Autor: Duvá Milán, Jesús. 
   "Utópicos y peligrosos"  :   
 "Los postulados del P.S.O.E. de la lucha de clases y de la dictadura del proletariado". 
    Páginas: 1. Párrafos: 29. 

“Utópicos y peligrosos”

“Los del P.S.O.E. de la lucha de clases y de la dictadura del proletariado”

DON Antonio García López es un hombre que frecuentemente salta a la palestra de la actualidad

nacional. Es presidente de Crédito Federal, S, A., antiguo economista de la O. C. D. E., de París, y asesor

económico de la industria española. Pero además de eso, él es también secretario general del todavía

ilegal Partido Socialista Democrático Español (P. S. D. E.).

Con este búrgales inquieto y pragmático hemos mantenido la entrevista que a continuación transcribimos.

—En primer lugar deseamos preguntarle acerca de cuales son los presupuestos ideológicos en que se

desenvuelve el P. S. D. E.

—Diciéndolo de la manera mas simple, organizar el ala no marxista del socialismo español. Esto mismo

ya lo intentamos con el P. S. O. E. histórico hacia el año 1953, al transferir parte del partido al interior.

Más tarde creamos el Comité de Coordinación Socialista con el objeto de que fuera una semilla en pro de

la reorganización de un gran partido sobre bases múltiples marxistas y no marxistas. Este esfuerzo se

debilitó en el 1967. Y posteriormente, en el 1972, nos volvimos a poner en marcha para reorganizar el

partido con varias alas: una liberal, otra socialista, e incluso, un grupo de cristianos, aunque con bases

laicas. Llegamos a un acuerdo con Dionisio Ridruejo, quien se suponía presidía el ala liberal del partido.

De todo esto surgió la Unión Socialista Democrática. Más tarde, con motivo de la muerte de Ridruejo, no

fue posible continuar este acuerdo con los ridruejistas, y nos separamos. Esto, naturalmente, nos hizo un

poco de daño a todos.

—Señor García López, ¿hay unión entre los diversos socialistas españoles?

—Nosotros hemos intentado un entendimiento de compañerismo con el P. S. O. E de Surennes, pero no

ha tenido buen final, porque ellos creen tener la exclusiva del socialismo del futuro como continuación

del socialismo histórico, mientras que nosotros pensamos que el socialismo del futuro va a ser el resultado

de integrar todos los partidos políticos y todas las organizaciones, que hoy se consideran socialistas. Por

otro lado, hay que tener en cuenta que todos los movimientos socialista, si exceptuamos al P. S. O. E., de

Surennes, son abrumadoramente mayoritarios. Y en el caso del Partido Socialista Obrero —en mí

modesta opinión— su talante revolucionario marxista le margina de los deseos de gran parte de los

socialistas españoles.

—¿Cuál es entonces lo que hace diferente su postura de la de Felipe González?

—Pues que éste postula la lucha de clases y la dictadura del proletariado, mientras que nuestro P. S. D. E.

opina que eso, es utópico y peligroso. Los que pretenden la ruptura revolucionaria nos están llevando a

una confrontación que puede resultar en un directorio militar (en el supuesto de que haya suerte) o de un

Pinochet (si hay mala suerte).

UNA POLÍTICA DE VOTOS

El señor García López bebe un poco de agua con hielo de un vaso que hay sobre la mesa, llama por el

interfono a una señorita, se relaja y continúa hablándonos.

—Nosotros no pensamos en una política de militancia, sino de votos. Queremos identificarnos con

amplios sectores de la población. Queremos también englobar la tradición republicano socialista, abarcar

al hoy proletarizado campesinado de tradición política católica, al obrero moderno... Deseamos un

socialismo firme que lleve a cabo una reforma sincera, pero esto sin dejar el control del partido a los

ideólogos o a los sectarios.

Por otro lado abogamos porque sea éste un partido poco centralizado; es decir, abogamos por una

federación, de aquí que no nos hayamos organizado en Galicia ni en Cataluña, donde ya están formados

los respectivos partidos. Para alcanzar estas metas, lo ideal es conceder las autonomías para pasar después

a las mancomunidades de las demás regiones. De este modo, quizá dentro de una generación haya una

reforma constitucional sobre bases federales.

