Autor: Cruz Gutiérrez Gómez, Juan de la. 
 Figuras en punta ; Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona (Partido Popular). 
 "Sorprende a la izquierda y a la derecha la actuación del Gobierno"     
 
 Ya.    02/01/1977.  Página: 9,11. Páginas: 2. Párrafos: 45. 

Juan Antonio ORTEGA DIAZAMBRONA (PARTIDO POPULAR) "SORPRENDE A LA IZQUIERDA Y A LA DERECHA LA

ACTUACIÓN DEL GOBIERNO"

"SIN OPOSICIÓN LEGALIZADA NO HAY VERDADERO SISTEMA DEMOCRÁTICO"

JUAN Antonio Ortega Díaz-Ambrona (Partido Popular), letrado del Consejo de Estado, es un hombre de esa nueva generación

política que vive el entusiasmo de sus ideales, de su formación política, de su juventud. Estatura media, barba recortada, gafas tras

las que se esconden unos ojos vivarachos, serenos, que se recorren el despacho de arriba abajo mientras habla pausada,

reposadamente. Es hombre de respuesta corta y ajustada, que da pie al diálogo, que le duele la violencia, que tiene esa mirada en el

horizonte de la democracia de España.

- Franco ha representado cuarenta años de vida española que están ahí. Un sistema político que fue crecientemente irracional, que

dejaba los puntos básicos sin solución, pero, al mismo tiempo, un sistema que, por control social ejercido, ha permitido una

modernización evidente de la sociedad española, hasta el punto de que esa sociedad puede recibir ahora un sistema democrático. Yo

apuntaría en el debe la irracionalidad del sistema político, y en el haber, la modernización de la sociedad y el desarrollo económico.

De todas formas, creo que ni a Franco ni al régimen se les podrá juzgar con serenidad ni objetividad hasta que no transcurran unos

años, porque durante el régimen hubo un exceso de alabanzas y ahora se está produciendo la reacción contraria, no dejando de ser

desagradable el que muchos de los incondicionales, ahora hablen mal del sistema.

Referéndum

- ¿Ha representado, acaso, el si del referéndum un triunfo sobre el franquismo ?

- En primer lugar, me da la sensación de que el franquismo nostálgico, el franquismo sin Franco, los que quieren resucitar el

franquismo sin Franco, representan muy poco, prácticamente nada; segundo, la mayor parte del país desea un tránsito pacifico a la

democracia, que le da un voto afirmativo; tercero, el peso de la abstención ha sido mucho menor de lo que se imaginaba y que sí se

deduce lo que es una abstención normal, pues quedan muy pocos votos que se pueden contabilizar como votos de la oposición.

- Hagamos, señor Ortega, un balance comparativo de estos cuarenta años del franquismo y los trece meses de la Monarquía.

- Creo que no son dimensiones comparables ni cuantitativa ni cualitativamente. Estamos en un momento de transición. Hemos

salido de un sistema autoritario y no hemos llegado plenamente a un sistema democrático. Habría que compararlos cuando

lleguemos a ese sistema democrático. Ahora, es suficiente el tiempo transcurrido - a mi juicio - para poder rebatir algunas de las

testo que están surgiendo. Se puede leer por la calle "Con Franco vivíamos mejor...". Se quiere atribuir, sin duda, los problemas

económicos que tiene el país al traslado a la democracia. Esto es inexacto. Realmente, en estos momentos, desde el punto de vista

económico, estamos viviendo las consecuencias de la crisis de energía, que viene desde finales del setenta y tres. Es decir, que los

últimos gobiernos de Franco y los primeros de la Monarquía no han afrontado el problema de la crisis en toda su magnitud. Se veía

venir que no soportaríamos las grandes subidas del petróleo que se experimentaron a finales del setenta y tres. Resultado, ya hoy

absolutamente cierto, después de las grandes subidas posteriores y de la conferencia de Qatar, se deduce que es una situación

económica grave...; pero atribuir esa situación a un sistema democrático, no tiene ningún sentido. Es más, si se hubiesen tomado

durante los últimos gobiernos de Franco las medidas adecuadas con la energía necesaria, quizá estuviéramos en mejor situación. Eso

no me sirve. En segundo lugar, ese argumento que se utiliza contra la democracia de que lleva mayor desorden público -

