"La DC no puede ser patrimonio exclusivo ni excluyente"  :   
 (Conferencia de don Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona, dirigente del Partido Popular, en el Club Siglo XXI, sobre "la ideología demócrata-cristiana, hoy"). 
 Ya.    07/12/1976.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ya. Pág.18

7-XII-76

INFORMACIÓN NACIONAL

"LA DC NO PUEDE SER PATRIMONIO EXCLUSIVO NI EXCLUYENTE"

"La Democracia Cristiana es la ideología mayoritariamente apoyada por los españoles que ya han decidido una opción política" *

"En España, la síntesis "popular", plenamente desconfesionalizada, debería permitir en las próximas elecciones una convergencia lo

más estrecha posible de los partidos democristianos entre sí y con buena parte de los liberales y socialdemócratas"

(CONFERENCIA DE DON JUAN ANTONIO ORTEGA DIAZAMBRONA, DIRIGENTE DEL PARTIDO POPULAR, EN EL

CLUB SIGLO XXI, SOBRE "LA IDEOLOGÍA DEMÓCRATACRISTIANA, HOY")

"Hace ahora casi dos años, exactamente el 16 de diciembre de 1974, diserté en esta misma tribuna sobre la posibilidad de una

evolución democrática en España. Dije que el único apoyo de la continuidad política del Régimen era la permanencia del arbitraje

supremo de Franco; que fuera de ese elemento de continuidad todos los indicadores sociales entonces disponibles apuntaban hacia el

cambio político; que la verdadera opción no era la de continuidad o cambio, sino la de cambio evolutivo o cambio brusco, Propugné

entonces una estrategia de centro sociológico una nítida separación entre ultras y aperturistas del sistema y un acuerdo entre los

principales sectores democristianos, socialdemócratas y socialistas. Terminé proponiendo como paso inicial una revisión

constitucional por referéndum dirigida a la plena electividad directa de una cámara legislativa. Estas afirmaciones debieron sonar en

aquel entonces como algo insólito y novedoso. Hoy, sin embargo, son moneda corriente y están en boca de todos", ha manifestado

don Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona, miembro de la Ejecutiva del Partido Popular, en el inicio de la conferencia que, sobre "La

ideología demócrata-cristiana, hoy", pronunció ayer tarde en el Club Siglo XXI.

Al acto asistieron, entre otras personas, el ministro de Información y Turismo, don Andrés Reguera Guajardo, y los ex ministros

señores Cabanillas Gallas, Carro Martínez, Fernández Sordo. Fontana Codina, López de Letona y Monreal Luque, así como

dirigentes de algunos grupos políticos.

Añadió el señor Ortega Díaz-Ambrona que sigue siendo partidario de la democracia pluralista al estilo occidental, con sufragio

universal y partidos políticos; sigue prefiriendo el cambio evolutivo al cambio brusco y sigue considerando fundamental una

estrategia política de centro en la que tenga un papel primordial la ideología demócrata-cristiana. "Todas éstas son, sin embargo -

dijo -

creencias personales que habrán de ser contrastadas con la opinión de todos los españoles. Nadie sabe cómo piensa políticamente el

pueblo español. Sus preferencias ideológicas son, hoy por hoy, una incógnita. Aunque los resultados (inseguros) de estudios y

encuestas sobre las actitudes políticas de los españoles permiten apuntar que la ideología demócrata-cristiana atrae a una gran

mayoría de españoles. En general puede decirse que la democracia cristiana es, en principio, la ideología mayoritariamente apoyada

por los españoles que se han decidido ya por una opción política o es, al menos, una de las que cuenta con mayor apoyo."

Después de este planteamiento, el señor Ortega Díaz-Ambrona expuso una serie de ideas, que resumimos:

Demanda social

1. Según todos los estudios disponibles, la ideología demócrata-cristiana cuenta hoy con una demanda social clara e importante ante

una coyuntura electoral. Esa demanda procede básicamente de los estratos medios de la población que sustentan opiniones políticas

moderadas. Cuantitativamente, esa demanda puede representar la mayoría relativa más importante en las próximas Cortes o una de

las dos más importantes.

2. Sin embrago no existe hoy una oferta electoral que satisfaga completamente tal demanda, porque la democracia cristiana está

dividida y atraviesa una crisis de identidad derivada de su inadaptación a los valores e intereses del amplio sector social que

manifiestan sus preferencias por esta ideología. La crisis de identidad no puede resolverse por sola referencia a la homologación

internacional o por la mera adopción del nombre de demócrata cristiano. El problema de la identidad democristiana debe ser resuelto

reexaminando los principios democristianos en función de la base social que apoyaría a un partido de esta significación.

