—Desde luego, no estamos de acuerdo con ella. Cuando nos hablan de huelgas revolucionarias, salvajes,

hablamos de urnas. Además, seria la gran oportunidad de cualquier aspirante a Pinochet. En una situación

de violencia gana el mas fuerte, y la máxima fuerza es la de las armas. Por eso no creo en una huelga

revolucionaria, ya que los extremistas en España son pocos.

—¿Que les separa de los socia listas renovados?

— Nuestra diferencia es ideológica. Mientras ellos mantengan el dogmatismo marxista, existe una barrera

de separación con nosotros; sin embargo, el socialismo a secas en Europa ha dejado de ser marxista. El

hecho de que en España no haya dejado de serlo es una excepción que nosotros lamentamos.

—Hablamos de la democracia y del Gobierno de Suárez.

—El actual Gabinete tiene voluntad, firme voluntad, de traer la democracia a España. El reciente proyecto

de ley, el no atender las enmiendas antidemocráticas del Consejo Nacional y, sobre todo, ciertos ceses y

nombramientos, indican la decisión de vencer obstáculos y resistencias nada despreciables. Naturalmente,

la democracia no se vera instaurada hasta la elección de unas Cortes que, según el proyecto, tendrán

poderes constituyentes. Pero al actual Gobierno no se le puede escatimar el mérito de abrir la puerta y

desatar nudos que se decían bien atados.

—¿Es necesario un Gobierno de concentración cara a las elecciones?

—Parece muy difícil la formación de tal Gobierno. Quizá imposible. Y, en si, no es necesario para la

honestidad del proceso electoral. No siempre, ni mucho menos, los Gobiernos ganan las elecciones. En

España, el catorce de abril de mil novecientos treinta y uno; en mil novecientos treinta y tres, Martínez

Barrios, y en mil novecientos treinta y seis, Portela, las perdieron Lo que si es imprescindible es un

dialogo entre oposición y Gobierno de cara a las garantías de corrección y libertad del sufragio y la

campana.

—Hablando de elecciones, ¿que clases sociales votarían al P.S.D.E?

—Nuestro partido es absolutamente interclasista. Hay obreros, campesinos, empleados, clases medias y

profesionales. Creo que nuestra clientela electoral se nutrirá, especialmente, de una serie de gentes

olvidadas, que quieren el cambio, pero no la violencia, que no meten ruido, pero si votan.

• EVITAR EL ENFRENTAMIENTO DE LAS DOS ESPAÑAS

—Comunismo, ¿si o no?

—Por supuesto, nuestro partido no se alía con el comunismo, ni antes, ni en, ni después de las elecciones.

Solo podemos hacerlo con quienes comparten con nosotros los conceptos fundamentales de libertad y de

democracia, Otra cosa es su legalización. Creemos más oportuno no negar la realidad. Es preferible que

tengan sus libros de socios, su contabilidad legal y no, en cambio, el aire de misterio que da la

clandestinidad. Pero eso es problema del Gobierno y no nuestro.

—Volvemos a hablar de Ridruejo. ¿Herederos?

—Si y no. Siento una gran admiración por el, pero herederos no lo somos de nadie, porque no dejo

ninguna herencia. Su vida fue un gran testimonio de limpieza, de amor a España y a la democracia.

—El tema del referéndum nos ocupa unos minutos.

—El referéndum puede ser algo bueno y positivo, aunque también podría resultar un fiasco. Nosotros

creemos que tiene que hacerse de forma clara y limpia, con una pregunta sencilla y comprensible para

todos los españoles. El referéndum tiene que servir como base para cerrar el pasado y abrir el futuro. Si se

hace así, indudablemente será algo muy positivo.

Me habla de la coincidencia de planteamientos con el P. S. O. E. histórico. Le pregunto si ve posible la

unificación socialista.

—No es tan fácil, porque hay dos puntos insalvables: la inspiración y las relaciones con el Partido

Comunista.

—¿Cuál es una de sus aspiraciones mas firmes?

—Mi gran aspiración, que es la misma de nuestro partido, es la de evitar todo lo que pueda suponer un

nuevo enfrentamiento entre las dos Españas.

—Volvamos a hablar del socialismo y sus distintas tendencias. Si la socialdemocracia es un partido fuerte

en el centro (Willy Brandt, en Alemania) y norte (Olof Palme, en Suecia), no ocurre lo mismo en los

países del sur, como Francia, Italia...

—Esto no puede afirmarse radicalmente. El Partido Popular Democrático obtuvo en Portugal el segundo

puesto, con el 26 por 100 de los votos. En España no tiene tradición, pero creemos que la situación

socioeconómica actual, con una clase media cada vez mas numerosa y un sector de servicios superando

ya el sector industrial, tiene grandes posibilidades de implantarse.

—¿Estará la izquierda mucho tiempo en la oposición democrática en nuestro país?

—Hemos estudiado la situación presente y futura de España. En palabras de nuestro secretario general,

señor García López, es posible que la izquierda continúe otros quince o veinte años en la oposición.

Nosotros estamos abiertos activamente; vamos, no es que...; lo que no queremos es capitular ante cosas

que consideramos esenciales, como es que exista un socialismo que no levante el puño en este país.

Me dice Martínez de la Pedraja que, actualmente, varios grupos trabajan en la formación de una amplia

alianza electoral.

Pero la entrevista finaliza con un análisis de la situación económica.

—La situación económica es grave. Debida en parte en que, al iniciarse la crisis de la economía mundial,

el Gobierno de entonces, en vez de hablar claro al país e informar de la situación, mantuvo el optimismo y

el aquí no pasa nada... Así, los españoles se han encontrado metidos de lleno en la crisis sin preparación

psicológica y el Gobierno sin capacidad para afrontarla. Una inflación a la sudamericana, con todos sus

desastrosos efectos, en particular para los más débiles (pensionistas, campesinos, empleados, obreros de

pequeña empresa), nos amenaza. Y sin duda hay que frenarla con urgencia. Creo que hay que exponer

valientemente nuestra situación real, perseguir la corrupción económica y el delito de la fuga de capitales.

Dar una autentica participación a los trabajadores en la gestión de la empresa, clarificando ésta y

responsabilizándose todos del proceso productivo. Dar a los campesinos el control de los circuitos de

transformación y comercialización de sus productos, aumentando la renta del campo y abaratando el

producto al consumidor. El P. S. D. E. lanzó, por medio de su militante el señor Alonso Munárriz, la

campaña del abaratamiento del pan, que resulto un éxito y demostró un excesivo margen en la

industrialización del trigo. Por ultimo, hay que dar libertad sindical para que haya capacidad de

negociación con interlocutores validos. Hay que estimular mediante la fiscalidad y el crédito preferencial

la reestructuración de muchas empresas y estimular la inversión y frenar el gasto suntuario.

Y se despide el señor Martínez de la Pedraja anunciando que en noviembre se celebrara el primer

congreso del partido.

Jose Ramon SAIZ

 

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