efectivamente; estamos todos traumatizados, y yo especialmente, por el secuestro del presidente del Consejo de Estado - porque se

hayan aflojado los controles de orden público, es absolutamente falso. Me parece muchísimo más grave el asesinato de un

presidente del Gobierno: Carrero Blanco. Decir que esto ocurre porque nos estamos aproximando a la democracia, me parece

injusto. Por otro lado, creo que el sistema democrático no es una panacea; es, simplemente, un marco que funciona menos mal que

otros, pero que también tiene sus fallos, lo que pasa es que permite a cada grupo defender sus intereses y una mejor organización de

los mismos. Se equivoca grandemente el que piensa que un sistema de este tipo no va a tener sus fallos: se tienen que resolver de

otra manera, con más libertad y, probablemente, con más justicia para te mayor parte.

La transición

- El período de transición, ¿ va despacio o deprisa ?

- Creo que el Gobierno lo está haciendo bastante bien, e incluso me ha sorprendido la forma en que está llevando el cambio. Ha

sorprendido a la derecha e incluso a la izquierda. Yo distinguiría en la transición la fase del Gobierno Arias con la fórmula de la

reforma continuista y la línea que mantuvo Fraga Iribarne. Creo que realmente no era conducente y que, en cierta manera, se perdió,

a mi juicio, el tiempo. Y la vía del Gobierno Suárez reforma mucho más abierta y a ritme adecuado. Creo que a este Gobierno no le

pondría ninguna pega esencial. Al anterior, si.

- Hemos hablado de que el Gobierno Suárez ha sorprendido. ¿Tiene más mérito el que haya sido ahora ? Quiero decir cuando el

pueblo despierta políticamente.

- Cualquier cosa que se haga con libertad de crítica tiene siempre más mérito que el no poder decir, como antes, que un ministro se

equivocaba. Ser ministro o presidente del Gobierno con una prensa libre, o con un amplio grado de libertad, es más complicado que

ser presidente de Gobierno con una prensa que utilizaba la alabanza continuada.

En cuanto a la formación del pueblo español, después de cuarenta años de desentrenamiento de ejercicio de la democracia, es lógico

que se produzcan problemas de adaptación. Creo que el pueblo español tiene suficiente buen sentido para demostrar tranquilidad

ante hechos que podían ser convulsivos. Todo lo que ha sucedido en los últimos meses, desde el asesinato de Carrero Blanco, ha

sido un conjunto de acontecimientos históricos: la muerte de Franco, la ley de Referéndum..., acogidos por el pueblo español de una

forma admirable. Uno de los aspectos positivos de este cambio es que ha producido una maduración y una modernización en la

sociedad española.

Partidos políticos

- Yo no sé adonde conduce la proliferación de partidos políticos. ¿Dónde puede ir el pueblo español en unas elecciones

completamente libres?

- Hay dos problemas: el de la multiplicidad de siglas

y el de cómo se va a pronunciar el pueblo español. La multiplicidad de siglas es, hasta cierto punto, natural después del desierto

político que ha habido. Sin embargo, en las elecciones sería suicida presentar doscientos o trescientos partidos políticos, porque el

pueblo español no tomaría en serio a sus políticos y, además, no podría orientarse. Creo que las opciones reales que se pueden

presentar en las próximas elecciones son bastante limitadas. Por un lado, hay una opción continuista, que representaría la

vuelta al poder de los que gobernaron durante cuarenta años, y esa opción está formada básicamente por Alianza Popular. Después

habrá una opción socialista que girará en torno al PSOE renovado, el de Felipe González. Está, más a la izquierda, el tema del

Partido Comunista, y es evidente que en el país hay una base, una serie de compatriotas que, efectivamente, se sienten comunistas y

que se expresarían, si tuviesen libertad para ello, en esa dirección. Y finalmente, entre el marxismo del PSOE y Alianza Popular hay

una zona que creo que va a comparecer básicamente unida y que son algo que podríamos llamar el gran centro democrático, donde

se sitúan demócratas cristianos, socialdemócratas, liberales y donde está el Partido Popular. El Partido Popular está compuesto de

personas procedentes de estos sectores y pienso que el país apoyaría de una forma muy clara esa opción de centro democrático, lo

que no quiere decir que la Alianza no tenga su electorado o que los socialistas o comunistas no lo tengan también. Creo que si se

presenta al país entre la democracia cristiana, los socialdemócratas y los liberales, un conjunto de listas unidas, la respuesta electoral

va a ser amplia e importante.

