Tras el acto de la Plaza de Oriente. 
 Numerosos grupos se manifestaron ante las embajadas de portugal, Italia y Francia  :   
 Previamente se habían congregado ante la Dirección General de Seguridad para testimoniar su apoyo a la policía. 
 ABC.    02/10/1975.  Página: 6-8. Páginas: 3. Párrafos: 32. 

TRAS EL ACTO DE LA PLAZA DE ORIENTE NUMEROSOS GRUPOS SE MANIFESTARON

ANTE LAS EMBAJADAS DE PORTUGAL, ITALIA Y FRANCIA

Previamente se habían congregado ante la Dirección General de Seguridad para testimoniar su apoyo a la

Policía

MADRID. (De nuestra Redacción.)

A las doce y media de la mañana de ayer. Y centenares de miles de personas se congregaron en la plaza

de Oriente, de Madrid, para rendir un homenaje de adhesión a Franco y de repulsa a la campaña que en

los últimos días se ha venido registrando en diversos países europeos contra España, respondiendo de esta

forma al llamamiento hecho por el alcalde de Madrid el pasado día 29 y secundado por diversas

organizaciones y organismos.

Desde primeras horas de ¡a mañana comenzaron a congregarse en la plaza de Oriente y en sus alrededores

numerosos grupos de personas, muchas de las cuales portaban banderas nacionales, de Falange y del

Requeté, y algunas de ellas se tocaban con gorros, pañuelos y bufandas que lucían los colares nacionales.

En algunos edificios de las calles que confluyen a la plaza del Oriente se habían colocado banderas

nacionales, al tiempo que algunos vehículos recorrían con megáfonos, banderas y símbolos patrios los

barrios cercanos al lugar de reunión, en los que era abundante la propaganda sobre la manifestación de

apoyo al Gobierno.

Desde diversos puntos de la capital iban confluyendo autocares de la Empresa Municipal de Transportes y

de empresas privadas (algunos de ellos llegados desde distintos pueblos de Madrid y de ciudades

próximas a la capital de España) que transportaban a numerosas personas hasta las inmediaciones de la

plaza.

Una hora antes del Inicio de la concentración patriótica, riadas de gente Iban llegando a las proximidades

del lugar de reunión, muchas de las cuales provenían de las distintas estaciones del Metro próximas a la

plaza: Opera, plaza de España, Sol, José Antonio, Callao. Sevilla. Norte. Santo Domingo, etc.

Grandes contingentes de. Fuerzas del Orden Público se habían concentrado en la plaza de Oriente y sus

cercanías para canalizar la llegada del gentío. Igualmente se habían instalado, en diversos puntos

próximos, puestos de socorro de la Cruz Roja Española.

NUMEROSAS PANCARTAS.

— Momentos antes de iniciarse el acto, grupos de jóvenes desfilaron por la plaza de Oriente portando

numerosas pancartas, en las que se leían textos alusivos a la situación interna española, a las

repercusiones que la misma está teniendo fuera del país y contra las Injerencias extranjeras. Algunas de

ellas decían: «Una vez más. no al comunismo». «España unida con Franco», «.Los Sindicatos, con

Franco». «Los españoles no somos marionetas», «Que nadie se oponga a nuestra marcha en paz». «Cada

nación, en lo suyo, y Dios en la de todos». «Ni E. T. A. ni F. R. A. P., España y nada más». «Españoles,

la patria no está en peligro Tenemos a Franco». «Comunistas. fuera de la Universidad». «Comunistas.

fuera de Prensa y de TV». «La España del 18 de Julio no se rinde», «Que nadie se oponga a nuestra

España en paz». «Se van embajadores, ya volverán La razón v la justicia al fin volverán». «Somos el

futuro y estamos aquí». «El odio del comunismo no nos asusta». «No queremos una Europa podrida.

España es de los españoles. Franco, el mejor», etc. Hasta cerca de dos centenares de pancartas

GRITOS DE REPULSA.

—una multitud enfervorizada repetía constantes gritos de repulsa contra las injerencias extranjeras en los

asuntos españoles y vitoreaba a España, a Franco, al Príncipe y las Fuerzas Armadas, al tiempo que

condenaba a la E. T. A. y al F. R. A. P. Previamente, más e un millar de personas habían salido del

edificio de la Organización Sindical para unirse a las numerosas personas que circulaban a pie hacia la

plaza de Oriente. E! tráfico había sido cortado en las inmediaciones de la zona. Numerosos bares y

establecimientos de los alrededores habían cerrado sus puertas.

ABARROTADA LA PLAZA DE ORIENTE

A las doce y media, la multitud abarrotaba la plaza de Oriente, la plaza de la Encarnación y las cabeceras

de las calles que salen de las mismas. Numerosos informadores y fotógrafos de Prensa seguían de cerca la

magna manifestación. Televisión Española había instalado varios equipos en lugares estratégicos de la

plaza y tomaba sus Imágenes en directo.

