Autor: Velarde Fuertes, Juan. 
   Las Libretillas. Domingo, 5 de diciembre     
 
 Arriba.    07/12/1976.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

5 diciembre

DOMINGO

Escribo un comentario crítico sobre un libro deleznable científicamente, pero voluminoso: 893

páginas. Es obra de María Carmen García-Nieto y Javier M. Donezar, profesores de la Facultad

de Filosofia y Letras de la Universidad Complutense de Madrid, y que se titula «La España de

Franco 1939-1973». Los autores presentan un relato de malos y buenos. Por eso desaconsejo

su compra, y dedicar su precio. 985 pesetas, a adquirir varias novelas de este tipo, que

satisfarán mucho más. O asistir a unas cuantas sesiones de películas policíacas o del Oeste.

Como economista, creo mi deber el señalar cómo se pueden optimizar recursos escasos. El

centro director de la obra lo indica el ensayo que la encabeza, obra de María Carmen García-

Nieto, que titula «Franquismo y Capitalismo". La metodología empleada por los autores es un

marxismo mal digerido. Nada de las precisiones que hoy puntualiza Elias Díaz en tEI País»

bajo el epígrafe «¿Qué entienden las derechos por marxismo?», y que en realidad, como este

agudo profesor señala que van a sentirse obligados todos, «derechas e izquierdas, a leer o

releer a Marx con algo más de calma y a reflexionar sobre su pensamiento con mucha más

libertad», debería titularse. «¿Qué entienden las derechas y las izquierdas por marxismo?»

Recojamos cosas insalvables de esta obra. En mi crítica procuro que lleguen a ser bastante

más. La primera, su increíble afirmación de que «inmediatamente después de la guerra se creó

el «Consejo de la Hispanidad», una de cuyas principales actividades fue el «Instituto de Cultuar

Hispánica» (página 14) y tan absurdo ente —pues eso que se menciona, jamás existió— se

crea para actuar dentro de un imperialismo económico en «los pafses de América Litina».

Más adelante la profesora García-Nieto ha-tya de la legislación social, se completó «con la

Reorganización de Ja Seguridad Social en 1963 y otros decretos posteriores» (página 31).

Pero por supuesto que ni una línea da la ley 24/1972, de 21 de junio, de financiación» y

perfeccionamiento de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social, que no

es «un decreto posterior», sino una ley. Puede defenderse con la cronología, porque se

promulga el 30 de mayo de 1974, el no hablar de la Ley General de la Seguridad Social, pero

no de que en esta línea de disposiciones surge un elemento esencial, que va de la exposición

de motivos de la ley de Bases, que habla de la «acentuación de la participación del Estado» en

el sostenimiento del sistema» (documento 75, página 472), a la disposición final 7." de la ley de

21 de junio de 1972, donde se establece: «La acción protectora de la Seguridad Social se

financiará mediante la aplicación de las cotizaciones, las aportaciones progresivas consignadas

en los Presupuestos Generales del Estado...». Todo iba a culminar en el articulo 51 del texto

refundido de la Ley General de la Seguridad Social. Naturalmente, como esto rompe el

esquema de la profesora García-Nieto, se elimina.

¿Para qué más? El señalar que el proceso de concentración capitalista privada se acentúa con

«la fusión de UÑINSA y ENSIDESA» (pág. 40), cuando en realidad se trataba de un nuevo

paso en la socialización de la siderurgia y en la racionalización del sector público en esta

actividad, cierro el trío que he escogido, como podía hacer, si se me pide, con seis, con nueve,

o con doce errores garrafales.

He procurado efectuar la contrastación empírica de mi aserto sobre las escasas ventajas

derivadas de la adquisición de este volumen, incluido pretenciosamente en una colección

titulada nada menos que «Bases documentales de la España contemporánea».

 

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