- ¿ Accederán, sin embargo, los partidos y los hombres de partido a estas unificaciones ?

- Ahí no estamos dando un ejemplo demasiado edificante y hay dificultades, muchas veces, por razones puramente personales. Ese

problema debe desaparecer, porque es una de las grandes rémoras para la democracia, y, en el fondo, el personalismo es un tipo

muy peculiar de continuidad del franquismo. Todo esto debe desaparecer, en favor del pueblo español, que está dispuesto a apoyar

una opción unida, pero no una atomización de opciones. Y esto me permite enlazar con la segunda parte de la pregunta anterior, y es

que el pueblo español creo que se va a manifestar con libertad, a pesar de ese periodo de desenfrenamiento al que me refería antes;

se va a saber orientar sobre todo si el acceso a los medios de comunicación, y en especial a la televisión, es equitativo. Tengo

confianza en que su dictamen definitivo en las próximas elecciones sea el primer paso para la constitución de la democracia, que se

va a manifestar en favor de los grandes partidos democráticos.

España democrática

- ¿Triunfarán en esas elecciones los partidos sobre los hombres o viceversa?

- Pienso que los partidos se van a organizar después de las elecciones. Es decir, que va a haber una comparecencia por vía electoral

de diversos grupos y que cuando hayan sido elegidos para el Congreso o Senado se formarán grupos parlamentarios que serán el

esqueleto de los futuros partidos políticos. Los partidos políticos no se improvisan y han surgido históricamente, o bien de los clubs

políticos, de las comisiones electorales o de los grupos parlamentarios. Creo que. en España, hasta que no se llegue a la

cristalización parlamentaria, no se van a formar con disciplina los grupos políticos.

- ¿Cómo ve Juan Antonio Ortega la España democrática desde un punto de vista rigurosamente político?

- He dicho antes que la democracia, para mi, no es más que un sistema más racional y civilizado de resolver conflictos sociales,

luchas de intereses. Lo importante es que el sistema democrático se haga estable, y creo que las condiciones de la sociedad española

permiten pensar en una estabilidad del sistema democrático. Por otro lado, pienso que este sistema va a producir un mayor grado de

justicia social, de redistribución de la riqueza, de goce de bienes, de libertad de tipo individual y social. Es decir, que haciendo

balance de un sistema con otro, el sistema democrático ofrece superiores cualidades. Quizá lo que ha ocurrido en España es que los

sistemas democráticos que se han implantado en los siglos diecinueve y veinte no se han ajustado a la realidad social. Entonces

tenemos que tener un gran cuidado todos, sobre todo los que nos movemos en los partidos políticos, para no incidir en este error, y

que la próxima Constitución nazca ya inadaptada. Pero si esa Constitución se adapta suficientemente a la realidad española, sólo

beneficios pueden salir del sistema democrático.

- Y mirando hacia la historia, ¿tiene España vocación de demócrata ?

- Lo que enseña la historia de España desde principios del siglo diecinueve no es una enseñanza democrática; es, más bien, un mal

ejemplo, en el que diversos grupos que contienden por el poder son incapaces de llegar a un acuerdo mínimo sobre la organización

constitucional, y en vez de llegar a ese acuerdo se van sucediendo en el poder, de suerte que cada grupo político hace una

Constitución a su medida. Cuando vienen los absolutistas hacen un determinado régimen político, los liberales forman su

Constitución, los moderados la suya. Diría que casi ninguna Constitución, con la excepción, quizá, de la Constitución de mil

ochocientos setenta y seis, la canovista, ha sido constituyente en el sentido pleno. Y uno de los grandes defectos de la Constitución

del treinta y uno fue ése: que no estaba adaptada a la realidad social. Desde ese punto de vista no tenemos una tradición

democrática, pero como la pregunta no se refiere a la tradición, sino a la vocación, creo que el pueblo español ni es inferior ni

diferente a otros pueblos, y que el sistema democrático es superior a otros sistemas de tipo autoritario. Y el pueblo español tiene

ahora una vocación y un auténtico deseo de vivir en un régimen de carácter democrático.

