Autor: Gómez, María José. 
   Salamanca: muere un policía municipal atropellado premeditadamente     
 
 Informaciones.    10/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Salamanca: Muere un policía municipal atropellado premeditadamente

SALAMANCA, 10 (INFORMACIONES, por María José Gómez).

EL lunes, a las nueve y media de la tarde, cuando prestaba servicio en la zona denominada Aldehuela de

los Guzmanes, resultó muerto a consecuencia de un atropello premeditado el policía municipal don

Ensebio Manzano Prior, casado, de cuarenta y dos años de edad.

Los hechos, según las declaraciones tíe dos testigos presenciales, resultaron de la-siguiente forma:

Cuando el agente municipal don Eusebio Manzano regulaba el tráfico en esa zona, un vehículo «Seat

1500», ocupado por tres personas, se desvió hacia una dirección contraria. Al ser interpelado por el

agente, dio marcha atrás, embistiendo al policía, que a consecuencia de las heridas falleció al ser

trasladado a un centro médico.

Los ocupantes del vehículo emprendieron la huida, siendo perseguidos por un policía que circulaba en

aquel momento de paisano por el lugar del suceso, y que con ayuda de una escopeta de aire que le había

prestado un muchacho, logró intimidar y detener a uno de los ocupantes del vehículo. Los otros dos

lograron huir, amparados por la confusión originada y escondiéndose en el arbolado que xiste en el lugar.

El detenido fue conducido al cuartelillo de la Policía Municipal, donde comenzaron las investigaciones

oportunas.

Por lo que hemos podido saber, se trataba de delincuentes habituales, siendo el coche robado matrícula de

Madrid, en. el que encontraron máquinas calculadoras y cartones de tabaco. Hasta este momento se

desconoce si se lían practicado más detenciones.

El cadáver del policía mueren cumplimiento del deber trasladado al cuartelillo la Policía Municipal,

donde quedó instalada la capilla ardiente, siendo continuo el desfile de personas manifestando su repulsa

por los hechos, que han conmocionado a la ciudad.

Ayer tarde se celebró el sepelio, constituyendo una impresionante manifestación de duelo. El féretro iba

envuelto en la bandera nacional, portado a hombros por miembros de los diferentes Cuerpos y escoltado

por una patrulla municipal y tres coches portando coronas. El duelo lo presidió la familia y las primeras

autoridades locales y provinciales, seguidas de numeroso público y docenas de taxis solidarizados con

este desgraciado suceso.

El policía muerto deja esposa y un hijo de siete años.

 

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