—¿Estarían ustedes dispuestos a una alianza con los comunistas?

—Nosotros creemos que el partido comunista debe ser legal, puesto que es una minoría lo

suficientemente importante como para que no se le pueda ni se le deba ignorar. Ahora bien, no juzgamos

conveniente una alianza, porque esto contribuiría a aumentar la confusión existente.

—¿Recibe el P. S. D. E. ayuda financiera por parte del exterior?

—No entra dentro de nuestros objetivos el que se internacionalice la política española. No queremos que

los americanos traigan dinero a través de sus Sindicatos europeos, ni que los países del Este apoyen

monetariamente al partido comunista. Consideramos que, dada la experiencia chilena y griega, esto no es

recomendable.

—Sabemos que el P. S. D. E., del cual es usted secretario, vive todavía en la ilegalidad, aunque, eso sí,

dentro de una cierta permisividad gubernamental. Dígame, ¿si cambiara esta circunstancia, estarían

dispuestos a formar parte del Gabinete?

—Hoy eso no es más que una ilusión. Antes de que tal ocurra, los partidos deben organizarse, y cuando

sean representativos, acudir a las elecciones para ocupar, democráticamente, sus puestos. Más tarde, una

vez que tengan base local y representativa, y se logre la victoria en los comicios legislativos, entonces se

podrá aspirar a ocupar cargos en el Gobierno.

REPRESENTAMOS A LOS SECTORES MARGINADOS

—¿A qué grupos y categorías sociales pretenden encarnar?

—Fundamentalmente, a los sectores marginados: pequeños campesinos, mujeres trabajadoras,

pensionistas, gentes del mar, obreros modernos... El obrero moderno, que no tiene nada qué ver con aquel

otro de la revolución de octubre del 34. Porque cuando hablamos de la convergencia de clases en el gran

pacto social a través de la cogestión en las cooperativas, o de la autogestión en otros casos, no hay que

pensar que éstos son iguales a aquellos del año 34. Y no porque sean mejores o peores, sino porque

estamos en otra época histórica.

—Según usted, y los que piensan como usted, ¿cómo seria el Sindicato ideal?

—Libre y voluntario. Y en el que habría, si ello fuera posible, una infraestructura común para todos los

ser vicios de educación, promoción. Además, creemos que los empresarios deben pagar la cuota sindical

a los obreros, y que éstos luego la entreguen a los Sindicatos de su libre elección.

—Aunque sea una pregunta tópica, ¿cómo ve el actual momento político?

—Creo que existe gran confusión, lo cual es "natural después de cuarenta años de falta de gimnasia

política. Lo importante es que no se radicalicen las posturas, de modo que sea posible el advenimiento de

una democracia, y que no venga una revolución caótica que nos conduzca a un estado represivo. En otro

orden de cosas, y desde la legislación presente, es casi imposible reformar la actual Constitución, por lo

que el Gobierno, tarde o temprano, tendrá que convocar un referéndum.

SUFRAGIO UNIVERSAL

—¿El Partido Socialista Democrático Español puede ser catalogado como de izquierda?

—Sin duda. Somos un partido con auténtica vocación de izquierdas. Y yo le puedo asegurar que después

de ciento cincuenta años de monopolio por parte de la derecha, el país está en la izquierda.

—¿Sufragio universa1 o restringido?

—Decididamente, sufragio universal. Si no, sería una broma.

—¿Se identifican con alguna de las asociaciones actuales?

—No, con ninguna. Eso no ha sido más que un último esfuerzo de la España franquista... Con ello no se

ha conseguido más que dividir al Movimiento, y ahora tendrán que volver a reunirle para competir

electoralmente con la izquierda.

—Finalmente, señor García López, ¿cuándo llevarán a cabo ese pretendido Congreso Naciona1 del P. S.

D. E.?

—Nuestro deseo es que sea en junio, es decir, cuando estemos adecuadamente representados todas las

provincias y partidos de las nacionalidades.

Jesús DUVA MILÁN Fotos JUAN MANUEL

 

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