¿Todos los partidos?

- ¿ Acepta, por consiguiente, todos los partidos políticos ?

- Creo que en el tema de aceptación de partidos políticos hoy que ser completamente pragmático y realista. Hay que aceptar todos

los partidos políticos que digan que se atienen a las reglas del juego democrático y que representen una realidad en la sociedad

española, y, naturalmente, cuando se hace esta pregunta se está uno refiriendo al famoso tema del Partido Comunista. Hemos dicho

en muchas ocasiones que el reconocimiento de todos los partidos incluye la posibilidad de legalización del Partido Comunista de

España; no confundir, como se hace en determinada propaganda, el Partido Comunista de España, versión carrillista o de otros

conocidos líderes, con el Partido Comunista reconstituido o con los grupos puramente subversivos o violentos. Creo que en una ley

de partidos políticos se debe aceptar a todo el que diga reconocer los procedimientos democráticos y la renuncia a la violencia. Debe

quedar fuera de la ley, no por razones ideológicas, sino de conducta externa, cualquier grupo que utilice la violencia, sea en la

extrema derecha o en la extrema izquierda. Por consiguiente, si el PCE afirma que va a estar dentro del juego de la democracia,

como lo han dicho en Italia o Francia, no veo por qué se le va a negar la credibilidad de entrada. Cosa distinta es si después empieza

a utilizar procedimientos no democráticos.

- Hablemos ahora de quienes son los hombres del futuro político del país.

- Eso no lo sabe nadie en estos momentos, y es una pregunta que me agrada contestar porque tengo la sospecha, desde hace bastante

tiempo, que los hombres del futuro político van a ser hombres prácticamente desconocidos durante el régimen, y que muchos de

estos liderazgos reconstituidos que se están lanzando y estas uniones de ex ministros, al cabo de pocos meses van a descartarse. Le

quiero recordar que, cuando se inició la Segunda República, algunas de las personas que más influyeron en ella eran prácticamente

desconocidas por el gran público. Don José María Gil Robles era un catedrático prácticamente desconocido, y a don Manuel Azaña

le conocían en el Ateneo y en la Dirección General de los Registros, pero no el gran publico.

Europa

- ¿Qué separa a España de Europa?

- Unos cuantos meses o años, nada más. Dicho en términos de desarrollo social, estamos a poca distancia de los países del Mercado

Común, por ejemplo de Italia o Francia. En una conferencia en el Club Siglo XXI, que di hace dos años, decía que nos separaban en

indicadores sociales prácticamente cinco años de Italia y diez de Francia. Creo que la diferencia, ahora, se ha reducido. Desde el

punto de vista político, una vez que se establezca un régimen democrático en España, pienso que ya no nos separará nada de Europa.

Esa tesis que se expandió durante el franquismo de que no había ninguna objeción política en nuestra entrada en el Mercado Común,

que eran objeciones económicas, no es cierto. La principal objeción era la política, aunque evidentemente una vez que se salve ésta

habrá muchas de carácter económico. Pero los españoles nos debemos sentir cada vez mas europeos, sin abdicar de otras

proyecciones, como puede ser la americana, que es fundamental y muy importante. Concretamente en el Partido Popular, el

europeísmo es un punto esencial.

- ¿Como se imagina el Gobierno después de unas elecciones libres ?

- Tendrá que ser la imagen del sentir mayoritario

del país. Una de las ventajas que tenia el referéndum, por la que nosotros dijimos si, es que permitirá un Gobierno representativo. El

Gobierno Suárez lo está haciendo bien, pero no se puede decir que sea representativo, como por otro lado tampoco la oposición es

representativa. Estarnos funcionando sobre intuiciones de lo que el pueblo quiere, pero ninguno tenemos representatividad ni

mandato del pueblo. Después de las elecciones, el Gobierno deberá atemperarse a lo que haya salido de las urnas.

- ¿Y cuál puede ser el papel de la oposición en unos

momentos tan difíciles como los de ahora?

- La oposición en un sistema democrático es un elemento esencial. Sin oposición legalizada no hay verdadero sistema democrático.

