Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   La dificil unidad socialista     
 
 Informaciones.    11/02/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La difícil unidad socialista

Por Abel HERNANDEZ

LA plana mayor del P.S.O.E. «renovado» se reúne este fin de semana para estudiar la estrategia electoral

del partido, la posible unidad socialista y el juego de las eventuales alianzas electorales. El P.S.O.E. de

don Felipe González va a intentar, según fuentes fidedignas, cambiar la imagen y girar tácticamente a la

derecha para ocupar el amplio espacio del centro-izquierda. Lo que pasa es que allí está instalada la

Socialdemocracia, a punto de recibir poderosos apoyos e impulsos. El centro-derecha, llamado «Centro

Democrático», con un triunfo aplastante, haría peligrar al propio presidente Suárez. Hace falta otro centro

compensador. Y hay ministros del actual Gobierno y abundantes altos funcionarios dispuestos a

colaborar.

El giro a la derecha planeado por los dirigentes del P.S.O.E. va a chocar además con la oposición de las

bases marxistas, muy radicalizadas. Si se queda donde está, su espacio se confunde con el del P.C.E. Don

Miguel Boyer se ha ido por la prevalencia de la corriente marxista, según ha confesado. El triunfo rotundo

de don Pablo Castellano en la Agrupación Socialista Madrileña es todo un síntoma.

Precisamente acabamos de recibir una carta puntualizadora del señor Castellano, que transcribimos en sus

puntos principales.

"El simple hecho, lógico y afortunado, de que las bases del P.S.O.E., del P.S.P. y de la F.P.S. busquen una

acción unitaria y llamen la atención de todos sobre la responsabilidad de la división jamás puede

equipararse a posibles "Frentes Populares", ni de carácter electoral ni de carácter político, aunque no se

pueda negar que el proceso electoral agudice esta necesidad.

Menos aún puede pensarse que este movimiento unificador suponga contestación interna en cada grupo y,

en concreto, con sus respectivas cúspides, dado que también ellas coinciden en este principio aún cuando

unos y otros no se pongan muy de acuerdo en el método.

Igualmente puedo decirle con respecto a las consideraciones con que usted me regala sobre

ultraizquierdismo y ultramarxismo, por el simple hecho de afirmar, respetando cualquier postura, que la

dictadura del proletariado es un principio del marxismo como lo es del catolicismo la existencia de la vida

eterna. Formar parte dentro del P.S.O.E. de un equipo de trabajo que muy orgullosamente investiga y

discute, actúa y dinamiza la militancia obrera bajo la denominación «Centro Obrero Largo Caballero», no

supone creación de nuevas siglas, constitución de tendencias, ni lucha interna por el Poder, siendo pura y

exclusivamente un núcleo o corriente de opinión que se reafirma categóricamente en la declaración de

principios del P.S.O.E., en la disciplina de sus Estatutos y en la acción política que enmarcan las

resoluciones de nuestro último congreso. Contraponer diferentes nombres con los miembros de la actual

ejecutiva y poder crear la sensación de luchas intestinas, como consecuencia de las lógicas diferencias

que el comportamiento democrático debe resaltar, no es favorecer nuestra irrenunciable unidad dentro del

partido y dentro del socialismo."

Nos permitimos subrayar dos frases de esta carta: «Aunque no se puede negar que el proceso electoral

agudice esta necesidad» (se refiere a la necesidad de un Frente Popular), y «la dictadura del proletariado

es un principio del marxismo como lo es del catolicismo la existencia de la vida eterna». ¿Por qué habrá

renunciado el eurocomunismo a la «dictadura del proletariado»? La deseada unidad socialista no se ve

fácil, no.

 

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