Autor: González Calderón, Eduardo. 
   Carta abierta a todos los líderes políticos     
 
 Ya.    16/07/1977.  Página: 41. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

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CARTA ABIERTA A TODOS LOS LÍDERES POLÍTICOS

Eduardo Calderón, director deportivo de Radio Madrid, dirige a YA la siguiente carta abierta a todos los

líderes políticos: "Me dirijo a todos ustedes, sin distinción de colores, ideologías o partidos, como

representantes del pueblo español, una vez que ya tenemos democracia. Conscientemente he dejado

transcurrir todo este tiempo sin querer salir a la luz pública, pero no por ello olvidando el motivo principal

de mi petición a ustedes, que ahora sí expongo a todos los vientos.

Yo, Eduardo González Calderón, soy el padre de aquel estudiante de veintiún años, Carlos González

Martínez, asesinado salvajemente el día 22 de septiembre de 1976 en la calle Barquillo, de Madrid, por un

"comando incontrolado", según la nota oficial.

¿Cómo olvidar el asesinato de un hijo y cómo admitir que los asesinos fueron "comandos incontrolados"?

Creo que esto no se puede argumentar en ningún caso, y muchísimo menos a unos familiares que han

visto pasar el tiempo sin que nadie, absolutamente nadie obligado a hacerlo, diese una sola noticia sobre

«1 caso, y sin que la Justicia respondiese, no sólo en mi caso, sino en el de muchos otros sin resolver,

dejando patente un inmovilismo sorprendente « inexplicable.

Opté por dejar pasar el tiempo sin responder a las muchas publicaciones que tergiversaron sus

informaciones sobre mi hijo, y que incluso no comprendieron nuestro silencio, por el momento político

que atravesaba el país y sobare todo en un Intento de Interpretar el sentir de mi propio hijo, amante de la

libertad y de la paz.

Ahora que las circunstancias son distintas me dirijo a. todos ustedes, señores líderes políticos, en

demanda de comprensión: ¿hasta cuándo habremos de estar sin noticias de esos asesinatos y sin saber los

nombres de quienes los perpetraron ?

No suplico, señores, que se haga justicia; lo exijo, porque la justicia no se debe suplicar, sino exigir.

Deposito mi confianza en todos ustedes, que representan a todos los españoles, en la seguridad de que por

su mediación, mi voz y, con la mía, la de los padres en las mismas circunstancias, se escuche y se

atienda."

 

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