Lo que es necesario es que la oposición forme parte de un sistema integrado y que se le reconozca esa función de estímulo, de

acicate, que tiene toda oposición, tanto de izquierdas como de derechas. Ahora estamos acostumbrados a que cuando se habla de

oposición sea de izquierdas, pero la oposición puede ser perfectamente de derechas. Lo imprescindible de un sistema democrático es

que institucionalice una oposición, es decir, que al pueblo se le puedan decir las dos caras de la moneda y no contarle, solamente,

una de ellas.

- Entonces, ¿ cuál es el auténtico papel de la oposición?

- El papel de toda oposición es de estímulo al Gobierno y de preparación de una alternativa de poder a través de unas elecciones

libres, convenciendo de que la posición de la oposición es adecuada.

Fuerzas Armadas

- ¿Qué importancia tienen, en su opinión, las Fuerzas Armadas ?

- Son una institución nacional que debe estar por encina de las contingencias de la política, porque la función de las Fuerzas

Armadas es la defensa de la nación, función permanente. Las Fuerzas Armadas, como institución, no son un obstáculo - como

algunos piensan - para el desarrollo político, en la medida en que la democracia trae mayor justicia social al país. Yo diría, por el

contrario - y por la pequeña experiencia que he podido tener y algunos conocimientos -, que las Fuerzas Armadas, en cuanto a

institución nacional permanente, no son un obstáculo en absoluto para el advenimiento de la democracia. Son más bien

determinadas minorías ajenas a las Fuerzas Armadas provenientes de la clase política anterior, o de algunas estructuras básicas,

como pueden ser los Sindicatos, los que han sido los principales obstáculos para el advenimiento de la democracia. Creo que los

militares españoles, si el pueblo quiere ir hacia un sistema democrático, como quiere ir, no van a ser un obstáculo.

- Si estuviera en su mano, ¿privaría a este país de la ultraderecha y de la ultraizquierda ?

- No privarla al país de nada que represente una fuerza real y que se mantenga dentro de los usos y procedimientos democráticos. A

mí la palabra ultra, en cuanto quiere decir una ideología extremada, si se mantiene en el terreno de la ideología, no la excluyo. En

cambio excluiría a cualquier grupo que utilice la violencia, la coacción, el chantaje romo arma política.

- ¿ Qué piensa un hombre del Partido Popular de los guerrilleros de Cristo Rey ? ¿Qué piensa del GRAPO? ¿ Qué piensa de la ETA?

- No tengo suficiente información ni sobre los guerrilleros de Cristo Rey ni sobre ETA ni sobre el GRAPO. Sólo sé lo que se publica

en la prensa. Naturalmente, un grupo como el GRAPO, que secuestra al presidente del Consejo de Estado, me parece que se sale del

repertorio de los hechos políticos y entra puramente en el repertorio del Código Penal, sin más. Lo mismo puedo decir de cualquier

acción violenta, provenga de la extrema derecha o de la extrema izquierda. Lo de los guerrilleros de Cristo Rey, el sólo nombre me

produce perplejidad, porque me parece que es usar el nombre de Cristo de una forma absolutamente inadecuada.

Violencia

- Como hombre político, ¿reaccionaria alguna vez para llegar a la violencia?

- Soy completamente contrario a la violencia de cualquier naturaleza. Pienso que la violencia solamente engendra más violencia y

que deja sin resolver los problemas de fondo.

- Casos, sin embargo, como el secuestro del señor Oriol, ¿dónde pueden llevar a un país políticamente civilizado ?

- Pueden llevar a una espiral de violencia. Es un caso absolutamente extremo, y que debe recibir la condena de todos los grupos

políticos, como creo que le han hecho. No hay nada, absolutamente nada, que justifique el secuestro de una persona y menos el que

se le privase eventualmente de la vida.

- Finalmente, y puesto que apenas si hemos hablado del Partido Popular, ¿cuál es su futuro de cara a un país democrático?

- Tenemos grandes ambiciones como Partido Popular, porque hemos encontrado una respuesta muy amplia y positiva en la sociedad

española. Queremos que el Partido Popular sea uno de los elementos que integren el centro democrático, en el que están demócratas

cristianos, socialdemócratas y liberales. Y pensamos que esa opción va a representar una mayoría de las más importantes.

Juan de la Cruz Gutiérrez Gómez

(Ilustra Petrus.)

YA

 

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