Síntesis democristianas

3. Históricamente no puede encontrase una doctrina única y cerrada igual en todo tiempo y lugar que sea "la democracia

cristiana´´. Existen, por el contrario, varias síntesis democristianas que se han sucedido en la historia y que han adaptado unos

principios muy generales a las necesidades del momento. Todas esas síntesis sucesivas han cumplido una función

idéntica: permitir la asimilación por el pensamiento cristiano tradicional de valores básicos procedentes del mundo

moderno secularizado.

4. La Iglesia, por razones de distinto orden, reaccionó, en un primer momento, frente a la penetración del liberalismo y del

socialismo con una actitud puramente negativa. Ejemplos de esta actitud se encuentran en la encíclica "Mirari vos" (1832), que

condenó las tesis del liberalismo católico, en el "Sillabus" de 1864 que recogió el anatema contra quien defendiese que el Pontífice

podía reconciliarse con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna.

5. Las sucesivas síntesis democristianas trataron, por el contrario, de asimilar al pensamiento católico tradicional gran parte de los

valores del liberalismo u del socialismo. Los primeros intentos de síntesis democristiana, como el de Murri en Italia y Marc

Sangnier en Francia, fracasaron y fueron condenados expresamente por la Iglesia en 1909 y 1910.

6. La primera gran síntesis de la ideología democrática cristiana en torno al Partido del Centro en Alemania y al Partido Popular de

Don Sturzo en Italia. Ambos intentos se agotan al no saber reaccionar de forma adecuada frente al totalitarismo nazi y fascista,

respectivamente.

7. Después de la segunda guerra mundial se produce lo que De Gasperi denominó "nueva síntesis democristiana", que toma forma

en la Democracia Cristiana italiana, en la Unión Cristianodemócrata

to Republicano Popular en Francia. En esta síntesis, la democracia cristiana asume nuevos valores procedentes del liberalismo y del

socialismo asimilándolos en un nuevo cuerpo de doctrina.

8. La síntesis democristiana de la segunda postguerra es ya insuficiente y se apunta a una tercera síntesis, cuya fórmula definitiva no

está fijada porque tiende o relativizar las fronteras ideológicas con otros partidos de centro, especialmente dónde existe como fuerza

real un Partido Comunista importante.

En España: La tendencia "popular"

9. Son factores que influyen en esta tercera síntesis: a) La posición de la Iglesia después del Concilio Vaticano II favorable a la

pluralidad de opciones políticas de los cristianos y a. la no utilización del apellido cristiano por ningún partido en concreto: b) la

tendencia de las actuales democracias cristianas a actuar como maquinarias electorales, como partidos "ómnibus" o "catch-all-

parties"; c) la tendencia actual de las democracias cristianas a captar al electorado propio de los pequeños partidos laicos (liberales y

socialdemócratas.), como ha ocurrido en Italia, o a disolverse en una opción política más amplia de tipo centrista (caso del MRP en

Francia).

10. Estas tendencias favorecen en España una tercera síntesis "popular", plenamente desconfesionalizada, que enlace con el proyecto

de Partido Popular Europeo, cuyos componentes no son todos democristianos, sino también centristas. Esa síntesis ideológica recibe

íntegramente del liberalismo político la doctrina de las libertades públicas y del Estado de derecho, pero se aparta de él en el plano

económico y social, para el que recoge fórmulas socialdemócratas. Del acervo propio de la Ideología específicamente democristiana

mantiene el humanismo personalista, el principio solidarista y el pluralismo. Esta tercera síntesis debería permitir en las próximas

elecciones una convergencia lo más estrecha posible de los partidos democristianos entre sí y con buena parte de los liberales y

socialdemócratas hoy existentes.

El conferenciante concluyó diciendo: "Sería, suicida parcelar la opción del centro bajándose en purismo ideológicos o en

personalismos más o menos disimulados. La ideología demócrata-cristiana hoy no puede ser patrimonio exclusivo y excluyente de

unos cuantos grupos que la exploten políticamente como una patente registrada dificultando al mismo tiempo la unión de todos los

sectores de centro del país. La función de la democracia cristiana siempre ha sido de integración y concordia. Hoy, más que nunca,

es necesario que por vía de la renovación y superación de planteamientos arcaicos, la ideología democristiana permita y estimule la.

integración y concordia del centro para presentar al país una opción democrática clara y fuerte, situada entre el continuismo que no

queremos y el marxismo que, rechazamos.

 

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