Autor: Cernuda, Pilar. 
   Antonio García López  :   
 "La izquierda histórico es el sector mayoritario del país". 
 El Correo de Andalucía.    06/03/1977.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 30. 

el Correo de Andalucía

DOMINGO, 6-III-1977

TIEMPO LIBRE

Pág. 33

ANTONIO GARCIA LÓPEZ

«LA IZQUIERDA HISTORICA ES EL SECTOR MAYORITARIO DEL PAÍS.»

«Las elecciones quedarían muy cojas si no se presentara el Gobierno.»

«Los comicios se van a basar en personalidades de provincia; los partidos van a influir poco en el

resultado.»

«El exhibir partidos extranjeros para chantajear y manipular a la opinión pública me parece antinacional.»

MADRID, (Colpisa).—.«El país está en una izquierda, pero en una izquierda no revolucionaria, en una

izquierda moderada, como dicen ahora los periodistas», así se expresa Antonio García López, líder de

Partido Socialista Democrático Español, años de exilio a sus espaldas, aliado con Cantarero y Miguel

Murillo en lo que se llama Alianza Socialista Democrática y hombre que puede dar más de una sorpresa.

En principio, ya sabemos que formará parte de esa nueva organización o federación que acaba de nacer, la

federación social independiente, y que puede fácilmente ganar las próximas elecciones, catapultada por el

Gobierno. «En el grupo parlamentario independiente —continúa García López—, formado por 60 ó 70

amigos personales del presidente Suárez, parece que se votó la semana pasada que el grupo era de centro

izquierda; se votó también que era de vocación socialdemócrata y que se iban a constituir en grupo con

perfil independiente, con denominación propia. Y en cuarto lugar se votó que una vez constituido se

iniciarían conversaciones con agrupaciones de centro izquierda y socialdemócratas. Se puede anticipar,

pues, que empezaremos una negociación en las próximas semanas entre la Alianza Socialista

Democrática y el GPI. Nuestros representantes están en contacto con ellos y probablemente juntos

dirigiremos la negociación.»

—¿Pero qué pasa con la Ley Electoral?—pregunto. Y el líder socialdemócrata dice que está sorprendido

de que el Gobierno, a doce semanas de las elecciones «no haya dado un borrador a nadie. El señor Martin

Villa nos informó al otro día que el proyecto del Gobierno solo lo tenían ciertos miembros del Gabinete».

—¿Se presentará Suárez a las elecciones?

—Hace unos días le dije a dos ministros que el apoyo masivo popular que Suárez tiene actualmente hace

necesario que se presente, bien directamente o a través de sus amigos.

—¿Tendría que dejar previa mente el Gobierno?

—No, depende de la Ley Electoral"; en las leyes electorales españolas siempre se pudieron presentar los

presidentes de Gobierno, no hubo incompatibilidades. Creo que las elecciones quedarían muy cojas si el

Gobierno no se presentara a ellas.

—¿Y el Gobierno? ¿Habrá crisis antes de junio?

—Creo que no, puesto que no ha habido crisis en febrero. Pero insisto en lo mismo: todo depende de las

incompatibilidad es que pueda establecer la Ley Electoral respecto a los ministros y altos cargos.

RELACIONES CON SUAREZ

—Desde el primer momento usted ha tenido contactos periodísticos con el presidente Suárez, ¿qué tipo de

relaciones mantienen ustedes?

—Nuestras relaciones son correctas, yo diría que casi amigables, en el sentido de que nosotros, el partido,

hemos apoyado su gestión a lo largo de estos siete meses. Además, desde hace unos tres años, cuando

iniciamos nuestras conversaciones con Herrero Tejedor, los socialdemócratas nos dimos cuenta de que

existía un gran sector que había estado en el régimen, que era el populismo falangista o franquista, y que

ese sector tenía que incorporarse a la izquierda histórica para continuar el proceso de modernización y

socialización del país.

No quiero dejar de preguntarle sobre la "operación PSOE histórico" que ha revolucionado el mundo

político la semana pasada. ¿Hasta qué punto ha sido vital la figura de García López para esta legalización

inesperada de ultima hora?

—Hombre, hemos influido todo lo posible para que se legalizara a los históricos, y hemos influido a

través de nuestras relaciones con las gentes del Estado, de altos militares —que creo han influido de

forma notable—y a través del presidente de las Cortes, que nos ha recibido siempre que lo hemos pedido.

LAS TENSIONES INTERNAS DEL P.S.D.E.

Antonio García López pluraliza las respuestas, evitando así los personalisimos, y procurando llevar la

entrevista con el «nosotros» hacia el terreno de su partido. Pero el PSDE, según la prensa, ha tenido

grandes dificultades en las últimas semanas. Es un tema que intenta evitar García López, pero que no se

puede pasar por alto.

«Han sido las tensiones del crecimiento —justifica—; las federaciones se están ampliando y ha habido los

naturales roces personales, desorbitados por cierta prensa no favorable. De doce o quince mil militantes o

simpatizantes activos han dimitido en los últimos meses tres personas, dos de ellas miembros de la

ejecutiva. Todos hemos sentido la pérdida de Prados Arrarte, que ha querido personalizar situaciones

anecdóticas, como eran incompatibilidades personales, y eso es lo único que ha ocurrido. La excusa de los

gastos del partido es sólo excusa. Las cosas son caras y el poco dinero que tiene el partido se gasta de

acuerdo con las decisiones de una comisión de cinco miembros, de los cuales pertenecen a la ejecutiva

cuatro.»

—¿Es usted optimista respecto a las elecciones?

