Autor: Van dern Eynde, J.. 
 Antonio García López (Partido Socialista Democrático). 
 Hay desgobierno     
 
   23/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Antonio García López (Partido Socialista Democrático)

Hay desgobierno

Llevamos dos años de abandono económico.

Las elecciones se hicieron en condiciones de ventaja para quienes tenían apoyo gubernamental o

internacional.

«Hay que dejar de distraer al país con la ilusión del Mercado Común».

«Los que hicieron la dictadura están haciendo la democracia».

El Partido Socialista Democrático Español acudió a las elecciones del 15 de junio en coalición con el

PSOE, sector Histórico, y no consiguieron sacar elegido a ninguno de sus hombres. Antonio García

López, su presidente, rompe hoy el silencio que había guardado durante los últimos seis meses, después

de haber protagonizado una de las más intensas campañas electorales.

— Señor García López, ustedes sufrieron lo que se ha llama un descalabro electoral.

— No acepto una valoración tan absoluta. Creo que las elecciones se efectuaron en unas condiciones de

ventaja para los grupos que tenían apoyo internacional o gubernamental. Por puros detalles

administrativos, se nos invalidó una provincia y se nos quitó la TV, siendo uno de los ocho grupos que se

presentaban a escala nacional. Por otra parte, la socialdemocracia sufrió, en los meses anteriores,

presiones por parte del conglomerado centro, lo que hizo que no fuera unida a las elecciones.

—¿No fue porque apostaron al caballo perdedor?

— Nosotros pensamos, ya desde julio del 76, en conversaciones con el presidente Suárez, que la mesa

necesitaba cuatro patas. Una derecha, un centro derecha, un centro izquierda y una izquierda

revolucionaria y tradicional. La formación del centro pretendió ocupar esta posición de centro izquierda y

ya vemos, hoy en día, la confusión que existe entre un electorado conservador al que se le están dando

unas directrices socialdemócratas. Esa fue la razón para que fuéramos a las elecciones con los grupos que

entonces considerábamos de centro izquierda.

— Parece, por eso mismo, que no queda espacio político para la socialdemocracia.

—La realidad es que estamos en una sociedad europea, en la que hay unas fuerzas conservadoras y otras

reformistas progresivas. En todos los países europeos es la socialdemocracia la que lleva la bandera y las

iniciativas de la reforma progresiva. En España se está intentando hacer un socialismo de país

subdesarrollado y necesitamos una socialdemocracia. La UCD es, en realidad, una cooperativa de carreras

políticas, liberales, democristianas, que ha tenido y tiene medios para hacer que la identifiquen, en

algunos casos, como socialdemócrata.

—¿Qué queda del PSDE?

—Existen una serie de grupos en provincias que creen que el socialismo democrático tiene aún una

misión que realizar. Estamos en un proceso de reorganización y de unión de los socialdemócratas, con

vistas a mantener una presencia en el país, ya que las municipales parece que se retrasan, y formar un

partido, una alianza de centro izquierda, que ofrezca una alternativa de gobierno.

—¿Cuál es su opinión sobre la crisis económica?

—Mi impresión es que llevamos dos años de abandono económico. Se ha llegado a nivel de inflación y

paro que se hubiera podido evitar. Estoy en desacuerdo con toda la política restrictiva con la que se

pretende terminar la inflación. Yo creo que tenemos una situación prerrevolucionaria en Andalucía, que

puede ser explosiva, a causa de una política deflacionaria. No se puede tener un millón de parados en un

momento de crisis política. El «Día de Andalucía» fue un aviso de lo que puede pasar. No es que haya un

mal Gobierno en este país, es que hay desgobierno.

— ¿Qué solución económica daría resultado?

—Una gran emisión de deuda pública, del orden de los cincuenta mil millones de pesetas, un aumento de

la deuda exterior entre tres mil o cuatro mil millones de dólares en dos años, el relanzamiento de las obras

públicas y el sector público, de la inversión en industrias militares, la terminación de la red nacional de

autopistas sin discriminaciones de localización, todo esto en lugar de la política restrictiva que se está

siguiendo. Pero hoy que dejar de distraer al país con la ilusión del M. C. porque la realidad es que en diez

años no vamos a entrar en el Mercado Común, y quizá en diez años ya no existe. El Mercado Común de

España es el mundo; debemos lograr exportar diez mil o quince mil millones de dólares más por año —en

los próximos cuatro años— en productos industriales, porque es aquí donde está nuestro futuro. Nuestra

vocación debería enfocarse hacia África y Latinoamérica y no a ser ciudadanos de segundo orden de la

CEE.

—Ha apuntado que el deterioro del Orden Público es una consecuencia del deterioro económico.

—Del deterioro económico y de la absoluta falta de autoridad por parte del Estado. Es obvio que los que

hicieron la dictadura están haciendo la democracia, y esto no tiene credibilidad ante el país ni ante ellos

mismos.

J. VAN DEN EYNDE

 

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