En las primeras filas de manifestantes que se hallaban bajo los balcones del Palacio Real se distinguía a

conocidas personalidades de la vida´ política, entre ellas don Gonzalo de Borbón y don Federico Silva

Muñoz.

Pocos minutos después de las doce y media se abrieron los balcones de palacio y salieron las autoridades

que presidían el acto. El numeroso público prorrumpió en una gran aclamación, al tiempo que agitaban

las banderas españolas y numerosos pañuelos blancos.

APARICIÓN DEL JEFE DEL ESTADO.

A la una menos veinticinco Franco hizo su aparición en el balcón central del palacio, momento en el que

se reprodujeron los vítores y aclamaciones, que duraron varios Diminutos. Junto a él se encontraban los

Príncipes de España, el presidente del Gobierno y el resto del Gabinete. En otro,» balcones se situaron los

componentes de Consejo del Reino y otras personalidades A las doce y cuarenta minutos los altavoces

instalados en la plaza anunciaron que el Jefe del Estado pronunciaría una: palabras, noticia que fue

acogida por la asistentes con grandes gritos de vivas 3 ovaciones.

C O N S T ANTEMENTE ACLAMADO.— Durante su corto discurso, que no pudo oírse con claridad

debido a los constantes gritos y aclamaciones de la multitud, el Jefe del Estado fue interrumpido en seis

ocasiones con largas ovaciones y gritos de «España, unida, jamás será vencida» «F. R. A. P., asesinos»,

«Franco, Franco Franco», «España, España, España», etc...

Tras su discurso, Franco se retiró al interior del palacio, pero las constantes aclamaciones de la multitud

obligaron al Jefe del Estado a salir a responder a las ovaciones de la gente A las doce y cincuenta

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tomó la palabra el alcalde de Madrid, quien hizo un breve parlamento en, el que agradeció a Franco su

capitanía, su victoria, su paz y la prosperidad del Estado español. Terminó con gritos de «Arriba España»

y «.Viva Francos-.

FRANCO ABRAZO AL PRINCIPE.—

Posteriormente se entonó por los altavoces el «Cara al Sol», al término del cual el Jefe del Estado dio los

gritos de ritual, que fueron fuertemente coreados cor la multitud.

Previamente el Jefe del Estado, tras haber terminado su alocución a los manifestantes, había abrazado,

visiblemente emocionado, al Príncipe de España, Testigos presenciales afirman que el cardenal primado

de -España y arzobispo de Toledo, que se encontraba en el balcón de autoridades, se había dirigido a

Franco, en una de las ocasiones en que el Jefe del Estado había retornado al salón del palacio, y, tras

abrazarle, le dijo: «Que Dios le bendiga. Excelencia, por toda su obra en favor de España.» El Jefe del

Estado, durante una de las aclamaciones, saludó con arabas manos por encima de la frente, en un gesto

poco usual en él.

RETIRADA DE LAS AUTORIDADES.—

Alrededor de la una de la tarde el Jefe del Estado, los Príncipes de España y el resto de las autoridades

abandonaron el palacio en sus respectivos coches oficiales. Posteriormente los centenares de miles de

personas empezaron a abandonar, ordenadamente, la plaza de Oriente, principalmente por las calles de

Bailen, Mayor y Arenal.

ANTE CAPITANÍA GENERAL.

_ A la una y cuarto de la tarde una gran columna de manifestantes se dirigió por la calle de Bailen hacia

la de Mayor, donde los manifestantes entonaron nuevamente el «Cara al sol», frente a Capitanía General,

frente a la cual algunos de ellos arrancaron un cartel exterior del Instituto Italiano de Cultura y rompieron

algunos cristales del mismo. Otra columna se dirigió nacía la Puerta del Sol, por la calle de Arenal,

entonando asimismo el «Cara al sol* y profiriendo diversos gritos patrióticos. Durante el recorrido de

ambas columnas, fueron frecuentes las ovaciones a miembros de la Policía Armada, que se encontraron e

su paso. Algunas personas saludaron, abrazaron y besaron a algunos miembros de la citada Policía.

EN LA PUERTA DEL SOL.

— Desde la una y media de la tarde, un numeroso grupo de personas se congregaron en la Puerta del Sol,

ante la Dirección General de Seguridad, donde profirieron nuevos gritos de apoyo a las Fuerzas Armadas

y donde se entonaron nuevos cantos patrióticos. Numerosas pancartas y banderas nacionales desfilaron

ante el cuartel general de la Policía, dando gritos contra el F. R, A. P., la E. T. A. y otros grupos

subversivos. Gritaban: «España está unida», «España unida, jamás será vencida. «Viva la Policía».

«Policía, afinad le puntería», «No más Indultos», etc.

HACIA CIBELES.—Sobre las dos de la tarde, y por la Carrera de San Jerónimo y la calle de Alcalá, un

numeroso grupo de manifestantes llegó a la plaza de las Cibeles. Ante Secretaría General se entonó el

«Cara al sol». Durante el camino se escucharon frecuentes gritos ante determinadas oficinas extranjeras.