—El mecano final, la distribución final, aún no se ha hecho. La izquierda, como todos saben, tenemos un

un hándicap de partida, de falta de organización y de falta de cristalización; sobre todo la izquierda no

marxista ni leninista, porque no tenemos apoyos internacionales ni de, partido ni de dinero. Pero lo que se

está demostrando por las encuestas y continuos mítines que estamos dando por provincias es que la

izquierda histórica indudablemente es el sector mayoritario del país.

—Me da la impresión de que hay muchos partidos que tienen gran preponderancia en zonas muy

determinadas, pero no en el resto de la geografía española,..

—Efectivamente. Y ya lo he dicho en otras ocasiones: quitando el Partido Nacionalista Vasco, que está

identificado con la población vasca, y quitando el Partido Comunista, identificado por todos los

comunistas de España, la identificación de las restantes siglas es muy reducida. Y diría que incluso la

identificación, de líderes. Por ejemplo, el líder notablemente más conocido, Fraga, no creo que lo

identifiquen más de millón y medio o dos millones de españoles. Por eso las elecciones se van a basar en

sus personalidades de provincia, apoyadas por las corrientes de opinión; los partidos van a influir poco en

el resultado de las elecciones. Y éste es un fenómeno que se produjo ya al final de la Segunda Guerra

Mundial en otros países europeos: así se organizaron los partidos en Alemania e Italia.

LA SOCIALDEMOCRACIA

—¿Va a saber la gente diferenciar unas opciones de otras en el momento de las elecciones? ¿Va a saber

diferenciar su socialdemocracia de la de Fernández Ordóñez?

—Una socialdemocracia es la de la prensa de Madrid y otra es la de provincias. Mi impresión personal es

que las socialdemocracias que han surgido de los antiguos miembros del régimen no tienen candidatos.

Estos señores, al llegar a provincias, tienen unas reuniones con una serie de funcionarios, pero de mítines

y eco popular, nada. Que yo sepa, el señor Fernández Ordóñez no ha dado un solo mitin en un cine o

teatro, mientras que yo he dado ya dos docenas.

—¿Qué grandes partidos se pueden llevar una sorpresa por los resultados que se vayan a alcanzar en

provincias?

— Creo que la democracia cristiana es un tema que se cierra progresivamente, es una tienda que ofrece

un producto que la población no necesita, que se diluye en la socialdemocracia o en un partido

conservador democrático como es el centro democrático. Y creo también que los socialismos marxistas

revolucionarios se unificarán antes o después de las elecciones, quiera o no quiera el PSOE (renovado). Y

los parlamentarios socialdemócratas que salgan elegidos presionarán para que se unifiquen todos estos

movimientos en un gran congreso.

Por eso el PSDE no ha hecho un congreso, nos parecía artificial y hemos preferido hacer reuniones

preparatorias del futuro primer congreso.

—Y en ese congreso, ¿a qué personalidades y representaciones extranjeras invitarían ustedes?

—A ninguna. Esta inflación de representaciones, homologaciones y de complejos de inferioridad es la

última victoria de Franco. El país tiene primero, que resolver sus propios problemas y luego ya iremos al

exterior a presentar el resultado de nuestros acuerdos y la voluntad de país. El exhibir partidos extranjeros

para chantajear y manipular a la opinión pública me parece antinacional.

De nuevo la política nacional. Pongo ante la mesa el tema del, PSOE renovado y su reciente ruptura con

el Gobierno. Antonio García López no se recata a la hora de calificar la actitud pesoista:

—El PSOE está hablando como si él representara potencias extranjeras. No habla ya como un partido

nacional. Amenaza al Gobierno, pero al resto de la población también; cosa que no me sorprende, porque

este mismo grupo, con ayuda internacional, era el que organizaba el boicot económico e iba a las

organizaciones europeas a pedir discriminación contra España. Considero que su conducta desacredita a

la izquierda.

—Finalmente, tras las continuas noticias de la semana pasada, ¿cree que se ha aclarado el panorama

político español?

El observador objetivo sentía que en el Centro Democrático del señor Cabanillas y del señor Arailza y el

marxismo revolucionario del señor González quedaban grandes sectores probablemente más de un tercio

de la población, sin partidos o personas suficientemente conocidas. En mi opinión, en las últimas

semanas, se concreta ese centro-izquierda que recogerá a las gentes de la izquierda no revolucionaria; lo

que yo siempre llamo «la izquierda histórica». Es difícil decirlo a catorce meses del fin de la dictadura,

pero también había una izquierda en el régimen y eso es lo que está ocurriendo deforma natural, por

ponerlo en términos pedantes, la izquierda sociológica del régimen inicia la negociación con la izquierda

histórica antirrégimen. Un funcionario de Sindicatos de Almansa o Andújar tiene poco que ver con uno de

los notarios o banqueros del Centro Democrático. Los ingenieros sociopolíticos de Madrid se

equivocaban cuando intentaban ponerles juntos en un gran centro. Sin darse cuenta estaban inventando lo

inventado ya: el Movimiento Nacional. Y las gentes quieren unirse políticamente en función de sus

intereses de futuro, no de sus referencias o de sus ideas del pasado. Por eso, como dije la semana pasada,

la socialdemocracia, en la cual entrarán gentes que estuvieron en el régimen, será la mayor minoría del

futuro Parlamento.

—¿En esa socialdemocracia entrará Suárez?

—Eso lo tiene que decidir él, pero mi impresión es que sus orígenes sociales y sus conductas en los

últimos años hacen, no solamente del presidente, sino de sus amigos políticos, sinceros socialdemócratas,

que serán una parte más importante en la construcción de ese gran partido, eje de la política española en

el próximo cuarto de siglo.

PILAR CERNUDA

 

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