En la plaza de la Cibeles, y en la estatua de la diosa, algunos manifestantes colocaron banderas de España.

GRITOS ANTE LA EMBAJADA DE PORTUGAL

La manifestación continuó —precedida de algunos coches que portaban banderas—- por el paseo de la

Castellana hasta la plaza de Castelar, donde varios millares de personas se congregaron ante la Embajada

portuguesa, fuertemente protegida por la Fuerza Pública. Algunos de los manifestantes intentaron llegar a

la puerta de la citada Delegación diplomática, sin conseguirlo.

INTENTAN ENTRAR EN LA EMBAJADA.—Los manifestantes profirieron reiteradas veces los gritos

de «Justicia, justicia», «Somos quijotes, Jamás cambiaremos, «Portugal, recuerda tus colonias», al tiempo

que entonaban repetidas veces el «Cara al sol». Un numeroso grupo rezó un padrenuestro. Se oyeron

nuevos gritos de «Arriba España» y una voz rogó a través de un megáfono que se disolviesen los

manifestantes. Fue el momento en que con mayor énfasis intentaron éstos llegar hasta la puerta de la

Embajada. De nuevo las fuerzas de Policía de operaciones especiales —armadas con metralletas—

lograron impedirles el acceso.

Antes de retirarse, varios manifestantes profirieron insultos contra algunos corresponsales extranjeros

presentes, entre ellos dos cámaras de las televisiones Inglesa y belga y un periodista alemán, quienes

tuvieron que ser protegidos por la Policía.

Mientras tanto, otro grupo de manifestantes se dirigió al hotel Castellana Hilton. frente a la Embajada

portuguesa, exigiendo que fuera quitada de su mástil la bandera portuguesa; pero fueron retiradas, una a

una, todas las banderas allí colocadas, exceptuando la española.

BANDERA DE ESPASA EN LA EMBAJADA DE PORTUGAL.

—Uno de los manifestantes logró franquear el cordón policial frente a la Embajada de Portugal, y tras

recorrer la veintena de metros hasta la verja del edificio, entregó la bandera española que portaba a uno de

los policías, quien colocó la misma sobre la puerta de entrada de la Embajada, gesto que fue muy

aplaudido. Entre los manifestantes figuraba un grupo que se identificó como portugués y que gritaba

«Portugal no es comunista» y «Viva la liberación de Portugal», gritos éstos que también fueron

aplaudidos.

EN LA EMBAJADA DE ITALIA.

—Tras la manifestación en la Embajada portuguesa, el grupo de manifestantes, ya menos numeroso, se

dirigió, por las calles de General Oraa y Serrano, a la Embajada Italiana, situada en la calle de Lagas-ca,

108. adonde llegaron alrededor de las tres y media de la tarde. A su paso por la Embajada de los Estados

Unidos aplaudieron a los policías que estaban protegiendo el edificio. Por un megáfono se pedía a los

manifestantes que se abstuvieran de cometer actos de violencia.

Ante la Embajada italiana se profirieron nuevos gritos contra las injerencias extranjeras —y

concretamente la italiana— en los asuntos españoles y dos manifestantes subieron a la verja del edificio,

donde verso de ellos ondeó una bandera española y la situó en la misma. Contra la Embajada, algunos

manifestantes lanzaron caceos de botellas produciendo la rotura de algún cristal de la misma.

ANTE LA EMBAJADA DE CHILE.

— La manifestación continuó seguidamente por las calles de Velázquez y Serrano hasta la Embajada de

Chile. Allí —alrededor de las cuatro de la tarde— varios funcionarios de la Embajada ondearon la

bandera chilena y uno de ellos gritó «Viva España». lo míe provocó nuevos aplausos y donde se entonó el

«Cara al sol>. El grupo liego hasta la plaza de la Independencia

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MANIFESTACIÓN PATRIÓTICA

e intentó llegar hasta la Embajada francesa, en la calle de los Héroes del 10 de Agosto, pero fue repelido

por una jarrera policial,

Alrededor de las cinco de la tarde la manifestación se disolvió frente al Ministerio del Ejército.

LOS TRANSPORTES PÚBLICOS, INSUFICIENTES.

—Millares de madrileños llegaron a las Inmediaciones de la plaza de Oriente ya finalizada la

concentración patriótica, como consecuencia de la Insuficiencia de los transportes públicos, los cuales no

podían dar cabida a la auténtica dada humana que desde muy distintos puntos de la ciudad pretendía

llegar a las 12,30 ante Palacio

PUESTOS DE SOCORRO DE LA CRUZ ROJA.

— En los accesos de la plaza de Oriente la Cruz Roja de Madrid instaló puestos de socorro con el fin de

atender a aquellas personas que necesitasen asistencia sanitaria durante la concentración. En el puesto

instalado ante la fachada del teatro Real los miembros de la Cruz Roja intervinieron en varios casos de

desmayos y desvanecimientos. En los restantes puestos ambulantes también se registraron casos, aunque,

afortunadamente, ninguno de ellos de gravedad.

 

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